
La Montálvez
Verónica, marquesa de Montálvez, escribe sus apuntes cuando ya lo ha perdido todo, y no para desahogarse: los lanza al mundo como penitencia. Hija de un aristócrata venido a menos y de la heredera de un contratista, salió del colegio a los salones de Madrid y acabó casándose por cálculo con un banquero al que desterró al otro extremo de la casa a la mañana siguiente de la primera y única noche de novios. Después vienen veinte años de reinado y escándalo, con Luz interna en un colegio para tener ella las manos libres, hasta que se cansa, la trae a casa y quiere criarla lejos de todo aquello. Una carta anónima basta para echarlo abajo. Pereda alterna al narrador con la confesión de la marquesa: frase larga, adjetivo cargado y mala uva en el retrato del club de caballeros.






