Aprender a estudiar
Sitio de estudio
Es aquel lugar que vas a reservar y mantener para estudiar. Estará formado por una mesa, una silla, un flexo y un reloj. Todos los autores coinciden en que debe ser un lugar fijo, ordenado, limpio, luminoso, silencioso y acogedor. Pero como hemos comentado antes, todo esto tenemos que mirarlo desde nuestra pizarra, es decir, tenemos que ir probando hasta encontrar lo que más nos ayuda a cada uno de nosotros.
Después de algunos años de estudiante conoces a mucha gente con manías completamente diferentes: unos necesitaban estudiar con ruido porque si no se agobiaban, mientras que otros se volvían locos cuando perdían los tapones de oídos el día antes del examen; unos se iban a la biblioteca porque solo viendo estudiar a sus compañeros se motivaban, mientras que otros en época de exámenes se enclaustraban en su habitación y desaparecían de la vida pública; unos necesitaban un orden escrupuloso con sus apuntes y su sitio de estudio, mientras que otros necesitaban tener montones de apuntes rodeando su mesa; unos necesitaban una silla cómoda porque si no les dolía la espalda, mientas que otros se dormían en sillas demasiado acolchadas. Todos eran «buenos estudiantes».
Para estudiar busca un lugar en el que TÚ te encuentres a gusto. Prueba a empezar con un sitio como el que sugieren los expertos y con el tiempo ve dando paso a tus manías. Piensa que al principio todo es una distracción (¡hasta un diccionario!), así que no te preocupes, busca sentirte a gusto y poco a poco irás encontrando aquello que más te ayuda y aquello que no tanto.