Aprender a estudiar
Diagramas
Son muy útiles para aquellos que tienen mucha memoria visual. En realidad, son esquemas en los que la información se resume de forma gráfica. Los libros de texto suelen contener muchos diagramas que puedes personalizar y aprovechar para estudiar. Algunos ejemplos:
Reglas mnemotécnicas
Se trata de trucos que ayudan a memorizar con menos esfuerzo. Son como un juego basado en tu imaginación y en relacionar tus apuntes con elementos que te resulten divertidos (¡recuerda que hay que pasarlo bien!). Nuestro cerebro tiende a recordar aquellas cosas que más le llaman la atención y, sobre todo, aquello que le ha causado risa. Utilizar las reglas mnemotécnicas no evitará que tengas que memorizar, pero facilitas mucho el trabajo y tardarás más en olvidar.
Un ejemplo típico que te introduce de lleno en las reglas mnemotécnicas es el de memorizar el típico nombre que no se te queda. Puedes repetir muchas veces el nombre, «Abel, Abel, Abel, Abel…», pero seguramente a los cinco minutos se te haya olvidado. Si le pones un apellido con imaginación, por ejemplo, «sivienes», tardarás un tiempo en olvidar la combinación «Abel Sivienes». «Andrés Trozadomicoche», «Lina Lámbrico», «Aitor Menta», «Borja Monjork»… ¡Y como este muchos más!
La imaginación nos sobra a los que estamos acostumbrados a poner excusas por los suspensos…, si es tu caso, ¡úsala y ríete un rato con tus apuntes!
Las reglas mnemotécnicas suelen utilizarse para ayudarte a memorizar una palabra o interminables listas de palabras que te cuesta recordar. También son muy útiles cuando confundes el orden de los conceptos.
Hay muchas diferentes. Nosotros veremos las más comunes, pero siendo creativo podrás inventar muchas más que te faciliten el estudio y lo hagan un poco más divertido.