Cuestión de justicia
Agradecimientos
Quiero dar las gracias a los cientos de hombres, mujeres y niños acusados,
condenados y encarcelados con los que he trabajado y que me han enseñado
tanto sobre la esperanza, la justicia y la compasión. Aprecio humildemente,
sobre todo, a las personas que aparecen en este libro, a las víctimas y supervivientes de la violencia, a los profesionales de la justicia penal y a todos aquellos que han sido condenados a pasar por situaciones
inimaginablemente dolorosas y a pesar de ello han demostrado un valor y
una gentileza inmensas. Todos los nombres mencionados en estas páginas
son reales, exceptuando tan solo los de unas pocas personas cuya privacidad
y seguridad deben ser protegidas.
Le estoy extremadamente agradecido a Chris Jackson, mi
extraordinario editor, por su guía esmerada y su amable ayuda. Me siento
muy muy afortunado de haber trabajado con un editor tan perspicaz y
generoso. También les estoy profundamente agradecido a Cindy Spiegel y a
Julie Grau, cuyo inmenso apoyo y atinados comentarios me han inspirado
de formas que jamás habría imaginado. Una de mis mayores satisfacciones
en este proyecto ha sido el privilegio de trabajar con todos mis nuevos amigos de Spiegel & Grau y Random House y aprender de ellos; todos me
han animado maravillosamente. También quiero dar las gracias a Sharon
Steinerman, de la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva York, por su excelente ayuda en la investigación para este proyecto.
Todo mi trabajo ha sido posible gracias al extraordinario equipo de la
Equal Justice Initiative; todos y cada uno de ellos han colaborado
valerosamente con la causa de la justicia día tras día, con suficiente esperanza y humildad para hacerme creer que podemos hacer todo lo que
sea necesario para servirla. Quiero agradecer especialmente a Aaryn Urell y
a Randy Susskind sus comentarios y correcciones. Además agradezco a Eva
Ansley y a Evan Parcyzh su ayuda en la investigación. Por último, no tengo
palabras suficientes para expresar mi agradecimiento a Doug Abrams, el extraordinario agente que me convenció para ocuparme de este proyecto.
Sin su valiosa guía, sus ánimos y su amistad, no me habría sido posible escribir este libro.
OceanofPDF.com