La obra
14 Carla
A LAS ocho sonó el despertador. Carla se vistió y salió corriendo para el estudio de Sabelotodo, el programa de entretenimientos en el que el elenco de Amor adolescente competía con el de Corazón valiente . En el intervalo de la grabación, comió un sándwich mientras estudiaba la letra de las escenas de la novela. Tomó un taxi hasta la notaría para firmar el contrato del CD. Llegó al canal y grabó tres escenas seguidas. Se cambió y fue a elegir el vestuario para la producción de moda de la revista Belleza. Llamó a Sandra Suárez, de la revista Ya, y acordaron encontrarse en el bar de la esquina de Telearte. Contestó un par de preguntas para la promoción del CD. Fue al estudio para participar como invitada en Intimidades, aunque al final no pudo salir al aire por falta de tiempo. Llegó a su casa muerta de hambre y con una pila de canciones para ensayar. Intentó leer algunas, pero se le cerraban los ojos. Se acostó en la cama sin sacarse la ropa. Cuando apagó la luz, eran las dos de la mañana.
–No voy a hacer la obra de Liza.
–¿No la vas a hacer?
–No. Es imposible. Estoy agotada. Tengo mil cosas. La verdad es que tenía ganas, pero no va a poder ser. Es muy arriesgado y no tengo tiempo para probar.
–O sea que al final decís que no a algo que te hace ilusión, por miedo a que no salga bien. Como con tu papá.
–No, nada que ver. No es lo mismo. Con mi papá es algo más complicado. La obra no la hago nada más que por falta de tiempo.
–¿Por qué con tu papá es más complicado?
–Porque... no sé... es un poco como si quisiera castigarlo por haberme dejado sola todos estos años. Ahora me quiere ver, que se jorobe. Además, es cierto, me da miedo mostrarme como soy porque, mal que mal, es mi papá y...
–Y su opinión te importa.
–Ajá.
–¿Y por qué pensás que podés no gustarle?
–Ya lo hablamos, porque... no estoy del todo contenta con lo que hago.
–Pero no lo querés modificar.
–A ver... Es verdad; tengo la posibilidad de hacer otra cosa. Pero no es tan fácil...
–Nadie dijo que fuera fácil.
–Pero ¿vos creés que actuar en una obra va a cambiar mi vida?
–No creo que cambie tu vida, pero sí creo que sería un cambio importante en tu vida. O al menos en la manera en que estás encarando las cosas. Creo que esa obra te interesa y que no te animás a hacerla.
–Yo no creo que sea así. ¿Cómo no me voy a animar si es una tontera? Lo que pasa es que me comprometí con un montón de gente y no puedo dejar todo.
–¿Y con Liza no te comprometiste?
–¿Me estás cargando? ¿Acaso firmé un contrato con ella?
–Los compromisos no son solo contratos.
–Bueno, pero nunca le aseguré nada. Era un proyecto. Y los proyectos a veces no se concretan. Es una nena. Que empiece a darse cuenta de cómo es la vida.
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