Piensa, es gratis
Principio 27
Sólo existe una razón
por la que vendes: convences
más que tu competidor
Es inevitable: en un mercado libre siempre existe un maldito competidor que trata de hacerse con tu cliente, quitártelo y ser mucho más que tú.
Aquel pendejo quiere hacerse con tu pan y tu gloria. Y sin embargo, sus razones son comprensibles porque son idénticas a las tuyas: en la mayoría de los mercados, la oferta supera con creces la demanda y para cada posible cliente roedor de consumo, sólo hay espacio para un cazador.
¿Quién se hará con él? La respuesta es tan simple y directa como fácil de memorizar: el que más convenza. El que sepa primero hacer realidad y después sepa explicar al consumidor una oferta concreta, máxima e imbatible.
La oferta sin error es la que apunta directamente a la conciencia siempre porosa y absorbente de los tres grandes instintos básicos: el sexual, el social y el de conservación, cada uno desgranado en la extensa lista de derivaciones que configuran los escenarios de la existencia humana. En uno o como máximo en una combinación coherente de dos, tienes que perseguir ser lo máximo del mercado y darlo a conocer sin dispersión de argumentos.
Si lo consigues, el éxito lo tienes avalado por el principal asegurador del mundo: la estructura de los cerebros humanos.
Los triunfadores son los que saben alzar un gigantesco monolito con una potente diferencia, que convierten en suya y que a cambio de dinero transfieren a sus clientes. Los demás construyen dunas a merced de los
vientos.