Umbilical
Capítulo 40
Y fue a la fuerza, hijo, no fueron las promesas naturales. Te empujaron la ciencia, los terrores y algún manual patriarca: la civilización.
Traías anudada la bufanda del tiempo, los residuos de la extraña ocurrencia de existir.
Con un riñón y medio de esperanza, gritaste que el lenguaje es cosa de ir naciendo como puedas.