Shjol
Capítulo 68
P asó dos días prácticamente al borde de la muerte, la paliza casi la deja entre aquellas paredes. El mero hecho de respirar la sumía en tal dolor que se resistía a ello, contenía el aire hasta que no podía más y tenía que volver a inhalarlo desesperadamente. Le ardían los pulmones. No había una sola parte de su musculatura que no estuviera magullada. En su locura, la había pateado y golpeado desahogando su ira en ella como jamás lo había visto.
Ahora pensaba que había sido un gran error intentar aquello, casi le cuesta la vida. Pensó que ni siquiera Jim le había mencionado ni una sola vez lo de su nota en el billete, quizá ella había asumido que la había castigado por ello, pero no era así. Posiblemente, sus planes eran otros. «¿Qué iba a hacer con ella? ¿Qué es lo que tramaba?». Quizás la estaban buscando y, por ello, habían huido de forma tan precipitada.
Jim parecía abatido por lo que había hecho. Le pidió perdón, le dijo que lo había obligado a hacer aquello y que lo sentía mucho. No entendía cómo había sido capaz de pensar en abandonarlo. Estaba muy dolido. No paraba de repetir que la amaba.
A pesar de todo lo que había sufrido, nunca lo creyó capaz de hacer una cosa semejante. Pero hasta la persona más buena puede matar a alguien si aprietas el resorte adecuado. A veces, olvidaba que aquella persona era un asesino. Era como si dentro de aquel enjuto cuerpo conviviesen dos personas diferentes, el Jim tierno, cariñoso y bondadoso que sería incapaz de hacer daño a una mosca y el otro Jim perturbado, enfermo y cruel que no era capaz de controlar sus impulsos. Nunca sabías a qué Jim te enfrentarías en cada momento, cuál prendería la mecha en aquella ocasión.