Shjol

Ana Masago · Capítulo 65 de 80

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Shjol

Capítulo 66

 

A l llegar de nuevo a la cripta, Jim la lavó y la curó lo mejor que pudo. No tenía fuerzas ni para quejarse, era como una muñeca de trapo moribunda. Extendió en el suelo el saco de dormir, una almohada pequeña y la depositó sobre ellas. Cerró la cremallera y la mantuvo caliente. Limpió todo aquel desastre, había sangre por todos lados.

Cuando llegó al baño de su casa, se lavó las manos y se miró los nudillos, estaban pelados y con sangre seca, pero supuso que no podía ser sangre suya, sería de ella, no sentía dolor, estaba muerto. En el espejo, había visto que tenía la cera pegada en la cara. Al retirarla con cuidado, vio la zona enrojecida, alguna ampolla alrededor, trozos de piel que se desprendían, parecía como si la cera de la vela lo hubiese quemado. «No, no es posible. Estoy muerto. No tiene ningún sentido, será que me estoy pudriendo. Al tirarme la cera, creo que me dolió, ¿o fue un acto instintivo de lo que era estar vivo? ¿Será el efecto de los corazones que ingerí? ¿Estoy reviviendo? No, creo que no fue lo suficiente».

Ella tuvo fiebre un par de días, pero, con la medicación, remitió. En cuanto se curase, tenía que hacerlo, no podría demorar mucho más el momento. Casi la perdía y no estaba preparada del todo. Ya tenía todo lo necesario para llevar a cabo su plan, había pensado en un nuevo método mucho más rápido, pero primero tenía que recuperar las fuerzas. No quería que muriese, no de ese modo.