Cronopolis
Capítulo 21
Le preparó un desayuno a Conrad y le contó algo de si mismo. Se llamaba Marshall. En una época había trabajado en el Control Central de Tiempo como programador, había sobrevivido a la rebelión y a la Policía del Tiempo, y diez años después había vuelto a la ciudad. Al principio de cada mes iba en bicicleta hasta uno de los pueblos de la periferia a cobrar la pensión y abastecerse. El resto del tiempo lo pasaba dando cuerda a un número cada vez mayor de relojes en funcionamiento y buscando otros que pudiese desarmar y reparar.
—En todos estos años la lluvia no les ha hecho ningún bien —explic6—, y con los eléctricos no se puede hacer nada.
Conrad caminó entre los escritorios, tocando con cautela los relojes desarmados, esparcidos alrededor como las células nerviosas de un inmenso e inimaginable robot.
Se sentía excitado y al mismo tiempo curiosamente tranquilo, como un hombre que ha arriesgado toda su vida al movimiento de una rueda y está esperando que gire.
—¿Cómo sabe que todos marcan la misma hora? —le dijo a Marshall, pensando por qué la pregunta le parecería tan importante.
Marshall hizo un gesto, irritado.
—No puedo estar seguro, ¿pero qué importa? El reloj exacto no existe. Lo que más se le acerca es el reloj que se ha detenido. Aunque uno nunca sabe cuándo, dos veces al día es absolutamente exacto.
Conrad fue hasta la ventana, y señaló el enorme reloj, visible en un hueco entre los techos.
—Si pudiésemos ponerlo en marcha... De ese modo quizá funcionasen también todos los otros.
—Imposible. Dinamitaron el mecanismo. Sólo el martillo está intacto. De cualquier manera los circuitos eléctricos de esos relojes se arruinaron hace mucho. Seria necesario un ejército de ingenieros para repararlos.
Conrad asintió, y volvió a mirar el gráfico. Notó que Marshall parecía haberse extraviado a lo largo de los años: las fechas de finalización de los trabajos tenían un error de siete años y medio. Ociosamente, Conrad reflexionó acerca del significado de esa ironía, pero decidió no comentarle nada a Marshall.