Gente nocturna
Jesús, no vayas
Querido Jesús:
Hace mucho que no te escribo lo sé pero es que han ocurrido muchas cosas. Empezaré por el gran acontecimiento e iré retrocediendo. Maté a un hombre que intentó violarme en Alabama. Ya sabes que tengo catorce años y todavía soy virgen y así pienso seguir hasta que me decida a hacerlo aunque he de decirte que no necesariamente será en el lecho conyugal. En fin ésa es la gran noticia ahora te contaré cómo ocurrió.
Papá y yo fuimos con un hombre llamado Defillo Humble a ver si papá conseguía un empleo en un campo de aviación de Alabama junto a la frontera de Misisipí. Creo que el hombre había ayudado a papá una noche que éste estaba borracho y cuando se presentó en casa y dijo que tal vez sabía de un trabajo papá pensó por qué no ir a verlo pues estaba sin trabajo y la situación laboral en Louisiana su estado natal no era muy buena en aquel momento. A mí me daba mala espina ese Humble que es una persona extraordinariamente grande aunque dice que es escritor cosa que me interesó. Como bien sabes tengo ciertas ambiciones en ese terreno.
Fuimos con Defillo Humble en su Buick hasta Meridian y luego al campo de aviación que es una escuela llamada Academía Bunk Colby de Navegación en Globo y Dirigible. El director Bunk Colby es un hombre muy raro que dice tener 75 años pero parece tan joven como papá. Allí había un globo pero no pude ver ninguna otra cosa de naturaleza aérea. La escuela estaba en el quinto infierno y yo pensé que papá no aceptaría trabajar allí pero lo hizo porque estaba desesperado y ya no bebe aunque ahora ya no trabajará allí por supuesto.
Todo ocurrió la noche que pasamos en la escuela. Mr. Humble, Mr. Colby y papá y yo fuimos a cenar a Meridian y a ver una película titulada Showdown in Little Tokyo. La cena en una barbacoa estuvo muy bien pero la peli era aburrida y malísima las peleas eran de pacotilla, armas automáticas a porrillo y montones de mujeres desnudas casi siempre con criminales japoneses. Lo peor es cuando el jefe de los criminales japoneses le corta la cabeza a una rubia con la espada que sostiene en una mano mientras con la otra le frota los pechos. Lo hace desde detrás y sin camisa para que el espectador pueda ver que lleva el tórax los hombros los brazos y el vientre tatuados. Después lo matan a él pero no te imaginas lo mala que es esta película Jesús no vayas a verla.
En cuanto llegamos a casa de Mr. Colby yo fui a acostarme a una habitación llena de camas pequeñas porque era demasiado tarde para volver en coche a Nueva Orleans. Me desperté con un hombre encima de mí alguien que no conocía de nada. El hombre me tapó la boca con una mano y apartó la sábana con la otra a fin de tocarme. Yo volví la cabeza y vi que en el suelo junto a la cama había una pistola y mientras él se toqueteaba yo alargué el brazo cogí la pistola apoyé el cañón en su mejilla y apreté el gatillo.
El hombre se desplomó encima de mí y allí había de todo no sólo sangre sino esa cosa que tenía dentro de la cabeza. Supongo que grité y me salí de debajo y le habría disparado otra vez si se hubiera movido pero como estaba completamente muerto no se movió. Entonces llegó papá y me abrazó. Yo sabía que era él pero de veras Jesús que no pude hablar ni moverme hasta pasado un buen rato. Mr. Humble y Mr. Colby entraron en la habitación y vieron el estropicio pero no dijeron una palabra.
Papá me tuvo abrazada en el asiento de atrás del coche de Humble durante todo el camino hasta Nueva Orleans que hicimos de noche. Supongo que Mr. Colby debió enterrar el cadáver del violador que según me contó después papá era un asesino sudamericano de cuya muerte se alegraría el gobierno de Estados Unidos que le iba detrás. Pero nosotros no pensamos decírselo a nadie ni siquiera al gobierno. Le prometí a papá que no le contaría nada de esto a mamá porque entonces ella no me dejaría volver nunca más y no es que ella quiera dejarme como ya sabes. Aunque tenía que decirte Jesús que tú eres el único para mí.
Te escribo ésta en el autobús de vuelta a Florida. Recuerdo que la última vez que subí nos cayó un horrible rayo y todos los pasajeros menos yo resultaron muertos o heridos. Ahora sé con seguridad que no salí ilesa en vano sino para un fin concreto o puede que para más de uno. El primero fue acabar con la vida del asesino y violador sudamericano que no me cabe la menor duda era un enviado del diablo. Sé que hay muchos más Jesús y por mí ya pueden venir. Dijeron en un programa de televisión que 25 millones de personas aseguran haber hablado con el demonio y yo lo creo. También creo que en este planeta hay otros como yo que pueden salvar al mundo del diablo y sus enviados. No te alejes de mí Jesús que yo estaré siempre de tu lado.
Tu amiga
MARBLE LESSON