Buffettología

Mary Buffett · Capítulo 43 de 53

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40. Cómo puede una empresa aumentar la fortuna de sus accionistas recomprando sus propias acciones

40

 

Cómo puede una empresa aumentar la fortuna

de sus accionistas recomprando sus propias

acciones

 

Comparando ahora nuestras proyecciones del valor del capital por acción de Coca-Cola desde 1988 hasta 1993, según la tabla del capítulo 37, con los valores reales que Coca-Cola declaró, podemos ver lo siguiente:

 

VALOR DEL CAPITAL VALOR DEL CAPITAL

AÑO

POR ACCIÓN PROYECTADO (dólares). POR ACCIÓN REAL (dólares).

1989 1,28 1,18

1990 1,53 1,41

1991 1,83 1,67

1992 2,18 1,49

1993 2,60 1,77

 

Se puede observar claramente una discrepancia considerable entre nuestras proyecciones para los valores del capital por acción y los valores reales que se produjeron. ¿Fueron imprecisas nuestras proyecciones? Un examen indica que fueron extremadamente precisas.

 

BENEFICIOS PROYECTADOS BENEFICIOS REALES

AÑO MARGEN DE ERROR

(en dólares). (en dólares).

1989 0,43 0,43 2,3%

1990 0,51 0,51 0%

1991 0,61 0,61 0%

1992 0,72 0,72 0%

1993 0,87 0,84 3,5%

 

Lo que sucede aquí es que la Coca-Cola Company ha estado gastando su base de capital para rescatar acciones del mercado. De hecho, desde 1984 hasta el fin de 1993, Coca-Cola dedicó cerca de 5800 millones de dólares de su capital a la recompra de sus acciones. Desde 1984 hasta finales de 1993 Coca-Cola logró reducir el número de acciones ordinarias en circulación de cerca de 3174 millones en 1984 a cerca de 2604 millones a finales de 1993. Esto representa una reducción de aproximadamente 570 millones de acciones, o un 21% de todas las acciones que la empresa tenía en circulación en 1984.

Si uno tiene en cuenta que Coca-Cola poseía 3174 millones de acciones en 1984 y que invirtió 5800 millones de dólares del capital de sus accionistas durante los nueve años siguientes en la recompra de sus acciones, se puede decir que Coca-Cola gastó cerca de 1,82 dólares por acción del capital de sus accionistas para recomprar acciones (5800 millones / 3174 millones de acciones en circulación en 1984 = 1,82 dólares por acción).

En 1993, Coca-Cola declaró unos beneficios netos totales de cerca de 2176 millones de dólares. Si se dividen estos beneficios de 1993 por el número total de acciones en circulación en 1993, que era de 2604 millones de acciones, se obtiene un total de beneficios por acción de 0,84 dólares. Esto quiere decir que en 1993, con 2604 millones de acciones en circulación y con unos beneficios netos de 2176 millones de dólares, la empresa obtuvo unos beneficios por acción de 0,84 dólares (beneficios netos totales de 2176 millones de dólares / 2604 millones de acciones en circulación = 0,84 dólares por acción).

Ahora fíjese en esto: si a finales de 1993 hubiesen habido tantas acciones en circulación como en 1984, es decir, cerca de 3174 millones de acciones, con unos beneficios netos en 1993 de 2176 millones de dólares, la empresa habría declarado en 1993 unos beneficios por acción de 0,68 dólares (beneficios netos totales de 2176 millones de dólares / 3174 millones de acciones en circulación = 0,68 dólares por acción).

Esto quiere decir que los 1,82 dólares por acción de capital de los accionistas que Coca-Cola dedicó a la recompra de sus acciones entre 1984 y 1993 provocaron un aumento de los beneficios por acción de 0,16 dólares (beneficios por acción en 1993 con la recompra de acciones de 0,84 dólares − beneficios por acción en 1993 sin la recompra de acciones de 0,68 dólares = 0,16 dólares).

Coca-Cola, basándose en 3174 millones de acciones en circulación en 1983, gastó cerca de 1,82 dólares por acción para provocar un incremento de los beneficios por acción de 0,16 dólares. Esto equivale a una tasa aproximada de rentabilidad del 8,7% (0,16 / 1,82 = 8,7%). No parece muy maravillosa, ¿verdad? En realidad, lo que parece ser un uso marginal del capital de Coca-Cola es un movimiento brillante desde el punto de vista económico si se tiene en cuenta cómo interpreta el mercado bursátil este aumento de 0,16 dólares de los beneficios por acción.

En 1993, el mercado valoraba las acciones de Coca-Cola a veinticinco veces los beneficios por acción. Esto quiere decir que un aumento de 0,16 dólares en los beneficios por acción provocó un incremento de 4 dólares del valor de mercado de las acciones. Veamos cómo funciona.

En 1993 sin la recompra de acciones: beneficios netos totales en 1993 de 2176 millones de dólares / 3174 millones de acciones en circulación = beneficios por acción de 0,68 dólares en 1993. Si multiplicamos los 0,68 dólares por un ratio P/B de 25 obtenemos un precio de mercado de 17 dólares por acción (0,68 × 25 = 17 dólares).

En 1993 con la recompra de acciones: beneficios netos totales en 1993 de 2176 millones de dólares / 2604 millones de acciones en circulación = beneficios por acción de 0,84 dólares en 1993. Si multiplicamos los 0,84 dólares por un ratio P/B de 25 obtenemos un precio de mercado de 21 dólares por acción (0,84 × 25 = 21 dólares).

La diferencia entre ambos es de 4 dólares (21 − 17 = 4 dólares).

Recuerde que Coca-Cola gastó sólo 1,87 dólares por acción del capital de sus accionistas para recomprar acciones. Por tanto, los 1,87 dólares por acción produjeron un aumento de 4 dólares en el precio de mercado de las acciones de Coca-Cola. Dedicando capital de la empresa a la recompra de acciones, Coca-Cola consiguió reducir eficazmente tanto su base de capital como el número total de acciones en circulación. Aunque esto no afecta a los beneficios totales, sí incrementa los beneficios por acción, puesto que el número de acciones decrece. La tarta sigue igual de grande. Las porciones se han hecho más grandes porque hay menos cortes.

Por otra parte, como la base de capital ha disminuido, la rentabilidad del capital también se ve incrementada. (Recuerde que la rentabilidad del capital se calcula dividiendo los beneficios netos por el valor del capital. Se puede aumentar la tasa de rentabilidad del capital incrementando los beneficios netos o bien disminuyendo la cantidad de capital de la empresa).

La idea básica en este caso es que Coca-Cola dedicó 1,87 dólares por acción del capital de sus accionistas a la recompra de sus acciones, lo que provocó un incremento de los beneficios por acción de 0,16 dólares, que a su vez hizo aumentar el precio de mercado de las acciones de la empresa en 4 dólares. Se duplica el dinero y además se obtiene una parte mayor de la tarta.

Como los beneficios netos totales van incrementándose con el tiempo, la reducción del número de acciones en circulación provocará un incremento todavía mayor del valor de mercado de las acciones. Supongamos, por ejemplo, que en diez años, en el año 2003, los beneficios netos totales de Coca-Cola se han incrementado a una tasa anual del 15%, pasando de 2176 millones de dólares en 1993 a 8403 millones en 2003. Hagamos ahora los cálculos por acción de Coca-Cola en 2003 como si la empresa todavía tuviese el número de acciones en circulación que poseía en 1984, es decir, 3174 millones de acciones. Hagamos también los cálculos con tan sólo 2604 millones de acciones para reflejar las recompras producidas entre 1984 y 1993.

En 2003 sin la recompra de acciones: beneficios netos totales de 8403 millones de dólares / 3174 millones de acciones en circulación = beneficios por acción de 2,65 dólares en el 2003. Si multiplicamos los 2,65 dólares por un ratio P/B de 25 obtenemos un precio de mercado de 66,25 dólares por acción (2,65 × 25 = 66,25 dólares).

En 2003 con la recompra de acciones: beneficios netos totales de 8403 millones de dólares / 2604 millones de acciones en circulación = beneficios por acción de 3,23 dólares en el 2003. Si multiplicamos los 3,23 dólares por un ratio P/B de 25 obtenemos un precio de mercado de 80,75 dólares por acción (3,23 × 25 = 80,75 dólares).

La diferencia entre ambos precios es de 14,50 dólares (80,75 − 66,25 = 14,50 dólares).

En el año 2003, sin la recompra de acciones, los beneficios por acción serán de 2,65 dólares aproximadamente, lo que equivale a un precio de mercado de 66,25 dólares por acción. Pero con la recompra de acciones los beneficios por acción en 2003 serán de 3,23 dólares, lo que equivale a un precio de mercado de 80,75 dólares por acción. Esto significa que los 1,87 dólares por acción de capital propio que Coca-Cola gastó entre 1984 y 1993 para recomprar acciones producirán, en este caso hipotético, un incremento de 14,50 dólares en el precio de mercado de las acciones en el año 2003. En este caso los accionistas obtendrían una tasa de rentabilidad compuesta anual de su capital de cerca del 15%.

Si Coca-Cola hubiese pagado vía dividendos los 5800 millones de dólares que dedicó a la recompra de sus acciones, las accionistas tendrían que haber pagado impuestos sobre dicha renta. Estos impuestos habrían reducido sus ingresos hasta los 4000 millones de dólares, aproximadamente, o 1,26 dólares por acción.

Así pues, la elección que usted, como inversor, tiene que hacer es: ¿quiere tener los 1,26 dólares en su bolsillo o prefiere que Coca-Cola invierta ese dinero en la ampliación de su porción de la tarta de Coca-Cola? Si deja que Coca-Cola retenga esos 1,26 dólares, la empresa los puede dedicar a la recompra de sus acciones, lo que incrementará los beneficios por acción y a su vez el valor de sus acciones.

Desde que Warren entró a formar parte de Coca-Cola y de su consejo de administración, la empresa se ha convertido en compradora agresiva de sus propias acciones. En este mismo periodo el mercado bursátil ha incrementado su valoración de la empresa pasando de un ratio de precio/beneficios de 18 en 1988 a uno de 40 en 1997. Al mercado bursátil le encantan los grandes aumentos en beneficios por acción y las tasas de rentabilidad sobre capitales propios. Para Warren, el programa de recompra de acciones de Coca-Cola ha hecho de algo bueno, algo todavía mejor.