Roy Grace 3 - Casi muerto
Capítulo 10
–Estoy… Estoy en mitad de un torneo de golf. Yo…
Esta vez Branson estableció contacto visual con su compañero y ambos registraron la ceja levantada del otro. Era una prioridad extraña, pero para ser justos había que decir que cuando una persona estaba en estado de shock a menudo decía cosas raras. No merecía la pena interpretar nada. Además, una parte de Branson estaba ocupado en intentar recordar cuántas horas hacía que se había tomado el último paracetamol y en si era seguro tomar un par de cápsulas más. Tras decidir que no pasaba nada, se metió la mano en el bolsillo a escondidas, sacó un par del envoltorio y se las introdujo en la boca. Intentando tragárselas sólo con saliva, notó como si no acabaran de bajarle por la garganta.
–Ya les he explicado la situación a sus amigos, señor. Van a seguir jugando. – Intentó tragar de nuevo.
Bishop negó con la cabeza.
–He fastidiado sus opciones. Los descalificarán.
–Lo siento mucho, señor.
«Cosas que pasan», quiso añadir. Pero tuvo tacto y se calló.
Capítulo 10
Blinding Light estaba inmersa en la preproducción de una película de terror que iba a rodarse en Malibú y en Los Ángeles. Trataba de un grupo de niños ricos que celebraban una fiesta en una casa en Malibú y que eran devorados por unos microorganismos hostiles del espacio exterior. En el informe original del guión, Sophie Harrington había escrito: «Alien más The OC».
Desde que vio El mago de Oz de niña, había querido, de algún modo, por muy pequeña que fuera su participación, formar parte del mundo del cine. Ahora tenía el empleo de sus sueños, trabajando con unos tipos que habían realizado docenas de películas juntos, algunas de las cuales había visto, tanto en el cine como en cinta de vídeo o DVD, y estaba segura de que algunas de las que se encontraban en fase de desarrollo estaban destinadas, si no a los Oscar, al menos sí a conseguir cierto éxito comercial.
Dio una taza de café, con leche y dos terrones de azúcar, a Adam, y otra de té de jazmín, solo, a Cristian; luego se sentó a su mesa con su taza de té