Comte

Cristina Redaelli · Capítulo 29 de 30

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Comte

Apéndices

 

Obras principales

Como homenaje al espíritu sistemático de nuestro autor, hemos

clasificado su obra filosófica en tres partes, que corresponden a sus tres obras principales: los jóvenes Opuscles de philosophie sacíale, las lecciones del Curso de filosofía positiva y, para terminar, el Système de politique positive.

 

Opuscles de philosophie sociale (1820-1826): son la interpretación que

Comte ofrece de su época. El movimiento histórico que vive la sociedad europea al inicio del siglo XIX es de cambio: los científicos ocupan el espacio de los clérigos; los industriales, el de los guerreros; la guerra que divide a los hombres se sustituye por la lucha común que une por el dominio sobre la naturaleza. Ya sabemos que no se trata de un periodo pasajero y sin consecuencias dolorosas: Europa está herida por las contradicciones entre el viejo sistema teológico y militar, que está en su ocaso, y el nuevo orden científico e industrial, que está naciendo. Comte, en los años veinte, ya tiene las ideas claras: la solución pasa por una reforma intelectual que, gracias a la reunificación del saber; pueda refundar la unidad de la sociedad.

 

Curso de filosofía positiva (1830-1842): es su obra maestra. Se trata de 60

lecciones en las que Comte define el esqueleto de su sistema: la ley de los tres estados y la clasificación de las ciencias (la ley de los tres estados es el tema principal de la primera lección del Curso de filosofía positiva, la clasificación de las ciencias lo es de la segunda). En las restantes, Comte estructura y detalla el sistema en que se apoyan estos dos conceptos generales. El espíritu humano evoluciona históricamente a través de tres fases que se suceden; teológica, metafísica y positiva. Primero trata los fenómenos de los seres divinos, luego utiliza entidades abstractas y, para terminar, se limita a comprobar las relaciones constantes. La ley de los tres estados aporta el criterio para organizar la clasificación de las ciencias, que muestra el orden (histórico, pero también lógico) en que las diferentes disciplinas han alcanzado el estadio positivo. El primer ámbito en el que la inteligencia humana adquiere el rigor metodológico propio del espíritu científico-positivo es en las matemáticas, seguidas de la astronomía, la física, la química y la biología.