Sintaxis

Apolonio Díscolo · Capítulo 18 de 18

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Notas Libros

[1] Esto es, de cada una de las partes de la oración por separado, de las que conservamos las relativas a

los pronombres, adverbios y conjunciones. Cf. Introducción. <<

[2] Ésta es la primera aparición y el significado propio de σύνταξις. <<

[3] καταλληλότης es uno de los términos clave y fundamento de la sintaxis. Significa la ordenación de

las partes recíprocamente concordante y coherente como ley sintáctica básica. <<

[4] Para comprender este párrafo, ténganse en cuenta las etimologías de στοιχεῖον «letra», «elemento», es decir, miembro de una serie o cadena, y συλλαβή «sílaba», o sea, reunión de elementos. Igual que de las letras bien ordenadas salen las sílabas, de las sílabas salen las palabras, y de éstas la oración perfecta.

<<

[5] Los mismos fenómenos, accidentes o afecciones abarcan a los distintos niveles lingüísticos: sílaba,

palabra, oración; de donde se prueba la analogía o similitud de los diferentes niveles gramaticales. <<

[6] Se entiende que para el significado. <<

[7] En crítica textual «atetizar» equivale a rechazar por espurio o inauténtico.— Se trata de Aristarco, el

crítico alejandrino. <<

[8] En I 127. (De acuerdo con lo dicho supra, n. 67 de la Introducción, las citas se hacen por libro y

párrafo). <<

[9] Las formas completas serían ἀναστῆθι y πάρεσται. <<

[10] Cf. Escol. Dion. Trac. 33, 20, sobre las vocales aspiradas. <<

[11] Artículo determinado y pronombre relativo, respectivamente. <<

[12] Etimológicamente «sobre el verbo», antepuesto o pospuesto. <<

[13] Una vocal larga resuelta en dos breves: diéctasis. <<

[14] Son, todos, compuestos homéricos. <<

[15] Ejemplos de hysteron-próteron. <<

[16] O sea, las preposiciones por sí mismas no significan nada. Y varía el significado según el caso con

que se construyen. <<

[17] En II 28. <<

[18] Téngase en cuenta que el participio era considerado una parte independiente de la oración. Lo

hemos traducido por gerundio (que no existía en griego). <<

[19] En II 43. <<

[20] Intransitivos y transitivos, cf. III 148 y 158. <<

[21] Cf. II 16. <<

[22] Es una fantasía para explicar el nombre de la alfa, que es semítico, aunque los escoliastas digan que

se llamó «alfa» por haber sido «encontrada» la primera, de ἄλφω «encontrar». <<

[23] Es decir, «b-eta», «g-amma», «d-elta», etc. <<

[24] En II 45. <<

[25] Es decir, cuando no hay oposición o contraste de personas, en cuyo caso debe ir el pronombre

explícito. <<

[26] III 127. <<

[27] Se llamó «participio» por «participar» de las características del verbo (tiempos, voces) y del nombre

(casos, géneros, números). <<

[28] Los pronombres personales de tercera persona. <<

[29] I. e., relativos, llamados «artículos pospuestos», pero también conocida su función pronominal; cf.

Pron. 8, 5. <<

[30] II 28. <<

[31] En su sentido literal de «puesta junto a». <<

[32] El artículo propiamente, o determinado, el único existente en griego. <<

[33] En el párrafo siguiente. <<

[34] En la Ilíada III 226. Helena le va diciendo a Príamo quiénes son los caudillos griegos. <<

[35] En I 119. <<

[36] Cf. L. LANGE, Das System der Syntax des Apollonios Dyskolos, Gotinga, 1852, págs. 11 y sigs.

Parágrafo importante para la estructuración de la obra. <<

[37] En función metalingüística, diríamos hoy. Cf. infra. <<

[38] La distinción de pronombres con y sin artículo es de Dionisio Tracio, contra la cual se manifiesta

APOL. DÍSC., por ej., Pron. 13, 5. <<

[39] Los estoicos, cuya definición ha prevalecido hasta la actualidad, cf. D. L., VII 58 (SVF, 214, 3). <<

[40] Es un adjetivo de dos terminaciones, por tanto aquí masculino y femenino. <<

[41] Es la interjección que suele preceder al vocativo. Sobre si es artículo o no, cf. I 73 ss. <<

[42] Esta forma de genitivo plural del artículo es común para los tres géneros. <<

[43] Según Brugmann, el morfema del femenino (-a) se generalizó por ser ése el de la palabra que

significaba mujer: γυνά. <<

[44] El artículo determinado, el único existente en griego. La indeterminación se marca con la ausencia

del artículo determinado, entre otros medios. <<

[45] De la persona o cosa aún no mencionadas. <<

[46] Su significado es genérico, carece de función anafórica, cf. II 32. <<

[47] Del valor indefinido, en I 111. <<

[48] κατηγόρημα ἢ σύμβαμα, que son equivalentes. Cf. III 187. <<

[49] En las perífrasis verbales del tipo «quiero leer». <<

[50] Es decir, persona, número y modo son «accidentes» del verbo, con independencia de la acción

verbal en sí misma. <<

[51] En III 78. <<

[52] En § 37. <<

[53] Como decíamos, en uso metalingüístico. <<

[54] Ésta es la cita que suponemos de Tritón y que Apolonio Díscolo contradice. <<

[55] Igualmente en español, «llegaron rápido» y «llegaron rápidos». <<

[56] Cf. supra, 51. <<

[57] En el ejemplo del § 54. <<

[58] Se esperaría un genitivo partitivo: «de los Nestóridas, el uno…» <<

[59] La enálage o cambio de un caso por otro. <<

[60] Como se ve, Apolonio Díscolo explica todos los usos del artículo a partir de su función anafórica.

<<

[61] Es decir, si decimos: «unos amigos son buenos, otros malos». <<

[62] Cf. I 1. Apolonio Díscolo siente que hasta él no ha existido en la gramática un tratamiento sintáctico

apropiado. <<

[63] La razón, en este caso, es el ático frente a formas tardías. <<

[64] El genitivo partitivo, cf. supra, 57. <<

[65] Cf. supra, 62. <<

[66] Texto difícil. Quizá, «y necesita la determinación». <<

[67] En III 63 s. <<

[68] En § 43. <<

[69] Como si dijéramos, lo convierte en propio (en la función «por excelencia»). <<

[70] Porque, según la función del articulo, expresa «referencia única» o bien «por excelencia». <<

[71] Se refiere al genitivo de «al consejo y al pueblo de los atenienses» en griego. <<

[72] No es cierto. Es posible con dativo «posesivo». <<

[73] En I 106. <<

[74] Por considerar a la partícula interjectiva ὦ el vocativo del artículo ὁ, opinión que va a refutar

Apolonio Díscolo. <<

[75] Nominativo por vocativo. <<

[76] Se llama «artículo», por ir «articulado» con el nombre. <<

[77] Porque el artículo es anafórico de terceras personas. <<

[78] Como todos los casos tenían su artículo, el vocativo también debería tenerlo. <<

[79] Cf. la definición aristotélica de artículo, Poética 1457a6, donde por «artículo» se entiende una larga

serie de partículas, preposiciones, etc. <<

[80] En I 142 ss. El nominativo del artículo es ὁ, ἡ, τό, el del relativo ὅς, ἤ, ὅ. <<

[81] Las formas correspondientes del relativo y el artículo. <<

[82] Es decir, ἐκεῖνο, τοῦτο, αὐτο, cf. infra. <<

[83] Adjetivos cuyas formas coinciden en los tres géneros del genitivo plural. <<

[84] Son duales. Puede ser masculino; pero, al ser juramento que decían las mujeres, se traduce así. Las

dos diosas eran Deméter y Perséfone. <<

[85] Los griegos no distinguieron la interjección como parte distinta de la oración; sí, luego, los latinos

para compensar la falta de artículo en su lengua y mantener las ocho partes canónicas de la oración. <<

[86] Esto es, «siendo un adverbio». <<

[87] Las estudiadas desde el § 70. <<

[88] Cf. §§ 64, 70 ss. <<

[89] Llamadas así sobre todo la τ y la υ en los diptongos, frente a α, ε, ο, las antepuestas. Cf. § 9. <<

[90] Relativos, recuérdese. <<

[91] Personales y demostrativos de primera y de segunda persona. <<

[92] En II 28. <<

[93] En § 43. <<

[94] «[El] mi padre» y «el padre [es] mío». <<

[95] En griego: «el padre el de él», «el esclavo el de Aristarco…». <<

[96] Era llamado «caso posesivo». <<

[97] El pronombre αὐτός en función predicativa con significado intensificador: «por su culpa de él»,

«por su orgullo de ellos». <<

[98] I. e., el artículo se pone cuando el nombre es conocido o ya ha sido mencionado. <<

[99] Por ejemplo, «llegar a ser», «llamarse». <<

[100] La anástrofe evitó en el ejemplo homérico el artículo: «al sacerdote Crises». <<

[101] Con verbos atributivos. <<

[102] Cf. § 44. <<

[103] El οἶσε interpretado como de οἶσω futuro de φέρω (traer). <<

[104] No sabemos si incluido o no en el Sobre los verbos citado en seguida. <<

[105] En § 43. <<

[106] Ibidem. <<

[107] Es decir, «pobremente», «como un cualquiera». <<

[108] Los pronombres significan el ente sin más, y sólo conociendo su referencia es posible conocer el

ser concreto; el nombre, por el contrario, lo designa por sí mismo. <<

[109] Esto es, deja de sentirse como participio (pasivo) y de precisar un agente. <<

[110] En § 121. <<

[111] El ejemplo de § 6. <<

[112] En vez de la partícula δαί, Apolonio Díscolo propone la lección δ᾿ αί. <<

[113] Cf. § 126. <<

[114] Y no properispómeno ἐπιτεῖλαι, infinitivo aoristo activo. <<

[115] En §§ 43 y 111. <<

[116] Esto es, que deberían llevarlo conforme a la teoría. <<

[117] En § 102. <<

[118] En § 96. <<

[119] En § 103. <<

[120] Según Uhlig, el pasaje entre paréntesis debería colocarse al final del § 134. Schneider, aunque

reconoce que no es éste su sitio, no lo cree así. <<

[121] Adjetivos o participios. <<

[122] El nominativo singular del artículo: «el». <<

[123] El objeto con el sujeto, diríamos hoy. <<

[124] Artículo + (Acusativo-objeto) + Participio. <<

[125] En griego genitivos: «oigo de un hombre», «soy dueño de un terreno». <<

[126] Apolonio Díscolo debe de estar utilizando un ejemplo de un gramático de la época helenística, pues, en la suya, decir «el rey» no podía referirse al Tolemeo reinante, ya que estamos en época

imperial. <<

[127] En §§ 136 s. <<

[128] En III 58. <<

[129] Esta «explicación» hace pensar en la de la gramática generativa; lo cual no implica que Apolonio

Díscolo sea «chomskiano». <<

[130] Hay, ciertamente, proximidad semántica entre «articulación» y «conexión» o «conjunción». <<

[131] Los pronombres sustituyen a los relativos «al cual» y «el cual». <<

[132] Las desinencias personales de los verbos encierran relaciones pronominales de nominativo-sujeto.

<<

[133] I. e., cuando el sujeto del verbo del relativo es distinto del relativo. <<

[134] I. e., cuando el sujeto del verbo subordinado es la persona a que se refiere el relativo. <<

[135] En § 143, sobre la exigencia de un verbo por parte del relativo. <<

[136] El τῷ, que es artículo por la forma, puede interpretarse como relativo o como demostrativo en

Homero. <<

[137] En II 28 ss. <<

[138] Interpretado: «pues perdió el fiel compañero que tenía». <<

[139] El enredo viene de que Apolonio Díscolo, por no tener el relativo el antecedente expreso (p. ej., τοῦτον) y ser nominativo, cree que la oración de relativo también es nominativo, y es acusativo: «el fiel

compañero perdió lo que tenía». <<

[140] Tetis, la madre de Aquiles, al herrero Hefesto. <<

[141] En el dialecto eolio, el de Alceo. <<

[142] Sería μέδης. <<

[143] Con el genitivo partitivo, § 57. <<

[144] En I 95. <<

[145] Es decir, si consideramos dos partes en el pronombre personal, la primera distingue la persona, la

segunda el caso. Cf. la definición de Aristarco, infra, § 15. <<

[146] Es decir, para la distinción de personas, establece una oposición μ-, σ-, ø-: μοί, σοί, οἷ. <<

[147] En I 16-18. <<

[148] Igual que en español, en griego los pronombres personales presentan una forma tónica (contrastiva: ἐμέ «a mí») y otra átona (absoluta, μέ «me»). La forma (orto) tónica significa, pues, oposición

contrastiva. <<

[149] O sea, ὀρθός y ὑγιής. A través de ellos, Apolonio Díscolo, por una falsa etimología, pone en

relación ὀρθοτονέω y διεγείρω. Ambos adjetivos tomados metafóricamente sobre el modelo médico. <<

[150] I 25. <<

[151] En §§ 40 s. <<

[152] Personales de primera y segunda persona y demostrativos. <<

[153] Personales de tercera persona. <<

[154] En § 6. <<

[155] O sea, los demostrativos ὅδε οὗτος, ἐκεῖνος, pero no αὐτός por no ser demostrativo. <<

[156] Supuestamente ἵ para explicar los casos oblicuos, pero no atestiguado claramente. <<

[157] Las tres personas forman una serie correlativa. <<

[158] Es decir, entran en una clase analógica. <<

[159] En uso metalingüístico. Cf. I 52. <<

[160] Había dicho antes que, en realidad, no serían necesarios los pronombres de tercera persona, pues en

esta persona están los nombres. <<

[161] Cf. I 17. <<

[162] En I 76. <<

[163] Los personales frente a los posesivos derivados de aquéllos. <<

[164] Las formas clásicas son μέγας (grande), ὕδωρ (agua), γυνή (mujer) y πολύς (mucho). Las otras formas debían de ser populares en tiempo de Apolonio Díscolo y, en algún caso, pasaron al griego

moderno. <<

[165] Es decir, existe un criterio para la comparación. <<

[166] Si no pudiésemos decir «esta mesa», todas las mesas tendrían que ser designadas de modo distinto

para «distinguirse». <<

[167] La homonimia. <<

[168] Ésta es la explicación de la flexión: «para que la significación no se hiciese tan confusa», añade

Prisciano. <<

[169] O sea, τῆς ταύτης ἀρετῆς. Es la opinión de Aristarco, transmitida por los Escolios. El artículo

funcionando como demostrativo. <<

[170] Según que el verbo sea, o no, transitivo. <<

[171] Cf. § 9. Es decir, que artículo y pronombre son determinados. <<

[172] En § 28. El artículo funcionando como demostrativo. <<

[173] Es el ejemplo de § 28 con el sujeto, Crises, explícito: «el Crises se dirigió…», «él [Crises] se

dirigió…». <<

[174] Teoría que se adapta bien al origen del artículo-pronombre del español a partir del demostrativo

latino. <<

[175] En el § 30. <<

[176] En § 43. <<

[177] Cf. I 44. <<

[178] El texto griego es discutible, más que el sentido. La lección de Uhlig no me parece la correcta.

Quizá ὀνόματι ἐγκαθεστηκός. <<

[179] A la función que corresponde a su clase: la anáfora. <<

[180] Insisto en la consideración de artículo del relativo por los antiguos. <<

[181] Y no a la del masculino. <<

[182] Esto es, τοῖος frente al reforzado τοιόσδε. <<

[183] El artículo más la partícula enclítica. <<

[184] En § 35. <<

[185] En I 80. <<

[186] En I 81. <<

[187] En § 43. <<

[188] De la función demostrativa del pronombre. <<

[189] Es decir, fuera de la situación en que el enunciado tiene lugar. <<

[190] Esto es, carecen de sustancia significativa, cf. III 130. <<

[191] Las cartas griegas comenzaban: «N… para N…, salud:». <<

[192] Cf. I 19. <<

[193] Más claramente: «Porque para dirigirse a una persona presente no es preciso conocer su nombre, pues ésa es la función del pronombre de segunda persona». El pasaje es una cruz para editores y

traductores, que no siempre lo han entendido bien. <<

[194] En § 24. <<

[195] Es decir, incompletos o transitivos, completos o intransitivos, según que requieran

complementación o no. <<

[196] En III 155 ss. <<

[197] Prisciano, eran otros tiempos, tradujo: «ex vi ipsius orationis». <<

[198] En Homero había dos héroes de este nombre. <<

[199] «Crónida» significa «hijo de Cronos». <<

[200] Pues οἴκοθεν ya significa «de casa». Algo similar presenta «conmigo» en español. <<

[201] En III 88. <<

[202] § 49. <<

[203] Es el ejemplo de Ι 98. <<

[204] Puede entenderse «con los pronombres» (en las oraciones de infinitivo no concertadas) o «con los

verbos finitos» (en las concertadas) <<

[205] La forma acentuada o enfática del pronombre personal. <<

[206] La función contrastiva. <<

[207] El acento grave sólo puede ir en la última; como los eolios por la baritonesis característica no

acentúan la última, el acento de ἐγώ ha de ser tónico: ἔγω. <<

[208] Más claro: el hecho de que τύ pueda ser enclítico implica que no es nominativo o, de otro modo, la énclisis excluye al nominativo. Apolonio Díscolo parece referirse a usos como TEÓCRITO, 3, 19: ὤς

τυ φιλάσω. <<

[209] Ortotónico y enclítico. <<

[210] Absoluta o contrastiva. <<

[211] Es decir, va con el verbo, sin oponer el pronombre a otro, de ahí que sean enclíticos. <<

[212] Es decir, que requieren, a la inversa, que se supla un verbo o un nombre: «Juan [lee] y Pedro

lee[n]», «Juan lee y [Juan] escribe». <<

[213] No pueden separarse por comas, al contrario de las subordinadas. <<

[214] Las copulativas permiten la gradación de miembros como el ejemplo homérico permite suponer.

<<

[215] Conectiva-contrastiva en correlación con μέν. <<

[216] Quizá en la sintaxis de las conjunciones, la parte perdida del Libro IV. <<

[217] Son los mismos ejemplos del § 59. <<

[218] En época clásica ya preposición: «a causa de». <<

[219] Y decir: *ἔνεκα μου. <<

[220] En § 65. <<

[221] En § 62. <<

[222] En su forma completa por ser contrastivo, es decir, ἢ ἐμέ ἀνάειρε. <<

[223] Es la conjunción ἤ que introduce el segundo miembro de la comparación (= lat. quam). <<

[224] Provocan la ortotónesis. <<

[225] Cf. IV 12 y 32. <<

[226] Cf. IV 18. <<

[227] Cf. IV 19. <<

[228] En estos ejemplos se ve que se trata de un sintagma preposicional, mientras que en «Hipérbolo» o «Epicuro», si se flexionan, resulta que la preposición sigue invariable con casos que de ningún modo

podría regir. Luego no son sintagmas. <<

[229] En IV 12. <<

[230] Anterior al verbo (hablando en general). <<

[231] «De nosotros», ático ἡμῶν. <<

[232] Las enclíticas no podían tener más de tres moras. (Mora = medida de la cantidad silábica; una larga

= dos moras). <<

[233] Que sea posible reducirlos a la norma analógica. <<

[234] Por ἐμοῦ (de mí), σεῖο por σοῦ (de ti), etc. <<

[235] § 67. <<

[236] El razonamiento es silogístico: las formas con añadido tienen que ser sobre la forma base; ésta es la

forma ortotónica; luego, las formas con añadido son ortotónicas. <<

[237] O moras, cf. § 75. <<

[238] Interrogativo-indefínido. <<

[239] Los demostrativos frente a los personales, cf. § 6. <<

[240] Como el nominativo, que no puede ser enclítico. <<

[241] Usado enfáticamente en función predicativa. <<

[242] De Aristarco y su Escuela, cf. Pron. 42, 11. <<

[243] En §§ 95 ss. <<

[244] Por estar acentuado y no ser reflexivo. <<

[245] En § 73. <<

[246] En § 73. <<

[247] Porque la que habla es Euriclea, el ama de Ulises. <<

[248] O sea, cuando son el sujeto o son flexivos. <<

[249] Pron. 41, 26 ss. <<

[250] O sea, cuando el pronombre está en caso oblicuo y no es reflexivo. <<

[251] El pronombre en forma simple usado como reflexivo. <<

[252] En el penúltimo ejemplo. <<

[253] En § 146, y en III 5. <<

[254] Y no composición ἑαυτήν. Es el ejemplo del § 89. <<

[255] Por ser forma reflexiva acentuada. <<

[256] Los acompañados de αὐτός. <<

[257] Cf. I 2 ss. <<

[258] En I 127. <<

[259] Es decir, el uso actual, frente al homérico, exige las formas compuestas para el reflexivo y las

simples para el no reflexivo. <<

[260] El que habla es el porquero Eumeo, que trata de introducir a Ulises, disfrazado de mendigo, en la

fiesta de los pretendientes. <<

[261] Que no es la del sujeto, la misma expresada por el pronombre. <<

[262] Que las indicadas por el pronombre en caso oblicuo. <<

[263] Del pronombre de tercera persona. Opinión de Aristarco y su Escuela. Cf. Pron. 42, 17 ss. <<

[264] Para la teoría, en § 87; el ejemplo, en § 73. <<

[265] El del verso E 64 del parágrafo anterior. <<

[266] Un crítico de la época de Aristarco con el que polemizó. <<

[267] En §§ 102 ss. <<

[268] En § 86. <<

[269] Si la acción es transitiva o reflexiva. <<

[270] Los ejemplos del § 89. <<

[271] En español se produce el mismo tipo de ambigüedad en «se preocupa de él». <<

[272] La absoluta y la reflexiva. <<

[273] Si el sujeto de la acción verbal y la cosa poseída coinciden en la misma persona, el posesivo sólo

puede equivaler al genitivo no reflexivo. <<

[274] O sea, cuando el poseedor es el sujeto y la cosa poseída el objeto. <<

[275] Cf. §§ 89 y 90. <<

[276] Pron. 101, 7; 102, 5 y 1; 103. <<

[277] I. e., si no se contrasta con otra. <<

[278] Cf. §§ 89 y 100. <<

[279] Cf. §§ 101 y 102. <<

[280] Es decir, en reflexivo: ἐαυτοῦ. <<

[281] Melicertes, hijo de Atamante e Ino. <<

[282] La forma doria de ὡς con lo que quedaría «como para un hijo». <<

[283] Autor desconocido, recuerda a Ilíada XII 433. <<

[284] Dativo del pronombre personal de tercera persona masculino y femenino: «el hijo para ella». <<

[285] De que el posesivo sólo admite la conmutación por el pronombre personal reflexivo, cosa que no

puede suceder en nominativo. <<

[286] O sea, que el uso homérico propugnaría οἱ δέ οἱ (dativo: «los para él»). <<

[287] Según que concierte o no en género, número y caso con el nombre. <<

[288] El ejemplo del § 118. <<

[289] O sea que, ante la forma ἐμοῦ (de mí), no sepamos si se trata del pronombre personal o del

posesivo. <<

[290] En § 120. <<

[291] O sea, en genitivo singular masculino: «de mí…» (posesivo). <<

[292] En III 13. <<

[293] Porque el τεοῖο es la forma del posesivo y no del pronombre personal como se esperaría, o sea,

σού. <<

[294] En §§ 119 y ss. Es decir, no puede interpretarse «apartó con su fuerte brazo». <<

[295] En § 119. <<

[296] En § 118. Homero no emplea la forma de genitivo en -ου para el personal. <<

[297] En § 106. <<

[298] Porque la forma ἐμοείο no puede ser posesiva, sino del personal. <<

[299] O al revés: el uso de un pronombre no puede censurarse por llevar un tipo de acento si sólo puede

llevar ese acento. <<

[300] La no enfática. <<

[301] En § 76. <<

[302] En § 55. <<

[303] En § 69. <<

[304] El ejemplo de § 126. <<

[305] La incoherencia oracional es una cuestión sintáctica. <<

[306] Crítico homérico de comienzos de la época imperial. <<

[307] Para distinguir el uso enfático-contrastivo del absoluto. <<

[308] O sea, es anafórica. <<

[309] en § 120. <<

[310] O sea, *ἐμαυτός, *σαυτός, *ἐαυτός. <<

[311] ἐμαυτοῦ. <<

[312] La del sujeto y la del reflexivo. <<

[313] De la del pronombre no reflexivo. <<

[314] En § 29. <<

[315] En § 139. <<

[316] Ya sea por la luz (en el espejo) o en relación con el sonido (eco). <<

[317] Es decir, transitivos (alopatéticos), frente a los intransitivos (autopatéticos), o reflexivos. <<

[318] El texto, aparentemente corrupto, podría aclararse así: «que σαυτού se convierta en σαυτός, pues al

ser el primero caso oblicuo, requeriría un nominativo en que apoyar la acción verbal». <<

[319] O sea, es el único que puede ser oblicuo. <<

[320] El ejemplo homérico del los §§ 89 y 106. <<

[321] Es decir, en la forma compuesta del reflexivo el caso oblicuo del primer elemento pronominal es

indistinguible. <<

[322] En § 142. <<

[323] Ni puede, por tanto, ser reflexivo. <<

[324] Es el recíproco «unos a otros». Para Apolonio Díscolo no es pronombre, por eso empieza por «no

sólo…» y el artículo (neutro). <<

[325] El pronombre recíproco requiere, además, un sujeto y complementos explícitos. <<

[326] O sea, los complementos. <<

[327] Ejemplo del § 149. <<

[328] Lo mismo que con ἐμαυτοῦ (reflexivo). <<

[329] ἕ es el acusativo singular del personal de tercera persona. <<

[330] No existen *ἐμαυτῶν ni *ἐμαυτούς. En Homero tampoco se emplean en singular las formas

compuestas. <<

[331] En un razonamiento puramente analógico, como correspondía a Aristarco. <<

[332] El filósofo, aunque pudiera ser el cómico, donde serían de esperar usos vulgares como ἐμαυτός, cf.

Pron. 69, 19. <<

[333] En § 151. <<

[334] Cf. I 20 y 76. <<

[335] σφωίν. <<

[336] Pron. 36, 27; 92, 4; 111, 5. <<

[337] Pron. 72, 6: doce formas reflexivas de primera y segunda plural y dual, frente a tres de tercera

plural. <<

[338] El sentido es el siguiente: si no existen en la tradición formas reflexivas plurales y duales de primera y segunda persona (las más), tampoco van a existir las de tercera (las menos). Por tanto, si

existen éstas, no son analógicas. <<

[339] De la flexión en -ᾱ; es decir, existe γυνή (mujer), pero no γυνῆς, sino γυναικός. <<

[340] Son, todos, ejemplos de los llamados heteróclitos. <<

[341] En resumen: si tenemos ἐαυτούς en la tercera, por qué no tenemos también *ἐμαυτούς y *σαυτούς

en la primera y segunda, sino ἡμᾶς αὐτούς y ὑμᾶς αὐτούς. <<

[342] Cuando las personas del sujeto y la pronominal objeto son la misma. <<

[343] En la primera y segunda persona, las formas reflexivas no son ἐμαυτούς o ὑμαυτούς, sino ἡμᾶς

αὐτούς, ὑμᾶς αὐτούς, etc. <<

[344] No pueden referirse a otras personas distintas de sí mismas. <<

[345] El resultado de hacer un compuesto de σφέας + αὐτούς era innecesario, ya que estaba ocupado por

ἐαυτούς. <<

[346] El ser compuesto en la forma y en el significado. <<

[347] En una obra perdida sobre las formas de composición nominal. <<

[348] Esto es: «si ἡμεδαπός fuera compuesto no debería ser oxítono». <<

[349] Y se derivasen de los verbos. <<

[350] Adjetivos de dos terminaciones, las mismas para el masculino y femenino. <<

[351] Que el segundo elemento del compuesto. <<

[352] Para la pertenencia a una u otra parte de la oración. <<

[353] De que es un derivado y no un compuesto. <<

[354] Puede faltar algo (Uhlig), pero no necesariamente. Puede entenderse: «…igual que Fanias,

Arquias, Gorgias» (que tienen un sufijo de derivación, y no un segundo elemento de composición). <<

[355] Por qué se ha derivado de los plurales. <<

[356] Denominación por la mirada. <<

[357] Cf. § 158. <<

[358] En «nosotros» hay prevalencia de «yo», en «vosotros» de «tú». <<

[359] En II 146. <<

[360] O sea, los pronombres simples en caso oblicuo no pueden ser usados como reflexivos. <<

[361] Lo correcto sería «nos ofendimos a nosotros mismos». <<

[362] No en la Sintaxis. Cf. Pron. 85, 1. κούρω y κρινθέντε son duales. <<

[363] Cf. I 156. Es decir, «de las dos rocas, una…». <<

[364] Si el verbo es intransitivo, basta el nominativo-sujeto más el verbo. Si el verbo es transitivo, exige

también el objeto. <<

[365] Frente al concepto semántico de oración de I 2, parece ser el de aquí más funcional. <<

[366] Por no distinguirse el sexo del referente; Apolonio Díscolo ironiza. <<

[367] «Una mujercita» o «mujerzuela». En griego los diminutivos son neutros. <<

[368] La primera, femenino; la segunda, neutro. <<

[369] La primera, neutro; la segunda, masculino. <<

[370] Cf. II 153. <<

[371] En el tratado perdido: Sobre la composición nominal. <<

[372] Las posibilidades son ἑν + δεκατος, o bien ἔνδεκα + τος. <<

[373] En griego, los numerales, hasta el cuarto, la admitían. <<

[374] «Mujercita» o «mujerzuela», cf. § 10. <<

[375] Concibe el neutro como el término no marcado de la oposición masculino/femenino. <<

[376] En II 129. <<

[377] Nombre, adjetivo y participio. <<

[378] Cf. § 19. <<

[379] Se va atribuyendo cada forma según su función oracional. <<

[380] Sin la conjunción καί, significaría: «nos escuchan a nosotros mismos». <<

[381] En § 13. <<

[382] Más claro: al carecer el adverbio de accidentes, no puede violar las leyes de la coherencia. <<

[383] El texto está corrupto. Apolonio Díscolo se refiere a «ayer», «hoy», «mañana». <<

[384] En Adv. 123, 1 ss. <<

[385] En la parte perdida del libro IV, tal vez. <<

[386] Partícula modal de distintos valores (posibilidad, irrealidad…). <<

[387] La regla es matizable. La frase que sigue en futuro de indicativo o aoristo de subjuntivo, aunque rara, es posible en la épica, no así en tiempos de Apolonio Díscolo. Para lo que sigue, cf. R. CAMERER, «Die Behandlung der Partikel fiv in den Schriften des Apollonios Dyskolos», Hermes 93

(1965), 168-204. <<

[388] En la parte perdida del IV. <<

[389] En § 3. <<

[390] En § 2. <<

[391] Formas de realizarse el acto de habla como aseveración, pregunta, orden, ruego, etc. En griego

διάθεσις ψυχικὴ «disposición mental», que puede realizarse de las maneras dichas. <<

[392] En griego, construcciones de infinitivo, naturalmente. <<

[393] En § 78. <<

[394] Pues en Homero, piensa Apolonio Díscolo, funcionan como de tres terminaciones, con lo cual, si

aparecen con un femenino, dan la sensación de incongruencia. <<

[395] En realidad, era un juramento femenino: «por las dos diosas» (Deméter y Perséfone), cf. I 84. <<

[396] Porque son participios duales masculinos. <<

[397] Piensa Apolonio Díscolo que hay infinitivos de imperfecto neutralizados con los de presente. <<

[398] Pasaje discutido. Yo entiendo que Apolonio Díscolo se refiere a la posibilidad de decir: «sucedió que hoy escribió Apolonio»; es decir, aunque en el aoristo no exista la neutralización del infinitivo presente/imperfecto, por lo cual se puede decir: «sucedió que hoy escribe» y «sucedió que ayer

escribía» con la misma forma de infinitivo. <<

[399] En § 147. <<

[400] La voz verbal, en griego se dice «diátesis», que por su étimo significa «el estado, condición o

disposición» con respecto a la acción del verbo. <<

[401] Fruto de contracciones distintas, el resultado es el mismo. <<

[402] Los que se dedican a establecer los cánones verbales tienen que encontrarse con formas

coincidentes. <<

[403] En ático ἔλεγον es primera persona del singular y tercera del plural del imperfecto. Los dorios para

esta última decían ἐλέγον. <<

[404] Así llenó F. Porto la laguna del manuscrito. <<

[405] Llamado así el empleo de nominativo por vocativo (áττικὸν σχῆμα). <<

[406] Aristarco, según la noticia de Aristónico al pasaje. <<

[407] En II 43. <<

[408] En II 47. <<

[409] Es decir, porque está presente, pertenece al discurso y es mencionada en este mismo acto. <<

[410] Y, en consecuencia, no se les puede señalar. <<

[411] En II 43. <<

[412] En los casos oblicuos hace de pronombre de tercera persona. <<

[413] Nominativo en lugar de vocativo, cf. § 34. <<

[414] Carencia de vocativo de los posesivos, cf. §§ 43 ss. <<

[415] Porque en femenino y neutro eran iguales las formas de nominativo y vocativo. <<

[416] En II 117 ss. <<

[417] O sea, «los que eran para él». <<

[418] No en la Sintaxis, quizá Pron. 8, 2-6 y 110, 14, u otra obra perdida. <<

[419] En I 142 ss. <<

[420] El tema de la homonimia fue muy tratado por los gramáticos griegos. <<

[421] La figura beocia o pindárica, por ser Píndaro de aquella región, consiste en el empleo de un sujeto

plural con el verbo en singular, como el ejemplo inmediato. <<

[422] Esto es, los verbos, que carecen de flexión casual. El razonamiento de Apolonio Díscolo es: «qué

le importa al verbo el género del sujeto». <<

[423] En § 13. <<

[424] En § 19. <<

[425] En ambos ejemplos, sujetos neutros plurales con el verbo, en el primero, en plural, y en el segundo,

en singular. <<

[426] Para F. W. HOUSEHOLDER, «Introduction» Syntactic Theory, 1, Harmondsworth, 1972, pág.

175: «this is the earliest discussion of psychology of language change». Cf. UHLIG, págs. VI y sig. <<

[427] En parte, en el imperativo; faltan del todo en el infinitivo. <<

[428] El participio, ya se ha dicho, era una parte de la oración por sí mismo. <<

[429] Para el tema de los modos en Apolonio Díscolo, cf. E. A. HAHN, «Apollonius Dyscolus on

mood», TAPA 82 (1951), 29-48. <<

[430] En § 55; o sea, de número, persona y modo. <<

[431] Apolonio Díscolo hace un juego de palabras entre ἀπαρέμφατος (infinitivo), es decir,

«indeterminado», y παρεμφαίνειν (significar). <<

[432] En el Remático, como puede deducirse de otros testimonios <<

[433] De acuerdo con los peripatéticos. Ahora acepta la opinión estoica sin desechar la otra con vistas a

la gramática. <<

[434] Porque es el modo que presenta más variedad de formas, cf. §136. <<

[435] En II 42. <<

[436] En II 43. <<

[437] Donde se sobreentiende Zeus. Cf. I 17; II 16. <<

[438] En § 61. <<

[439] El verbo finito que supla las categorías de que carece el infinitivo. <<

[440] Adv. 128, 10-133, 12. <<

[441] En § 55. <<

[442] Es decir, contra la opinión de que sean adverbios, pues para Apolonio Díscolo son verbos. <<

[443] Esto es, con un nominativo-sujeto. <<

[444] En § 66. <<

[445] El sujeto y el objeto del infinitivo. <<

[446] En realidad, los dos dependen del infinitivo, uno como sujeto y otro como objeto. Cf. § 80. <<

[447] Puede entenderse: «concede al hombre poder matarme a mí». La misma ambigüedad que se produce siempre que hay dos acusativos. Era, pues, una estructura muy apropiada para las respuestas sibilinas. Literalmente el verso dice: «concede a mí el hombre matar», que es ambigua, sin ninguna

duda. Como el famoso: «dico te Romanos vincere». <<

[448] La actividad precede a la pasividad, luego la negación de la actividad es también negación de la

pasividad. <<

[449] Frase aparentemente injustificable, aquí. Es difícil pensar que Apolonio Díscolo no distinguiese entre ἀποφαντικός (declarativo) y ἀποφατικός (negativo). Pudo pensar que la negación equivalía a un

enunciado completo, o bien hemos de suplir: «con los que no debemos confundirnos». <<

[450] Es el ὅτι introductor del discurso directo que las gramáticas recomiendan traducir por los dos

puntos. Quizá sería más apropiado traducir el ejemplo: «sí, escribí», «es así que escribí». <<

[451] O, según lo dicho, «no, no escribí», «es así que no escribí». <<

[452] O, sin más, «porque paseo, me muevo». <<

[453] Cf. I 9. <<

[454] Por no ser de afirmación simplemente. <<

[455] Es lo que sucede con las condicionales, en las que Apolonio Díscolo está pensando, a juzgar por el

ejemplo subsiguiente (prospectivo-eventual). <<

[456] En § 131. <<

[457] En I 98; II 51 s. <<

[458] En griego, indicativo: «ojalá habló…» <<

[459] En griego existían dos sufijos para formar el comparativo y superlativo: -τερος /-τατος, que significa oposición, frente a -ίων /-ιοτος que significa intensidad; luego, ἄριστος aquí es explicable,

contra la opinión crítica. <<

[460] Esta figura se llama catacresis. <<

[461] Cf. Ι 78; II 45. <<

[462] ὄφελον más infinitivo tiene un sentido optativo similar a εἴθε. <<

[463] En § 94. <<

[464] Parecen, desde luego, oponerse la idea de pasado y la expresión de un deseo (futuro); no obstante,

es posible situarse hipotéticamente en el pasado cuando no se conoce todavía: «ojalá haya venido». <<

[465] Denominación del presente por los estoicos, según el testimonio del Esc. Dion. Trac. 250, 5, 26.

<<

[466] Nótese la consideración aspectual. Cf. §§ 102 y 140. <<

[467] En §§ 111 y 177. <<

[468] La consideración de la penúltima sílaba era uno de los criterios de la analogía. <<

[469] Era anciano y no participaba en la lucha. <<

[470] Forma no existente de la primera persona del plural del subjuntivo perfecto medio-pasivo. <<

[471] Apolonio Díscolo se refiere a los ejemplos del § 107. <<

[472] La del poseedor y la de la cosa poseída. <<

[473] «Yo» presupone un «tú» y viceversa, funcionando contrastivamente. <<

[474] Los que indican relaciones o se definen por el otro: «padre [de alguien]», «hijo [de alguien]», o

precisan una determinación. <<

[475] En efecto, con lo primero sólo, lo que se define es la persona pronominal, no la verbal. <<

[476] Función de puente. <<

[477] En § 103. <<

[478] Si vocativo + imperativo, o nominativo + indicativo. <<

[479] Cf. § 36. <<

[480] Que no distinguen el nominativo del vocativo. <<

[481] En §§ 116 s. <<

[482] Del verbo εἰμί (ser), frente a, por ejemplo, λέγετε («decís» y «decid»). <<

[483] O hipotético; subjuntivo significa modo de la subordinación, o sea, el criterio de denominación es

formal, frente al otro, semántico. <<

[484] El subjuntivo se llamaría así por las conjunciones «subordinativas» con las que se construye. Probable alusión a los estoicos que llamaban a la conjunción «nexo subordinativo», frente a la

preposición, «nexo prepositivo». <<

[485] La primera es condicional real, la segunda prospectivo-eventual. Para esto, cf. D. M. SCHENKEVELD, «Studies in the History of Linguistic I: Σύνδεσμοι ὑποθετικοί and ἐὰν

ἐπιζευκτικός», Mnemosyne 35 (1972) 248-268. <<

[486] εἰ, ἐὰν la dubitativa o condicional. <<

[487] Toda la variedad de partículas. <<

[488] Conj. 249, 31. <<

[489] Los derivados de nombres y verbos o parónimos, llamados así por su forma, no por su

significación. <<

[490] Del nombre (denominativos) o del verbo (deverbativos). <<

[491] Por ejemplo, patronímicos, posesivos, de materia, etc. <<

[492] Son las prospectivo-eventuales. <<

[493] En § 126. <<

[494] La complejidad del razonamiento ha influido en la transmisión del texto. Su sentido es: «en los compuestos, sus elementos no tienen valor por separado, pero el subjuntivo, aunque no pueda usarse ajeno a las conjunciones, no es un compuesto; luego puede ser considerado por sí mismo como una

forma flexiva a partir de otro modo-base». <<

[495] En los verbos compuestos de preposición, pues ésta funcionaba aún adverbialmente. La figura se

llama tmesis. <<

[496] En § 125. <<

[497] Los contractos en -άω: τιμῶ es perispómeno por llevar circunflejo en la última. La primera sería la

de los en -έω. <<

[498] En § 62 se habla del indicativo como el modo-base. <<

[499] ἐάν y ἵνα, que se construyen con subjuntivo. <<

[500] En § ,132. <<

[501] Presentan desinencia primaria, como todos los subjuntivos (aquí de aoristo atemático). <<

[502] Frente al resto de las causales, que se construyen con indicativo. <<

[503] No son construciones clásicas: confunde eventuales y potenciales, ni es posible ἐάν con indicativo.

<<

[504] Apolonio Díscolo tiene razón en cuanto al significado aspectual, aunque carezca del vocabulario

para expresarlo. <<

[505] Porque no hay subjuntivos de futuro en griego, pero de haberlos coincidirían con los de aoristo

sigmático. <<

[506] De subjuntivo aoristo y no de futuro. <<

[507] Que serian las formas de subjuntivo futuro (que no existe). <<

[508] La de los verbos líquidos. <<

[509] Del aoristo en -α. <<

[510] Sólo para las personas del singular, y por no haber aoristos sigmáticos. <<

[511] Por tanto, no hay futuros de subjuntivo. <<

[512] Cf. § 98. <<

[513] Intransitivos del tipo de «pasear», cf. § 152 <<

[514] Intransitivos y reflexivos, como «sufrir», «ruborizarse», etc. Cf. § 150. <<

[515] Tal vez en la parte perdida del IV. <<

[516] Para no confundir con κλείω (cerrar). <<

[517] En § 185. <<

[518] Verbos de opinión. <<

[519] Es la distinción tradicional de oraciones de infinitivo concertadas y no concertadas. El pronombre

se explicita cuando hay que distinguir los sujetos de ambos verbos. <<

[520] En §§ 84 s. <<

[521] Intransitividad. <<

[522] El caso del agente en griego. <<

[523] El concepto de sensación es aristotélico. <<

[524] El concepto griego de visión es «iluminación del objeto». Nosotros también decimos «mirada penetrante», «clavó sus ojos», etc., como si la acción de ver se proyectase desde el sujeto que ve hacia

el objeto, aunque la realidad sea la contraria. <<

[525] Unos verbos de percepción con genitivo y otros con acusativo. <<

[526] φιλέω (amar, querer familiarmente, etc.) se aplica a la relación amistosa y familiar que incluye

frecuentemente un trato educativo. <<

[527] En 159 ss. <<

[528] Cf. II 136, donde ya aparecían. <<

[529] Para HOUSEHOLDER, The Syntax…, pág. 219: «This is amazingly like the deep structures of

Generativa Semantics». <<

[530] Imposible traducirlos, por estar formados los verbos del nombre de los instrumentos; para dar una

idea: «siringuear con la flauta», o «flautear con la siringa». <<

[531] Lo dice ARISTÓTELES de los peces, Hist. anim. 534a6. <<

[532] Los editores reconocen todos que el pasaje entre paréntesis conviene a § 179. <<

[533] Volviendo a § 179. <<

[534] Comedia de Menandro (ss. IV-III a. C.) traducida como El arbitraje. <<

[535] En § 178. <<

[536] Si decimos: «traigo para ti», implica «algo». <<

[537] En § 159. <<

[538] En él se expresa el agente de la pasiva. El otro caso de la pasividad es el acusativo: objeto y sujeto

paciente. <<

[539] De las yuntas de animales. <<

[540] «Predicado completo», i. e., sujeto más verbo intransitivo: «Sócrates pasea». <<

[541] Sustantivos y adjetivos verbales, que admiten flexión como el participio. <<

[542] Se toma aposición, como siempre, en su sentido etimológico de «colocado junto a», es decir,

formando palabra aparte. <<

[543] En § 26. Se trata de compuestos. <<

[544] Traspuestas, las preposiciones bisilábicas agudas cambian dicho acento a la penúltima (anástrofe).

<<

[545] Autor desconocido, atribuido a Calímaco. <<

[546] En I 26. <<

[547] Con la misma forma. <<

[548] No en su obra conservada. <<

[549] El maestro de Aristarco, bibliotecario hasta el año 185 a. C. <<

[550] Por la baritonesis de este dialecto. <<

[551] El artículo determinado, por oposición al relativo, artículo pospuesto, como ya sabemos. <<

[552] Parece intuir Apolonio Díscolo el carácter adverbial originario de las preposiciones. Si no hay

verbo, no hay preposición. <<

[553] I 2; 9. <<

[554] Por no caer la nasal ante la sigma: Τίρυνς (Tirinto), τιθένς participio de τίθημι (colocar), frente al

común τιθείς. <<

[555] En § 32. <<

[556] Es decir que sean compuestos. <<

[557] De nombre-sujeto más verbo. <<

[558] Son las llamadas preposiciones propias: las que rigen un caso y pueden entrar en composición; las

que no, se llaman impropias. <<

[559] En la parte perdida, quizá. <<

[560] Es decir, la apariencia de nominativo sería mayor. <<

[561] Donde ya no cabe la ambigüedad nominativo-acusativo de los neutros. <<

[562] En § 13. <<

[563] En I 86. <<

[564] Cf. § 5. <<

[565] Es decir, se pronunciaba /dihoti/ como el simple. <<

[566] Grito báquico. <<

[567] La preposición διά significa con genitivo «a través de» y con acusativo «a causa de». <<

[568] En § 12. <<

[569] Por el § 13. <<

[570] El aumento y la reduplicación. <<

[571] En § 33. <<

[572] En § 34. <<

[573] En algunos verbos se ha perdido la noción de composición, por lo cual pueden llevar el aumento y

la reduplicación delante de la preposición: ἐνέπω - ἤνεπε, ἐναντιόω - ἠναντιούμην. <<

[574] En § 12. <<

[575] Lo que contradice el nombre de «preposición». <<

[576] En § 13. <<

[577] Aquí acaba la cita de Trifón. <<

[578] Que son los que llevan el aumento y la reduplicación. <<

[579] Son ejemplos de los llamados «polirrizos», como «ir» «fui». <<

[580] En § 42. <<

[581] Es decir, el prefijo forma parte del tema. <<

[582] Cf. § 37, y en el tratado Sobre los compuestos. <<

[583] En § 15. <<

[584] En § 18. Que sus complementos, por eso son oblicuos y no rectos. <<

[585] En II 67. <<

[586] «Más allá»; literalmente, «tras aquello». <<

[587] En § 13. <<

[588] O sea, no estaba en el tema verbal. <<

[589] Es átona (proclítica). <<

[590] En Adv. 180, 13 ss. <<

[591] No necesariamente, pues tan relativa es «desde que» como «desde donde». <<

[592] I. e., también otras partes de la oración están constituidas por la agrupación de otras dos, por

ejemplo, conjunciones. <<

[593] Con sorda, debiendo ser con aspirada ἐφεί. <<

[594] El ático exigía χ y θ donde aquí vemos κ y τ. <<

[595] Sino la base de la flexión nominal, como para Aristóteles. <<

[596] En §§ 26 ss. <<

[597] Como simples (dos partes de la oración) o compuestos (una sólo). <<

[598] En § 58. <<

[599] La desaparición de la ι que la convertía en alfa pura. <<

[600] Regla que conservan las gramáticas griegas modernas. Cf. Adv. 169. <<

[601] En § 74 <<

[602] Aquí damos por terminada la Sintaxis. Para la supuesta continuación en unas páginas del tratado

Sobre los adverbios, cf. Introducción, págs. 47 y sigs. <<

[1] Me limito a los grandes temas. Los números romanos indican el libro, los arábigos el parágrafo. <<

Terminaste Sintaxis

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