Umbilical
Capítulo 38
Cuando nació tu madre, la ciudad entró en trance de seísmos. No hubo otros tan fuertes hasta hoy, cuando es el turno de tu cabecita.
Tu cabeza acercándose a esta orilla que tiembla, los temblores del cuerpo que te está despidiendo y recibiendo, este cuerpo terrestre que se abre, las grietas de la luz, la sangre que descose los límites del suelo.