Corteza de abedul
Palmera solitaria
AHÍ la tienes.
Más segura que tú, que balbuceas
delante de su aplomo.
Más exacta que tú, que desconfías
de ti
como un arquero viejo.
Quiere ser vista, quiere ser llevada
por los ojos al plano
de la no confusión, donde colores
y líneas superan su litigio
y ser visto es atajo de ser uno.
Esta mañana le ha traído brisa.
¿Qué abono hay más eficaz, más rápido?
Sostenida en su énfasis,
si se endiosa en su altura es porque espera
del sol cobrizo una coronación.
Tú aún no lo eres
pero el paisaje sí, él ya le es fiel
y da un paso de luz retrocediendo en torno.
Pon distancia también para estar dentro.
Contémplala, respira.