Cuando las luces se apagan
Apéndices
Hechos
Cuando la autora de este libro buscaba un título que describiera su contenido, pensó en titularlo Hechos, pues todas las historias, tragedias, personajes, acontecimientos, sucesos, leyes, estadísticas y declaraciones que figuran en estas páginas están basados en hechos; son hechos. No hay nada inventado, todo ha sucedido realmente y no hay un solo episodio que no haya llegado a conocimiento de la autora ya sea por experiencia propia o a través de algún testigo de confianza.
De entre una gran cantidad de material, de entre cientos de historias reales que podría haber usado, la autora ha elegido un número relativamente pequeño. La autora está en deuda de gratitud con todos aquellos que le dieron permiso para que contara su historia y cuyos nombres deben permanecer en el anonimato. A la hora de llevar a cabo la difícil elección, se ha basado en dos principios:
1. Todas las historias tenían que ser típicas. En este libro no hay lugar ni para los abominables delitos cometidos por una minoría de poderosos criminales, ni para los actos heroicos llevados a cabo por un grupo igualmente reducido de buenos alemanes. Por reales que sean, tanto las atrocidades como los sacrificios personales no son la norma; son excepciones, lo mismo en el tercer Reich de Hitler que en cualquier otra parte del mundo. Así pues, la autora decidió contar historias verdaderas de naturaleza corriente que hubieran sucedido a personas perfectamente corrientes que no eran ni particularmente poderosas, ni particularmente heroicas, ni especialmente miserables, ni especialmente criminales. ¿Cuál era la situación en Alemania cuando estalló la guerra? ¿En qué estado anímico, moral, económico y de salud se encontraba el pueblo alemán al entrar en esa guerra? Para responder a esas preguntas había que reproducir la atmósfera de la clase media alemana y fue precisamente de esa atmósfera la que finalmente sugirió el lírico título de este libro de hechos: Cuando las luces se apagan.
2. Al limitarse a diez historias, la autora ha podido describir el oscuro trasfondo en el que todas ellas transcurren, un trasfondo basado en hechos cuya existencia está totalmente documentada. La autora tenía la sensación de que no bastaba con describir la vida cotidiana de «un» abogado, «un» empresario, «una» madre o «un» cura en la Alemania nazi, a menos que quedara claro que debido a las leyes nazis (que había que citar) y a las intenciones nazis (que había que hacer visibles), la vida de todos los abogados, empresarios, madres y curas del país eran necesariamente de naturaleza similar.
Para aligerar la lectura del texto, todas las referencias y datos se han incluido en el apéndice. En las páginas siguientes se detallan las referencias a textos publicados por testigos o personas involucradas.