Internados
Introducción
Una institución total puede definirse como un lugar de residencia y trabajo, donde
un gran número de individuos en igual situación, aislados de la sociedad por un
período apreciable de tiempo, comparten en su encierro una rutina diaria,
administrada formalmente. Las cárceles sirven como ejemplo notorio, pero ha de
advertirse que el mismo carácter intrínseco de prisión tienen otras instituciones,
cuyos miembros no han quebrantado ninguna ley. Este libro se refiere a las
instituciones totales en general y a un caso particular de ellas: los hospitales
psiquiátricos. Enfoca principalmente el mundo del interno, no el del personal, y se
propone, como uno de sus objetivos básicos, exponer una versión sociológica de la
estructura del yo.
Los cuatro ensayos contenidos en este libro fueron escritos asignándoles carácter
independiente, y los dos primeros se publicaron por separado. Todos apuntan a
esclarecer el mismo problema: la situación del paciente internado. Por lo tanto, el
lector encontrará algunas repeticiones inevitables. Pero cada uno de ellos aborda el
tema central desde diferente punto de vista; cada uno de ellos parte de una fuente
sociológica distinta, y tiene escasa relación con los demás. Este método de presentar
el material, que acaso resulte fastidioso, me permite desarrollar analítica y
comparativamente el tema central de cada trabajo con mayor profundidad de lo que
podría hacerlo en los capítulos de un libro orgánico. Alego en mi descargo el estado
de nuestra disciplina. Pienso que si actualmente se desea manejar los conceptos
sociológicos con alguna consideración, es preciso remontarse hasta el punto en que
mejor se aplica cada uno, seguir su itinerario hacia donde parezca conducir, y urgirlo
a que nos revele todas sus otras concatenaciones. O, para expresarlo con una imagen
más exacta, quizá convenga vestir a cada uno de sus vástagos con un abrigo
individual, en vez de alojarlos a todos juntos en una suntuosa tienda de campaña
donde estarán muertos de frío. El primer ensayo, «Sobre las características de las
instituciones totales», es un examen general de la vida social en estos
establecimientos, fundado sobre todo en dos ejemplos en los que el ingreso de los
internados no es voluntario: los hospitales psiquiátricos y las cárceles. Se enuncian en
este trabajo los temas desarrollados en detalle en los demás, y se sugiere su ubicación
e importancia dentro del conjunto. El segundo, «La carrera moral del paciente
mental», considera los primeros efectos de la institucionalización sobre las relaciones
sociales que el individuo mantenía antes de convertirse en internado. El tercer
ensayo, «La vida íntima de una institución pública», se refiere a la adhesión que se
espera que manifieste el internado hacia su celda, y en detalle, a la forma en que los
internados pueden establecer cierta distancia entre sí mismos y aquellas expectativas.
El último de la serie, «El modelo médico y la hospitalización psiquiátrica», dirige la
atención hacia los equipos profesionales para considerar, en el caso de los hospitales
psiquiátricos, el rol de la perspectiva médica en lo que se refiere a dar a conocer al internado la realidad de su situación.