Corteza de abedul

Antonio Cabrera · Capítulo 4 de 41

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Corteza de abedul

No ha de negarte

 

LO que ves es la línea

de sol que empieza a huir

(no puede hacerle frente

a la línea de umbría)

como reptil con alma

que va dejando el campo

bajo su piel, sin ruido.

Camina así la tarde

hacia nada que pienses.

No va a tu intelección,

va a la pedriza, al soto,

a los olivos mansos.

Pasará sobre ti

como si te negara,

aunque no ha de negarte:

no es la Sombra invisible,

no es la palabra sombra.

De una y otra oscuridad

está salvándote la tarde.