
Poema del otoño y otros poemas
de Rubén Darío

Sebastián Urrutia Lacroix, sacerdote y crítico literario, miembro del Opus Dei y poeta mediocre, revisa en una sola noche de fiebre alta los momentos más importantes de su vida, convencido de que está a punto de morir, aunque a medida que la noche avanza su fiebre va remitiendo y el delirio se atenúa con la aparición de monstruos gélidos. Así aparecen en la novela los señores Oido y Odeim, ambiguos encomenderos.