Corteza de abedul

Antonio Cabrera · Capítulo 12 de 41

Páginas del PDF

Corteza de abedul

Mantis observada de cerca

A Josep M. Rodríguez

SUJETO con cuidado,

con dos dedos,

un ejemplar pulido

de mantis religiosa.

Criatura camuflada,

sorpresa entre la hierba

verde. Su mecanismo

de fingida atonía,

su angulado tesón

que regula fiereza,

su fe bronca, ¿me sienten?

¿Me está desconociendo

en su cerebro y soy

mera mancha del mundo?

¿O mira mi mirada

con su mirada ígnea,

con su único saber?

En esta mutua escena

al borde del camino

nuestro contacto es vano,

porque somos ajenos.

Su plegaria a la muerte

no me incumbe. Mi juicio

—de sólo unos segundos—

apenas si la toca.

Breve roce de dos

universos que huyen.

Mi ser inaccesible

deposita en la hierba,

con cuidado,

su ser inaccesible.