El iris salvaje

Louise Gluck · Capítulo 10 de 53

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El iris salvaje

Maitines

 

OCTUBRE contigo que eres como los abedules: no debo hablarte

de modo personal. Muchas

cosas han pasado entre nosotros. ¿O

sólo me ocurrieron a mí? Me

siento culpable, culpable, te pedí

humanidad; no soy más menesterosa

que los otros. Pero la ausencia

de todo sentimiento, de la menor

preocupación por mí… También podría

dirigirme a los abedules

como en mi vida anterior: dejemos

que lo hagan del peor modo, déjale

que me entierren con los románticos,

que sus hojas amarillas y afiladas

caigan sobre mí

y me cubran.

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