Shjol
Capítulo 47
J im abrió la trampilla y se asomó al interior. Estaba acurrucada en el colchón hecha un ovillo. Contuvo la respiración y afinó el oído por si estaba muerta, pero la oyó hablar, lo miró sin verlo, deliraba:
—¿Mamá, eres tú? Abrázame, por favor, tengo mucho frío. Te he esperado tanto tiempo. Me alegro de que por fin estés aquí.
«Ya quedaba muy poco».