Umbilical
Capítulo 47
Estás pidiendo brazos transparentes, capaces de llevarte adonde no haya objetos, distracciones ni estímulos. No sabes derrotar tu propia vigilancia, mi pequeño guerrero de la atención.
Allá lejos te aguardan las esfinges de tu otro hemisferio, que te definirá mucho más que tu madre o tu padre.
Nunca temas al sueño: ahí tendrás tu casa, la primera y la última.