No hay apocalipsis

Michael Shellenberger · Capítulo 91 de 98

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No hay apocalipsis

La política climática pasa factura

combustibles fósiles ni niega que el planeta se esté calentando debido a las actividades humanas. [1154]

Como tal, la información errónea sobre los osos polares captura perfectamente las formas en que muchas de las historias que la gente cuenta

sobre el cambio climático no tienen mucho que ver con la ciencia. [1155]

La política climática pasa factura

En su tiempo como estudiante universitario en los Países Bajos, Richard Tol fue miembro tanto de Greenpeace como de Friends of the Earth.

Preocupado por el cambio climático, obtuvo un doctorado en Economía en 1997 y profundizó en el entonces emergente campo de la economía del cambio climático con entusiasmo, convirtiéndose en uno de los economistas más citados del mundo sobre el tema.

En la actualidad es profesor en la Universidad de Sussex, en Gran Bretaña, y se involucró con el IPCC poco después de su creación, en 1994.

Desempeñó un papel importante en los tres grupos de trabajo: ciencia, mitigación y adaptación.

La reputación de Tol proviene, en parte, de estar en un equipo que estableció rigurosamente que el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero están calentando el planeta. «Fuimos los primeros en demostrarlo de una manera estadísticamente sólida», explicó. [1156]

Tol no parece el típico profesor de Economía. Cuando lo conocí en Londres hace unos años, llevaba la camiseta por fuera de los pantalones, vestía una gabardina, y el pelo y la barba eran largos y encrespados, como si acabara de meter un tenedor en un enchufe eléctrico.

En 2012, Tol fue nombrado autor principal de la convocatoria de uno de los capítulos de la quinta revisión del IPCC sobre el cambio climático, una posición prestigiosa que refleja su experiencia y el respeto de sus compañeros. Se le asignó al equipo que redactaría el Resumen del IPCC

para responsables políticos, que a menudo es la única versión del informe

que leen la mayoría de los periodistas, políticos y miembros informados de la sociedad.

Los autores del Resumen son los encargados de destilar los mensajes clave en cuarenta y cuatro páginas, a pesar de que «todo el mundo sabe que la política y los medios de comunicación sólo captarán unas pocas frases —

explica Tol—. Esto conduce a una disputa entre [los autores de] capítulos.

“Mi impacto es peor, los titulares se dirigirán a mí”». [1157]

Tol mencionó que el mensaje principal de un borrador anterior del Resumen era el mismo que he enfatizado con respecto al Congo: «Muchos de los impactos más preocupantes del cambio climático son en verdad síntomas de mala gestión y subdesarrollo». [1158]

Pero los representantes de las naciones europeas querían que el informe se centrara en la reducción de emisiones, no en el desarrollo económico.

«El IPCC es en parte una organización científica y en parte una organización política —explicó Tol—. [Como] organización política, su trabajo es justificar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.»

El resumen fue escrito durante una reunión de una semana en Yokohama, Japón. «Algunos de estos delegados son académicos, otros no

—explicó Tol—. El delegado irlandés, por ejemplo, piensa que el cambio climático absoluto nos pondría en una “carretera al infierno”, refiriéndose,

creo, a una canción de AC/DC en lugar de a un estudio especializado.»[1159]

Dos años más tarde, a pesar de las protestas de Tol, el IPCC aprobó un Resumen para responsables políticos que fue mucho más apocalíptico de lo que justificaba la ciencia. «El IPCC cambió de […] “No exento de riesgo, pero manejable” a “Vamos a morir todos”», explicó Tol. Fue un cambio «de lo que creo que es una evaluación relativamente precisa de los desarrollos recientes en estudios a […] los Cuatro Jinetes del Apocalipsis: pestilencia, muerte, hambre y guerra, estaban todos allí». [1160]

El Resumen del IPCC omitió información clave, alega Tol. El Resumen

«omite que mejores variedades de cultivo y un mejor riego aumentan el rendimiento de éstos. Muestra el impacto del aumento del nivel del mar en el país más vulnerable, pero no menciona la media. Enfatiza los impactos del aumento del estrés provocado por el calor, pero resta importancia a la

reducción de estrés provocado por el frío. Advierte sobre círculos de pobreza, conflictos violentos y migración masiva sin mucho apoyo en los estudios. Y los medios, por supuesto, exageraron aún más». [1161]

No era la primera vez que el IPCC exageraba el impacto del cambio climático en un Resumen. En 2010, un Resumen del IPCC afirmó falsamente que el cambio climático provocaría el derretimiento de los glaciares del Himalaya para 2035. Fue un caso grave de alarmismo, dado que 800 millones de personas dependen de los glaciares para el riego y el agua potable.

Poco después, cuatro científicos publicaron una carta en Science señalando el error, y uno de ellos lo calificó como «extremadamente vergonzoso y dañino», y agregó: «Estos errores podrían haberse evitado si las normas de publicación científica, incluida la revisión por pares y la

supervisión de esta revisión por pares, se hubieran respetado». [1162]

Roger Pielke, el experto en cambio climático y desastres naturales de la Universidad de Colorado, encontró supuestos en los que los autores del IPCC estaban exagerando o tergiversando la ciencia para causar impacto.

«¿Qué piensa Pielke sobre esto?», preguntó un revisor externo del IPCC

acerca de una afirmación sobre el cambio climático y los desastres naturales. La respuesta oficial del IPCC fue: «Creo que Pielke está de acuerdo». Pero no lo estaba. De hecho, nunca le habían consultado. «El IPCC incluyó información engañosa en su informe —dijo Pielke—, y luego falsificaron una respuesta de un supervisor que había identificado la información engañosa para justificar mantener ese material en el informe.»[1163]

Gracias en parte a las críticas al IPCC por parte de Pielke y otros científicos, los ministros de medio ambiente de todo el mundo exigieron una revisión independiente de las políticas y procedimientos del IPCC por parte del Consejo InterAcademy, la organización internacional de academias científicas nacionales. El Consejo de InterAcademy hizo recomendaciones para mejorar la calidad de la investigación que adoptó el IPCC, como mejores prácticas por haber incluido investigaciones que aún

no se habían publicado en revistas arbitradas. [1164]

Pero el IPCC siguió publicando resúmenes y comunicados de prensa apocalípticos, y los colaboradores del IPCC y los autores principales siguieron haciendo afirmaciones del mismo calado, como que el aumento del nivel del mar sería «inmanejable» y que «el riesgo potencial de fallos en el granero está aumentando». [1165] Y, como señaló Tol, los periodistas exageraron aún más. El sistema parecía sesgado hacia la exageración.

Ausubel fue uno de los primeros en reconocer la politización de la ciencia climática. Después de ser pionero en formas de pronosticar la demanda de energía, las transiciones y las emisiones para el cambio climático, ayudó a crear el IPCC. «Y luego sucedió lo esperado —advirtió Ausubel—. Los oportunistas llegaron. En 1992, se me quitaron las ganas de

ir a las reuniones sobre el clima.»[1166]

En respuesta a la decisión del IPCC de permitir que los exageradores escribieran el Resumen para responsables políticos, Tol renunció.

«Simplemente pensé que era increíble —dijo—. Se lo dije a Chris Field, el presidente, y me retiré en silencio.»[1167]

Este libro comenzó con una defensa de los datos científicos reunidos por el IPCC y otros contra quienes afirman que el cambio climático será apocalíptico. Vimos cómo el consenso científico, tal como se refleja en los informes del IPCC, respalda la opinión de Tol de que «muchos de los impactos más preocupantes del cambio climático son en realidad síntomas

de mala gestión y subdesarrollo». [1168]

Ahora debemos abordar la cuestión de cómo tanta gente, incluido yo mismo, llegó a creer que el cambio climático amenazaba no sólo la existencia de los osos polares, sino el fin de la humanidad.

La respuesta es, en parte, que si bien la ciencia del IPCC es en general sólida, su Resumen para responsables políticos, comunicados de prensa y declaraciones de los autores delatan motivaciones ideológicas, una tendencia a la exageración y una ausencia de contexto importante.

Como vimos, los autores del IPCC y los comunicados de prensa han afirmado que el aumento del nivel del mar será «inmanejable», los suministros alimentarios mundiales están en peligro, el vegetarianismo