¡Salva al gato!
Prólogo
Por Sheila Hanahan Taylor, productora para Zide/Perry Entertainment de títulos como la trilogía American Pie, Hellboy, Como perros y gatos, Destino final y Destino final 2; profesora adjunta del programa de producción de la Universidad de California, Los Ángeles.
¡Al leer este libro, me sorprendía aplicando todas las sugerencias e ideas de Blake Snyder para revisar y comprobar los proyectos que yo misma tengo en marcha por estudios de toda la ciudad! Me encanta que Blake haya escrito un libro práctico para cualquiera, desde el principiante al productor experimentado. Es algo excepcional.
También me sorprendía buscando una manera educada de recomendar ¡Salva al gato! a un buen número de guionistas en activo e incluso con agente a los que no les vendría mal estudiar sus tácticas. ¡Sería estupendo que en esta ciudad hubiera más guionistas que abordaran su trabajo de la forma que propone Blake! Mis lecturas de fin de semana experimentarían una mejoría radical, tanto en sus posibilidades de venta y producción como en el descubrimiento de nuevos valores del guión que comprendan el arte de narrar y a los que se pueda confiar el desarrollo de ideas que tenemos en estudio en la productora. (Aunque, pensándolo mejor, Blake, ¿estás seguro de que quieres que esto se publique? ¡La competencia podría ponerse muy dura!)
Llevo tiempo buscando un libro que recurra con maestría al tipo de ejemplos de «éxitos» que manejan los directivos de los estudios (Miss agente especial, La jungla de cristal, Una rubia muy legal, Señales) y sepa ver sus entresijos y explicarlos en todos los frentes -género, trama, estructura, mercadotecnia, reparto-, de una forma que noveles y profesionales entiendan por igual y, a ser posible, apliquen. ¡Salva al gato! es como la guía Berlitz de la interpretación del lenguaje secreto de todos los ejecutivos y productores de los estudios de esta ciudad. Y si aprendes a pensar como la gente que maneja el talonario, estarás un paso más cerca del éxito.
No exagero si digo que nosotros, en Zide/Perry -una firma que destaca por descubrir a nuevos guionistas e impulsar sus carreras-recomendamos todas y cada una de las estrategias de Blake… Desde ver películas del género que corresponda y analizar minuciosamente sus elementos clave hasta preguntarse cómo es el cartel, el reparto, y demostrar que utilizar películas similares como referencia es simplemente saber narrar. Cuando me puse a leer ¡Salva al gato! tuve la impresión de que Blake se había pasado los últimos seis años en nuestras oficinas, escuchando nuestras palabras y consignándolas en una biblia de la materia.
La experiencia demuestra que seguir los pasos descritos en ¡Salva al gato! funciona. ¡Podría nombrar a docenas de guionistas y productores que han despegado profesionalmente aplicando su filosofía! No tiene precio. Es una bendición que Blake se haya tomado el tiempo de compilarla en un libro ingenioso y práctico. Y, al igual que su buena exposición, su estilo dinámico hace que sus enseñanzas y su perspicacia se infiltren en el lector. Antes de que se dé uno cuenta, se lo ha leído de cabo a rabo, ha aprendido una barbaridad y aún le quedan ganas de abordar su siguiente proyecto.
Puesto que explora el arte de escribir guiones a partir de un punto de vista empresarial, considero este libro esencial y revolucionario a un tiempo. ¡Salva al gato! tiene en cuenta los dos aspectos de un único asunto, porque el camino del éxito en este negocio pasa por conseguir un equilibrio entre lo artístico y lo comercial, ¡y eso es exactamente lo que ha hecho Blake aquí!
Como mi valiosísima colección de grandes guiones clásicos, ¡Salva al gato! es un libro para tener en la estantería, al lado del de Syd Field. Yo no dudaré en volver a echar mano de él siempre que sienta que me hace falta un curso rápido de repaso de estructura y estrategia de películas comerciales.
Un último comentario: habiendo leído docenas de manuales, éste es el primer libro sobre escritura de guiones o sobre el negocio en general que he recomendado, en toda mi carrera docente, a mis colegas de claustro de la UCLA como lectura obligatoria para los alumnos. De hecho, considero que ¡Salva al gato! es una lectura imprescindible para cualquiera que tenga el más mínimo interés en formar parte de esta industria.