
Juan Martín el Empecinado
de Benito Pérez Galdós

Convertido en uno de los hombres más ricos de Madrid, el antiguo prestamista Francisco Torquemada vive rodeado de una grandeza que no entiende y que le duele en el bolsillo. Su cuñada Cruz del Águila dirige la casa con mano de hierro: compra el palacio de Gravelinas, negocia el título de marqués de San Eloy, lo empuja al Senado y le enseña a comer, a vestirse y a callar. Galdós se divierte con ese ascenso, sobre todo con el habla del personaje, mezcla de sermón y libro de cuentas. Pero debajo del sainete hay algo que se pudre: el hijo que Fidela le ha dado no es el heredero soñado, y Rafael, el hermano ciego, mira el mundo nuevo con una lucidez que acabará costándole cara. Es la tercera de las cuatro novelas del ciclo y da por sabido lo anterior.