El fin de la Tercera Edad

Christopher Tolkien · Capítulo 14 de 31

Páginas del PDF

El fin de la Tercera Edad

Capítulo VI

En otra nota de aquel período (TI 337) dijo: «Ya viejos, Sam y Frodo parten en barco a la isla del Oeste… Bilbo termina la historia». Con toda probabilidad alrededor de la época de la redacción de «El rey del Castillo de Oro» había escrito (TI 530) que en su vejez Frodo y Sam verían a Galadriel y a Bilbo. Por otro lado, en la carta que me escribió el 29 de noviembre de 1944 (véase CA 252) fue absolutamente claro -y preciso- en su previsión: Pero la escena final será el pasaje del viaje de Bilbo, Elrond y Galadriel por los bosques de la Comarca, camino de los Puertos Grises. Frodo se les sumará y cruzarán el Mar (vinculándose con la visión de un lejano país verde que tuvo en la casa de Tom Bombadil).

Como se trata, obviamente, de la historia del último capítulo de El Señor de los Anillos, resulta muy extraño que el presente texto difiera de ella; en efecto, es evidente que «Frodo cabalga hasta los Puertos y se despide de Bilbo» sólo se puede interpretar de una manera. Por lo tanto, sospecho que en realidad no hay ningún misterio: al redactar estas notas con mucha rapidez mi padre simplemente se equivocó y escribió «Bilbo» en lugar de «Sam».

Notable es también la referencia al encuentro con Saruman; aquí la palabra perdonado no es segura, pero es difícil leerla de otra manera. Que volverían a encontrarse con Saruman en el regreso a casa era una idea antigua (véase «La historia prevista desde Moria», TI 249), pero entonces el encuentro tendría lugar en Isengard, así que la escena se había trasladado a un momento muy anterior de la historia (TI 512-513). Según una nota posterior (TI 337) «Saruman se convierte en un mago y tramposo errante», pero no se dice nada más de él desde que quedara prisionero en Orthanc, vigilado por los Ents.

VI

EL SENESCAL Y EL REY

Mis comentarios sobre «El Campo de Kormallen» (p. 56) se pueden repetir para «El Senescal y el Rey»: el borrador preliminar («A») de este capítulo, aunque escrito tosca y rápidamente, sufrió muy pocos cambios. No

obstante, hay ciertas diferencias en los detalles.1

A carecía de título, pero con posterioridad se escribió a lápiz «Faramir y Éowyn». Lo siguió una copia en limpio del manuscrito, «B», con el número de capítulo «LVI» pero sin título; a este texto se añadió a lápiz el título

«Los Centinelas de los Muros», que se cambió por «El Senescal y el Rey».

En B, la numeración de las páginas llega sólo hasta «Y allí permaneció hasta el regreso del Rey Éomer» (RR 323); en el punto «Ya todo estaba pronto en la Ciudad», en la parte superior de una página nueva comienza una nueva numeración desde «I».

De este capítulo mi padre realizó un tercer y muy cuidado manuscrito,

«C», que numeró «LIV». Bajo el título «El Senescal y el Rey», escribió a lápiz «(i) El Senescal»; pero aunque hay un amplio espacio en el texto después de «Y allí permaneció hasta el regreso del Rey Éomer», donde comienza la nueva numeración de páginas en B no hay un segundo subtítulo.

Al comienzo del capítulo en A, el Mayoral de las Casas de Curación, después de las palabras «Suspiró y meneó la cabeza» (RR 314), continúa:

«-Pero quizás aún nos alcance a todos -dijo-, lo deseemos o no. Sin embargo, mientras tanto, debemos soportar con paciencia las horas de espera. No siempre es la parte más fácil. En cuanto a vos, Dama, estaréis mejor preparada para enfrentaros a vuestra propia manera al mal que puede sobrevenir si hacéis lo que ordenan los curadores mientras todavía haya tiempo».

Esto se rechazó antes de que el capítulo hubiera avanzarlo mucho más, pues con posterioridad Faramir pronuncia palabras similares en el texto inicial (RR 516). Y cuando el Mayoral miró desde la ventana y vio a Faramir y a Éowyn, y descubrió que la imagen aligeraba sus preocupaciones, se dice: «Pues le habían informado que el Señor Aragorn había dicho: -Si despierta a la desesperanza entonces morirá, a menos que llegue otra curación que yo no le puedo dar».

En A se dice que el manto azul adornado con estrellas que Faramir regaló a Éowyn cuando el clima se tornó frío había sido tejido para su madre «Emmeril», sustituido en el acto de la escritura por «Rothinel de Amroth, quien murió en la flor de la vida». Este nombre sobrevivió en el siguiente manuscrito B, donde se cambió por Finduilas (véase p. 73).

Las palabras del águila que llevó nuevas a Minas Tirith sobre la caída de la Torre Oscura eran al principio las siguientes:

El reino de Sauron ha sucumbido y el Anillo del Destino ya no existe y el Rey ha obtenido la victoria, ha atravesado la Puerta Negra triunfal y todos sus enemigos han huido.

El nombre Kormallen aparece por primera vez en este texto. Mi padre dejó un espacio en blanco para el nombre mientras escribía: «Tampoco partió Éowyn, a pesar del mensaje que le enviara su hermano rogándole que se reuniera con él en el campo de [entre Henneth Annûn y Cair Andros]»

(cf. RR 321 y p. 63 arriba), pero evidentemente escribió el nombre al margen en el acto, ya que aparece en el texto unas líneas después.

En la conversación que sigue entre Éowyn y Faramir, ella dijo, en A,

«Amo o he amado a otro:» Esto sobrevivió en B, donde sus palabras se substituyeron por «Esperaba el amor de otro», y luego en el acto por

«Deseaba».

Un poco más adelante en el capítulo (RR 325) Ioreth (ahora así escrito; hasta ese momento Yoreth) llama a los hobbits Periannath (cf. Ernil i Pheriannath en el capítulo «Minas Tirith», RR 40, Ernil a Pheriannath, GA 328), lo que sobrevivió en la Primera Edición de SA, cambiado por Periain en la Segunda.

El relato original de la llegada de Aragorn a Minas Tirith y su coronación ante los muros presenta diferencias importantes respecto a la historia de RR (pp. 324-327). La entrada de Aragorn, Gandalf, Éomer, Imrahil y los cuatro hobbits al espacio abierto delante de la Puerta se describe con brevedad en A: no hay mención de los Dúnedain ni del atavío de Aragorn. El cofre donde se depositaba la Corona Blanca no está descrito («de lebethron negro con guarniciones de plata» en B, igual que en RR; cf.

GA 207). Cuando Faramir, renunciando a su mandato como «el Ultimo Senescal de Gondor», tendió a Aragorn la vara blanca, éste no se la devolvió; en ese punto no le dijo nada a Faramir, y Faramir proclamó en el acto: «Hombres de Gondor, ya no tenéis Senescal, pues he aquí que alguien ha regresado por fin a reivindicar derechos de realeza. Aquí está Aragorn hijo de Arathorn…» Entre los títulos de Aragorn, Faramir lo llama «jefe de los Dúnedain del Norte» pero no «portador de la Estrella del Norte».

Después de la descripción de la corona sigue:

Y Aragorn se arrodilló, y Faramir con una mano y con la otra el Príncipe Imrahil, depositaron la corona sobre su cabeza, y entonces Gandalf apoyó la mano en el hombro de Aragorn y le ordenó que se levantara. Y

cuando lo hizo, todos lo contemplaron en silencio… y una luz lo rodeaba. Y

entonces Faramir dijo: -¡He aquí el Rey! – y rompió su vara blanca.

Por último, cuando Aragorn llegó a la Ciudadela en una adición hecha al margen en A se dice que «el estandarte de la Corona del Árbol y las Estrellas se alzó en lo alto» («el estandarte del Árbol y las Estrellas» en B, igual que en RR); véase GA 320, 443, 454.

La referencia a los Dúnedain «de gris y plata» y la descripción de la cota de malla negra y el manto blanco sujeto al cuello por una gran gema verde de Aragorn se añadió a B, pero la «la estrella en la frente sujeta por una fina banda de plata» no se introdujo hasta la Segunda Edición; de manera similar, Faramir aún lo proclama «jefe de los Dúnedain del Norte»

(«de Amor», Segunda Edición) y no lo llama «portador de la Estrella del Norte» en la Primera Edición (véase GA 340, 352, 443 y nota 10).

En unas toscas adiciones al margen de A Aragorn devuelva la vara blanca a Faramir con las palabras «Ese mandato aún no ha terminado del todo» (cf. RR 325 «Tu mandato no ha terminado, y tuyo será y de tus herederos mientras mi estirpe no se haya extinguido»), y constituye el primer borrador de su deseo de ser coronado por aquellos que «Gracias a los esfuerzos y al valor de muchos entraré ahora en posesión de mi heredad.» Aquí la ceremonia es como sigue: «Gandalf tomó la corona y ordenó a Frodo y a Sam que también apoyaran las manos en ella, y pusieron la Corona Blanca de Gondor sobre la cabeza de Aragorn»; mientras que en RR, ante la petición de Aragorn, Frodo le llevó la corona a Gandalf, quien entonces realizó la coronación solo. En B, esta escena coincide en todos los puntos con el texto de RR, salvo en las palabras de Elendil pronunciadas

por Aragorn cuando levantó la corona,2 que son las siguientes: E t Ëarello

Endorenna lendien. Símane maruvan, ar hildinyar, kenn' lluve-metta! La

traducción escrita después a lápiz es prácticamente igual a la de RR (p.

326): «Del Gran Mar he llegado a la Tierra Media. Aquí moraré, y mis

descendientes, hasta el fin del mundo». En el tercer manuscrito C, el texto

no sufre ningún cambio respecto a B, aparte de tenn' (como en RR) por

kenn', pero posteriormente fue sustituido por Et Ëarello Endorenna

nilendie. Sinome nimaruva yo hildinyar tenn' Ambar-metla!

En A, entre las muchas embajadas que fueron a ver al Rey a Minas Tirith, hay un notable visitante:

… y liberó a los esclavos de Mordor y les dio las tierras que circundaban el Lago Núrnen. Y por último fue a verlo Ghân-buri-Ghân de los Bosques Salvajes y dos de los caudillos, e iban vestidos con atavíos de

hojas verdes para honrar al rey, e inclinaron la frente a sus pies; pero él les ordenó que se levantaran y los bendijo y les dio el Bosque de Druadan, de modo que ningún hombre entrara jamás en él sin su permiso.

Esto no se rechazó en el manuscrito, pero no se halla presente en B.

Para la historia posterior del último encuentro con los Hombres Salvajes de los Bosques véanse pp. 76, 83.

Las palabras de Éowyn a Faramir (RR 329), diciéndole que ahora debe regresar a Rohan con Éomer pero que después del funeral de Théoden volverá, están ausentes en A (pero se añadieron en B). Las afirmaciones en RR de que los Jinetes de Rohan abandonaron Minas Tirith el ocho de mayo y que los hijos de Elrond fueron con ellos no se encuentran en ninguno de los textos, ni tampoco en la Primera Edición; por otro lado, el regreso de Elladan y Elrohir a Minas Tirith con la compañía de Rivendel y Lothlórien (RR 333) ya se encuentra en A. En A se dice que «los Compañeros del Anillo vivían con Gandalf en una casa en la Ciudadela, e iban y venían a su antojo; pero Legolas se sentaba la mayor parte del tiempo en los muros y miraba hacia el sur en dirección al mar». Que la casa se hallaba en la Ciudadela no se repitió en B, donde, sin embargo, se conservan las palabras sobre Legolas; éstas desaparecieron en C, posiblemente por descuido.

De la historia de la ascensión que hacen Gandalf y Aragorn al Mindolluin (RR 330-332) hay algunas diferencias que mencionar respecto a la versión final. En el texto original no se dice que subieran de noche y que contemplaran las tierras al despuntar el alba, ni hay mención del sendero antiguo que ascendía hasta un refugio «que sólo los Reyes visitaban»; y Gandalf, en sus palabras a Aragorn, no habla de los Tres Anillos, sino que dice:

«… Pues aunque muchas cosas se han salvado, otras muchas están desapareciendo. Y en todas estas tierras que aquí ves, y en las de alrededor, habrá moradas y reinos de Hombres, a quienes tú habrás de guiar. Pues éste es el comienzo del Dominio de los Hombres, y otras estirpes partirán, menguarán y desaparecerán».

En B este pasaje coincide con el texto final. En A Aragorn dice

«Todavía tengo el doble de vida que otros hombres»; esto se conservó en todos los textos posteriores y no se modificó hasta las galeradas de RR

(donde existe una diferencia entre la Primera y la Segunda Edición: en la

Primera dice «puede que tenga una vida mucho más larga que los demás mortales», pero en la Segunda dice «tendré»).

Cuando Aragorn vio el retoño al borde de la nieve, en A exclamó En túvien!, que en B pasa a ser En a túvien! Esto se conservó en C pero se corrigió por En [?in]túviet; se conservó en el texto (mecanografiado) final del capítulo, pero luego se borró y en su lugar se escribió Yé! utúvienyes. El pasaje continúa en A, con una letra extremadamente difícil de leer:

«… Lo he encontrado, un retoño de Nimloth, el más anciano de los árboles. Mas, ¿cómo ha crecido aquí? Porque no ha de tener ni siete años.

Y Gandalf dijo:

–Es en verdad un retoño de la estirpe de Telperion Ninquelóte que los Elfos de la Tierra Media llaman Nimloth. Nimloth, el hermoso de muchos

nombres, Silivros y Celeborn3 y Galathilion antaño. ¿Quién puede decir

cómo ha llegado aquí a la hora señalada? Pero los pájaros del aire son

muchos, y quizá a

lo largo de los años, a medida que un señor sucedía a otro…

en la Ciudad y el árbol se agostó, aquí donde nadie lo buscó, la [? raza]

de Nimloth ha [? florecido ya] oculto en la montaña, mientras la estirpe de Elendil se ocultaba en los desiertos del Norte. Pero la de Nimloth es mucho más antigua que la tuya, señor Elessar».

En relación a los nombres que aparecen en este pasaje cf. Quenta Silmarillion en The Lost Road 209, § 16: Uno fue llamado Silpion en Valinor, y Telperion y Ninquelótë y muchos otros nombres en las canciones; pero los Gnomos lo llaman Galathilion.

Una nota a pie de página ( The Lost Road 210) añade: Otros nombres de Silpion entre los Gnomos son Silivros lluvia resplandeciente (que en élfico es Silmerossë), Nimloth flor pálida, Celeborn árbol de plata…

Aquí B coincide con el texto de RR, en el que Aragorn no menciona el nombre de «el más anciano de los Árboles», y Gandalf dice: «Es en verdad un retoño de la estirpe de Nimloth el hermoso; semilla de Galathilion, fruto de Telperion, el más anciano de los Árboles, el de los muchos nombres». En El Silmarillion, capítulo 5 (pp. 76-77), se dice que Yavanna hizo para los Elfos de Tirion

… un árbol a imagen de Telperion, aunque no daba luz propia; Galathilion se llamó en lengua Sindarin. Este árbol se plantó en el patio