Umbilical
Capítulo 67
En la cocina a oscuras, de pie frente a la imagen, espío los vaivenes de tu cuerpo.
El pechito de agua, los brazos de molino, la cabeza de árbol que se ilumina solo, las piernas cabalgando sin caballo. Tan pequeño que aún no te caben los dedos en los pies.
Así, objetivado, a una distancia icónica, eres aún más mi hijo.