Roy Grace 3 - Casi muerto
Capítulo 44
–Aunque sea ella, cosa que dudo…
Cleo permaneció callada.
Él le acarició la espalda y ella se alejó más de él.
–¡Cleo, por favor!
–¿Qué soy yo? ¿Algo con lo que entretenerte hasta que encuentres a tu esposa desaparecida?
–Claro que no.
–¿Estás seguro?
–Absolutamente.
–No te creo.
Capítulo 44
En la pantalla del ordenador del Multimillonario de Tiempo había un software que había programado él mismo. Mostraba relojes analógicos para ciudades en todos los husos horarios del mundo. Ahora la estaba mirando.
–Haciendo inventario -dijo de repente en voz alta, y el chiste le arrancó una sonrisa.
Por la ventana, veía que el amanecer comenzaba a iluminar el cielo de la ciudad de Brighton y Hove. Eran casi las cinco aquí en Inglaterra. Las seis en París. Las ocho en San Petersburgo. Las once en Bangladesh. La una de la tarde en Kuala Lumpur. Las tres de la tarde en Sydney.
Aquí la gente pronto empezaría a despertarse. Y en Perú se irían a la cama. Todo el mundo estaba supeditado al sol, excepto él. Él se había liberado. Ya no le importaba si era de día o de noche, si las bolsas del mundo estaban abiertas o cerradas, o los bancos, o lo que fuera.
Y tenía que agradecérselo a un hombre.
Pero ya no estaba resentido. Había guardado todo eso en otra caja, que era su pasado. En la vida había que ser positivo, tener objetivos. Había encontrado una página en internet que hablaba de cómo vivir más años. La gente que tenía objetivos vivía más, así de simple. Y para aquellas personas que alcanzaban sus objetivos… Bueno, ¡a su esperanza de vida le tocaba el gordo! ¡Y ahora él había conseguido dos metas! Poseía aún más tiempo, para despilfarrar en lo que quisiera.
Una espiral de vapor se elevaba de la taza de té a su lado. English Breakfast con un poco de leche. Cogió la cuchara y removió el té siete