Manual de vida
78. La muerte
78
La muerte
Igual que en una travesía, si vas a aprovisionarte de agua al atracar el barco, puedes entretenerte en el camino a recoger una conchita o una cebollita, pero has de estar pendiente del barco y volverte continuamente, no sea que llame el capitán; y si llama, has de dejar todo aquello para que no te metan dentro atado como las ovejas; así también en la vida, si te dan una mujercita y un hijo en vez de una conchita y una cebollita, no te será ningún estorbo. Pero si llama el capitán, corre a la nave y déjalo todo sin volverte. Y si fueras anciano, ni siquiera te apartes de la nave, no sea que faltes cuando te llame.