Corteza de abedul
Demasiada primavera
Para A.
Troppa luce è di fuor, e troppa primavera.
Madama Butterfly, acto III
ESTE nuevo dibujo de los árboles
que está trayendo abril, este aguacero
impetuoso y breve que ha dejado
charcos joviales, esta acción conjunta
de lo potente y de lo tierno, aspiran
a imponer una trama donde el aire
sostenga sus andamios y se eleve,
con qué impropio cinismo, la arquería
que custodia a la regeneración.
Siento el escarnio de este renacer
allí donde pronuncia lo más dulce,
donde el péndulo llega hasta algún logro
para volver después a la esperanza.
El ruiseñor legisla desde el éxtasis.
La golondrina irónica rasea.
El vencejo, más alto, se proclama
en la misma jactancia de lo vivo.
Flores rientes. Cercanías hondas.
Mis latidos no bastan, primavera:
sé que me evitas al mostrarte tanto.
Qué bien sabes excluirme en este margen
en el que me colocas. Más intensos,
los amorosos cúmulos, el pródigo terrón,
el polluelo, la larva… Ah demasía,
¿cómo voy a rozar siquiera el mundo
mientras está reverberando entero?