Juan A. Mateos
Proemio
La presencia de Juan Antonio Mateos en la historia del periodismo liberal mexicano del siglo diez y nueve, ocupa un lugar preponderante e imperecedero.
El solo hecho de mencionarlo como partidario del partido progresista, nos hace ubicarlo dentro del marco epopéyico de la Revolución de Ayutla, que iniciada en marzo de 1854 vino a significar la plasmación del programa enunciado por los pensadores de la Independencia y también por los batalladores políticos en las décadas que corren de 1820 a 1850: Valentín Gómez Farías y el Dr. José María Luis Mora, entre los más destacados.
El presente trabajo encuentra su origen en el deseo de ofrecer al periodista Mateos un homenaje, un reconocimiento a su labor como escritor público, y tanto más cuanto que el 29 de diciembre de 1983 se cumple el 70 aniversario de su deceso; ello propicia que el Departamento del Distrito Federal siguiendo su línea editorial puesta en marcha hace diez meses, sea quien se ocupe en esta ocasión de un verdadero personaje también trascedente en el desarrollo de nuestras ideas políticas, de un reformista preclaro, de un radical cuya pluma fue constante en las páginas del periodismo, en la estructuración de las instituciones nacionales; escribir sobre el hombre significa conocer su obra, sus ideas, el desarrollo de su talento, pero también, significa conocer en detalle las situaciones de una época, la que enmarca su existir; su periodismo señala las controversias políticas, la perspectiva del escritor sobre la transformación del país y los vicios, que a su criterio, tenía la administración pública; nuestro pasado, otorga el criterio necesario para valorizar el presente y vislumbrar el futuro.
Ahora bien, objetivamente no resulta sencillo escribir la biografía de un personaje como fue Juan A. Mateos; liberal del siglo diez y nueve y que, como la mayoría de ellos, por las circunstancias de entonces ejercieron la pluma en el periodismo, la inspiración en la literatura y el verbo en el parlamento.
Trilogía que desembarca en la unidad: por la experiencia y el ideal progresista fueron periodistas; por periodistas fueron escritores literarios, políticos y de costumbres; como diaristas y escritores fueron políticos y, como políticos fueron articulistas y escritores. Voceros de las necesidades ciudadanas; analistas de la historia; polemistas por antonomasia, tales fueron las características de aquellos hombres, y ellas fueron las armas en la vida nacional que ejercitó Mateos.
En consecuencia, me he propuesto exponer en los límites naturales de un ensayo biográfico, las tres faces de la vida de Mateos que, finalmente, constituyen el todo de su personalidad: primeramente, el periodista; enseguida el escritor y, finalmente, el parlamentario.
Tres secuencias a través de las cuales podemos delinear con más segura precisión la personalidad de tan eminente individuo del glorioso siglo diez y nueve mexicano.