
Torquemada en el purgatorio
Convertido en uno de los hombres más ricos de Madrid, el antiguo prestamista Francisco Torquemada vive rodeado de una grandeza que no entiende y que le duele en el bolsillo. Su cuñada Cruz del Águila dirige la casa con mano de hierro: compra el palacio de Gravelinas, negocia el título de marqués de San Eloy, lo empuja al Senado y le enseña a comer, a vestirse y a callar. Galdós se divierte con ese ascenso, sobre todo con el habla del personaje, mezcla de sermón y libro de cuentas. Pero debajo del sainete hay algo que se pudre: el hijo que Fidela le ha dado no es el heredero soñado, y Rafael, el hermano ciego, mira el mundo nuevo con una lucidez que acabará costándole cara. Es la tercera de las cuatro novelas del ciclo y da por sabido lo anterior.






