
La segunda casaca
Juan Bragas de Pipaón vuelve a tomar la palabra para contar cómo se cambia de bando sin despeinarse. El cortesano que medró a la sombra de Fernando VII no espera a que caiga el régimen: ya en 1819 frecuenta las juntas secretas mientras informa a su protector de palacio, así que cuando el pronunciamiento de Riego, iniciado en enero de 1820, acaba doblegando al rey en marzo, él lleva meses de liberal. Se retrata solo, con una desvergüenza que hace gracia hasta que uno recuerda que el propio rey hace lo mismo. Alrededor andan Salvador Monsalud, el guerrillero Carlos Navarro y la casa absolutista de los Baraona, con Jenara en medio. Tercera entrega de la segunda serie, y lo único que Galdós no le concede es el final: sus memorias se cortan y el libro acaba en tercera persona.






