
Tormento
Madrid, 1867, en los últimos años de Isabel II. Amparo Sánchez Emperador quedó huérfana y sin renta, y se pasa el día entre recados y costura en casa de los Bringas, que la protegen y la humillan a partes iguales. Cuando Agustín Caballero, un pariente que hizo fortuna en América, vuelve a Madrid y decide casarse con ella, lo que parecía una salvación destapa lo que ella calla: su relación con Pedro Polo, un sacerdote sin vocación que no se resigna a perderla y que en sus cartas la llama Tormento. Galdós enmarca la historia entre dos capítulos escritos como si fueran teatro, con el folletinista Ido del Sagrario de por medio, y se ríe del melodrama que luego cuenta en serio. Rosalía de Bringas, envidiosa y mezquina, se lleva las mejores páginas. El final no es el que pedía la moral de su tiempo.






