Conan el vengador

Robert E Howard · Capítulo 2 de 15

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Conan el vengador

El regreso de Conan

Durante los dos meses que siguieron a la batalla de Tanasul, en la que

resultaron aniquilados los invasores nemedios de Aquilonia y su aliado, el

brujo Xaltotun, Conan se dedicó intensamente a la tarea de reorganizar

su reino, reparar los daños causados por el enemigo y cobrar de Nemedia

las indemnizaciones prometidas.

Luego, Conan se dispone a realizar un viaje a Nemedia, a fin de

devolver a su patria al cautivo rey Tarascus y para llevar a Aquilonia a

Zenobia, la muchacha que le había salvado la vida cuando se hallaba

prisionero en las mazmorras del palacio de Belverus, la capital nemedia.

Antes departir, Conan hace gala de gran tacto y despide a las hermosas

concubinas que forman parte de su harén. Con su habitual sentido

caballeresco hacia las mujeres, se preocupa de encontrarles esposos, o al

menos protectores, antes de pedirles que se marchen.

El viaje hacia Belverus, así como el de regreso, constituyen una

marcha triunfal en la que no se produce ningún incidente. Ya de vuelta

en Tarantia, Conan celebra su boda con Zenobia con toda la pompa

adecuada en un reino antiguo y poderoso. Los meses siguientes pasan

rápidamente entre los asuntos de Estado y su dedicación a Zenobia. Los

que conocen bien al cimmerio no disimulan su sorpresa al ver al rey, en

su edad madura, tan monógamo y locamente enamorado de su mujer.

Pero el desconcertante y valiente monarca se ha caracterizado siempre

por sus reacciones inesperadas. Luego, sin embargo…

«Debes saber, además, oh príncipe, que Conan el bárbaro ganó al fin

gran fama y poder como rey de Aquilonia, la gema de Occidente, con sus

galantes nobles, sus robustos guerreros, sus intrépidos hombres delas

fronteras y sus bellas damas. Pero unas fuerzas oscuras y terribles se

estaban preparando para sacudir el trono hasta sus cimientos. Porque la

noche en la que se conmemoraba en Tarantia el aniversario de la derrota

de la conspiración de Valerio, Tarascus y Amalric, así como la

aniquilación del brujo Xaltotun, Zenobia, la esposa de Conan, fue

raptada del palacio por un espantoso monstruo alado que la llevó hacia el

este. Pensando que era mejor viajar velozmente, solo y en el anonimato

que acompañado de sus tropas, Conan inicia la búsqueda de su

desaparecida esposa…”

Crónicas Nemedias

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