Corteza de abedul

Antonio Cabrera · Capítulo 25 de 41

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Corteza de abedul

Espejo de la concentración

 

LAS veces en que todo se reduce

a sólo lo que importa,

oigo un zumbido cerca pero lejos.

Las palabras

eligen camuflarse en los objetos

—de impronunciado corazón— y así

consiguen envolverme;

convertidas en quieta nebulosa,

muestran su espalda, denegadas, yermas.

Sólo tú, mente, prendes. Con gran gesto

de ardor embebecido manipulas

tu médula concisa.

Lo que te ha concentrado, esa entraña

que te lleva hacia sí, construye un cerco

con capas repetidas, con vitrales

deslucidos: el muro de palabras

que supiste acallar. Me asomaré.

Veré tu esfuerzo y me veré asomado.