Corteza de abedul

Antonio Cabrera · Capítulo 40 de 41

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Corteza de abedul

Demasiada primavera

Para A.

 

Troppa luce è di fuor, e troppa primavera.

Madama Butterfly, acto III

ESTE nuevo dibujo de los árboles

que está trayendo abril, este aguacero

impetuoso y breve que ha dejado

charcos joviales, esta acción conjunta

de lo potente y de lo tierno, aspiran

a imponer una trama donde el aire

sostenga sus andamios y se eleve,

con qué impropio cinismo, la arquería

que custodia a la regeneración.

Siento el escarnio de este renacer

allí donde pronuncia lo más dulce,

donde el péndulo llega hasta algún logro

para volver después a la esperanza.

El ruiseñor legisla desde el éxtasis.

La golondrina irónica rasea.

El vencejo, más alto, se proclama

en la misma jactancia de lo vivo.

Flores rientes. Cercanías hondas.

Mis latidos no bastan, primavera:

sé que me evitas al mostrarte tanto.

Qué bien sabes excluirme en este margen

en el que me colocas. Más intensos,

los amorosos cúmulos, el pródigo terrón,

el polluelo, la larva… Ah demasía,

¿cómo voy a rozar siquiera el mundo

mientras está reverberando entero?