
Los argonautas
Fernando de Ojeda dejó la carrera diplomática al morir su madre y se embarca para Buenos Aires a hacerse rico. En Madrid queda María Teresa, con la que pensaba casarse. Blasco Ibáñez arma el libro alrededor de la travesía: un trasatlántico alemán, el Goethe, que baja al Río de la Plata con escalas en Tenerife, Río de Janeiro y Montevideo. Arriba, banquetes, orquesta y unas infidelidades que Ojeda arrastra con remordimiento, y una muchacha, Nélida, que casi le cuesta la amistad de Maltrana. Abajo viajan hacinados cientos de emigrantes de media Europa; uno muere en el viaje y acaba en el agua. Por medio, el libro se va páginas enteras detrás de Colón y de los navegantes a los que él mismo llama argonautas. Maltrana desembarca creyendo que en América llueve oro. Ojeda sabe lo hondo que hay que cavar.






