El paraíso maldito
Notas Capítulo 5
[2] Sobre la muerte del Colás me planteó una interesante hipótesis el especialista Juan
Manuel Guedeja, quien analizando los pormenores de este hombre que pereció tras
brutal agonía, me concretaba, en una comunicación remitida por carta, que «el
infortunado pudo ser víctima de un efecto semejante al que propicia la llamada
combustión espontánea. Un efecto que parece surgir tras la exposición del cuerpo a
una fuente de energía igual o similar a la de un aparato microondas. Cuando la onda,
con una frecuencia de 2. 450 millones de hertzios, llega al interior de una materia
orgánica, la hace vibrar a gran velocidad y en su fricción produce un calor interno, sin
rastro de combustión en torno a la víctima. ¿Podría estar ahí la clave? ¿Aparatos
capaces de generar un campo de microondas en octubre de 1917? <<
NOTAS CAPÍTULO 5