
Zaragoza
Gabriel de Araceli entra en Zaragoza en diciembre de 1808, recién escapado de los franceses, y se queda dentro cuando las tropas de Napoleón cierran el cerco. Desde ahí cuenta, en primera persona, los dos meses de resistencia que siguieron: la defensa levantada a toda prisa, la lucha calle por calle y luego casa por casa, el hambre y la epidemia que acabó matando a más gente que los cañones. Galdós reparte el heroísmo entre labradores, frailes y mujeres del barrio, no entre los generales, aunque Palafox aparezca al mando. Por debajo corre el amor imposible entre Agustín de Montoria, seminarista, y Mariquilla, hija del prestamista más odiado de la ciudad. La plaza acaba capitulando en febrero de 1809 y Galdós no suaviza el precio. Sexto de los Episodios nacionales, se lee rápido y deja mal cuerpo.










