Diarios. Edición de Pat Hackett
Diarios
Este capítulo es largo, así que está dividido en 49 partes.
Le dije a Jack que me había encantado Fuego en el cuerpo. Pero como él está aquí medio retirado, no la había visto. Le dije que era una película realmente excitante. Me preguntó por la chica, Kathleen Turner, y le dije que nadie se acordaría de ella. Dijo que no era Jessica Lange, y la verdad es que no lo es. Luego le dijimos adiós y volvimos al coche.
Fuimos al aeropuerto a por el avión de John Denver, pero hacía mal tiempo. De pronto apareció el padre de John Denver. Fuimos en su avioneta Lear, su padre pilotaba, subimos y bajamos una y otra vez. Llegamos a Fort Collins, nos recogieron todos aquellos chicos y nos llevaron al motel.
Compramos un montón de ejemplares del Rolling Stones con Jim Morrison en la portada. Está vendiendo más discos que cuando estaba vivo.
Cenamos con el presidente de la Colorado State University, que se llama Chris Christoffersen, que se pronuncia como x. Después de cenar nos llevó al museo y pudimos ver la exposición antes que nadie. Enfrente del museo tenían tres latas de unos diez metros de alto y parecían enormes esculturas de Oldenburg, latas gigantes de sopa de tomate Campbells pintadas a mano. Creo que las había hecho uno de los chicos. Y en todas las habitaciones del motel de aquí hay latas con flores. La verdad es que estoy tan harto de las latas de sopa Campbells que vomitaría. Pero la exposición es mona, ocupa sólo una sala y son todo litografías. Nos quedamos una hora. Luego volví y me tomé un Valium, pero no pude dormir.
Martes 1 de septiembre, 1981. Colorado
Teníamos que salir a las 10:30, yo tenía que hacer cuatro programas de televisión. Fuimos al campus y tuve que posar con una vaca que hablan traído de un departamento de agricultura. Así que tuve una vaca gigante frente a una de las Soup Cans. Era gracioso. Luego hice todas esas entrevistas de televisión. Estuve bien, pude contestar a todas esas preguntas torpes. Me dijeron que cuando Rauschenberg estuvo aquí no había ido nadie y que yo era el artista más famoso del mundo.
En la inauguración tuvimos que entrar a la exposición por la puerta de atrás. Había montones de chicos empujando y yo tenía que estar allí sentado. Lo único que hago es firmar y firmar.
Y la sorpresa me la llevé dos horas después, cuando apareció una chica y me dijo: «Hola, soy Eva, tu sobrina». Yo no sabía qué hacer con ella. Es aquella Eva que vivió en mi casa de la Ochenta y nueve y Lexington durante unos meses, en el 69 o el 70, y que cuidaba de mi madre. Me dijo: «Me he pasado dos horas y media haciendo la cola». Yo me di cuenta de que estaba en Denver y no había llamado a mi sobrino ex cura Paul, que también vive allí. Eva lo leyó en el periódico. Creo que no aguanto a mi familia.
Yo estaba firmando y firmando cuando apareció un chico con una serpiente amarilla muy gorda enroscada en el cuello. Era un cretino, me dijo: «Fírmame la serpiente», Christopher se asustó y dijo: «¡Serpientes no! ¡Las serpientes no se firman!». Entonces él dijo: «Pues fírmame en la frente». Y aquella serpiente cada vez más cerca de mí. Le puse una «X» en la frente porque no podía escribir, estaba demasiado nervioso con la serpiente. Tuvimos que soportar otra hora entera de sufrimiento. Parecía que no se fuera a acabar nunca, pero al fin terminó. Supongo que todo tiene su fin.
Miércoles 2 de septiembre, 1981. Colorado-Nueva York
En todos los periódicos salía yo y ponía mi edad. Todos decían mi edad. Esa universidad se convertirá en una de las mejores porque son muy inteligentes. Tenían un curso llamado algo así como «Túnel de viento». El profesor ponía maquetas de grandes edificios en un túnel y hacía que corriese el aire para ver qué les pasaba. Con toda la presión del viento. Dijo que había cinco edificios muy peligrosos en este país, pero no quiso decirnos cuáles eran y yo le pregunté (risas:) «¿Y qué me dice de la Gulf + Western?».
Luego teníamos que ir a nuestra siguiente visita, una clase donde recogían semen de un toro. Trajeron los toros más grandes que te puedas imaginar, llenos de moscas. Tenían allí a un pobre animalillo —con la cabeza metida en algo—, y el tipo dijo: «Esto es un buey y cuando era joven, otros bueyes machos lo montaban, es uno de esos extraños animales que fabrican las hormonas equivocadas». En cuanto vieron lo que pasaba, lo apartaron de los demás, lo aislaron y ahora lo utilizan en ese experimento de que se lo folie un gran toro. Y había un toro enorme allí sentado, esperando.
A Christopher se le acabó el carrete y se puso como loco, quería fotografiar la gran polla. Cogen al toro y dejan que monte al buey, y echa un poco de líquido, pero ése no es el líquido que quieren. La polla tiene unos 60 cm de largo. Afilada. El tipo dijo: «Un momento, tengo que coger la vagina artificial». Entró, cogió el guante y todo y entonces el toro volvió a montarlo, eyaculó muy deprisa y todo terminó. Luego fuimos a la oficina y observamos mientras el tipo recogía el esperma de la vagina artificial.
No sé por qué, todos nos quedamos dormidos de camino al aeropuerto excepto Chris. El dijo que iba a pasar la noche en Denver y que iba a ir al Baths. Mirar el toro le debió de poner muy caliente.
Llegamos a Nueva York y nuestro chófer nos estaba esperando. Dejamos a Fred en casa y él me dio mi ropa interior, que estaba en su bolsa, y luego acompañamos a Bob. Le di propina al chófer (40$).
Bob tenía excelentes noticias: había conseguido el trabajo que quería en el nuevo programa de televisión de la Paramount, Entertainment Tonight. Barry Diller le llamó y se lo dijo.
Domingo 13 de septiembre, 1981
Trabajé toda la tarde hasta que Christopher me trajo unas fotos. Me dijo que estaba enamorado y yo le dije que no tenía derecho porque el ya estaba «casado». Se ha enamorado de Mark, de Colorado. Se enamoró porque no tenía mucho que hacer. Cuando se fue, llamó Peter y yo le dije que tenemos que apretarle el cinturón a Christopher para que trabaje más. Ahora lo único que hace es sentarse por ahí y pensar en idilios. ¿Y no es eso lo que hacen las familias, apretar el cinturón? Así tendrá que volver al cuarto oscuro y empezar a revelar para otros clientes porque ahora lo tiene muy fácil y gana mucho dinero revelando sólo para mí.
Estoy muy nervioso con la exposición. Los Rolling Stones han tenido críticas fervientes y lo único que han hecho es repetir temas de su viejo álbum. Y ahora yo hago una exposición repitiendo todas las imágenes del viejo Pop…
Cogí el teléfono y era mi primera superstar, Naomi Levine, que me dijo: «Ah, he oído que haces una exposición. Iré a verte». Yo le dije: «Bueno, no estaré aquí. ¿Ah, pero hay una exposición mía? ¿De verdad? ¿Dónde?». El diálogo parecía sacado directamente de los sesenta. Me oí a mí mismo diciendo: «¿Ah sí? Ah, ¿de verdad? Ah».
Martes 15 de septiembre, 1981
Ron Feldman tenía una limusina para llevarme a la galería. Era el día de la exposición. Jon dijo que tenía que ir a una convención de vídeo, pero que intentaría venir. Iba a venir John Reinhold, y Wilson Kidde. Rupert había llegado a la oficina con aire de ser mi hijo o algo así. O como si él fuese el artista (risas.) Camisa blanca, pajarita, blazer azul marino, vaqueros y botas de cowboy. Y cuando me quedé mirándole porque se había vestido exactamente como yo, le dio vergüenza y se cambió la pajarita por una corbata normal.
Llegamos y había mucha gente, todos jóvenes. No había nadie de más de veintiún años.
Chris se puso furioso conmigo porque dijo que estaba totalmente solo y que yo no le hacía caso, que ya no le llevaba a ninguna fiesta. Le dije que aquella noche no podía porque Halston me había invitado a cenar y no podía llevar a nadie, y que era por eso. Chris estaba con la chica Loud, se enfadó y se largó en su coche.
Fui a cenar a casa de Halston antes de la reapertura del Studio 54. Halston quería dar una fiesta en honor de Steve antes de la reapertura, pero Steve le dijo que Calvin ya daba una. Entonces Halston le dijo a Steve que eligiera entre Calvin y él y Steve eligió a Calvin. Pero entonces Calvin suavizó las cosas llamando a Halston e invitándole. Fuimos en el coche de Halston, llegamos al Sovereign y subimos al ático de Calvin. Todo el mundo era guapo o famoso. Estaba Brooke Shields y otras setenta y cinco modelos, y Jack Nicholson.
También estaba Godunov, se acercó y estaba guapísimo y sexy. Ha cambiado completamente de personalidad, ahora es muy natural y habla mucho más. Fuimos al Studio 54 y la calle estaba más abarrotada que nunca. Comparado con eso, el día de mi inauguración estaba desierta. Calvin iba con Brooke. Estaba tan atestado que debieron de ganar una fortuna, a 25 dólares por cabeza. Empezamos a salir a las 2:45 y tardamos quince minutos en conseguirlo.
Ah, se me olvidaba decir que Truman llamó el lunes y su voz, bueno, yo ni siquiera le reconocí al teléfono. Decía cosas de loco, como que se había muerto dos veces y que su cerebro se había parado durante treinta y dos segundos, así que su próximo libro se llamará así: Treinta y dos segundos. Al día siguiente, martes, hacia las 6:30 tuvo un ataque en el pasillo de su casa y todos los periódicos y reporteros de televisión corrieron al U.N. Plaza. Le llevaron al hospital y salía en primera página, en la portada del Post y todo. Pensé que se había llevado a los periodistas que tenían que haber venido a la Feldman Gallery. Porque los de televisión no vinieron.
Miércoles 16 de septiembre, 1981
Bob dijo que estaba a punto de conseguir que Mrs. Reagan nos concediese una entrevista, pero yo creo que es demasiado vieja y está pasada de moda. Deberíamos sacar a gente joven. ¿Qué le íbamos a preguntar a ella? ¿Sobre su carrera cinematográfica? Bueno, de todas formas nunca se hará. Empezó a llover y me compré un paraguas (5$).
Jueves 17 de septiembre, 1981
Hacía un día lluvioso, paseé con Interviews y luego fui a ver al doctor Cott, porque Ina Ginsburg me dijo que sabía de dietética. Estaba en la Treinta y ocho esquina con la Tercera, un gran edificio nuevo (taxi 4,50$). Estaba en el segundo D y tenía dos secretarias. Parecía un médico de Hollywood, arrugado pero de aspecto saludable, joven, con el pelo blanco y rizado. Judío. Y era como un psiquiatra, me preguntó cosas de mi vida, asintiendo y tomando notas. Le dije que había nacido en 1931. Total, ellos qué sabrán, y qué más da. Y antes le había dicho que había perdido la pigmentación del pelo cuando era joven. El me miró el pelo y (risas) dijo: «Espero que no le importe que le corte un mechón para analizarlo». Le dije que había ido allí por los granos porque quería trabajar de modelo. Hablamos de vitaminas y él me dijo que todas las vitaminas eran químicas y que la vitamina C se saca del maíz. Duró una hora y me prescribió algunas medicinas, como tryptophan, porque le dije que no podía dormir. Le dije que ya lo había probado y que me había producido una sensación muy rara, y él me dijo: «Bueno, pero tómese sólo una». Y añadió que lo mejor antes de irse a la cama es comerse una manzana fresca porque tiene unos polvos que hacen dormir. Yo le dije que había leído que lo mejor era un sandwich de pavo y un vaso de leche y él me dijo que también iba bien. Y me aconsejó que comiese muchos plátanos porque le dije que tenía mala memoria o algo así.
Fui andando con Bob a casa de los Barney para la inauguración de las nuevas galerías del ático que ha diseñado Peter Marino. Es muy bonito: tiendecitas donde venden estropajos, gelatinas y cosas. Fuimos al salón Armani a comer. Gene Pressman, el hijo del dueño, me dijo que me harían descuento en todo porque he hecho de modelo en anuncios para ellos.
Viernes 18 de septiembre, 1981
Comí con Chris. Su nuevo novio ha vuelto a Colorado y Peter está en Cape. Chris se sienta ahí con una lupa mirando a los ojos a su nuevo novio en las fotografías que le hizo. En un hoja de contactos.
Trabajé en el retrato de Andrew Carnegie, para Carnegie-Mellon. Jon se iba a Cincinnati a una proyección de Ragtime y luego a algún lugar como Carolina del Sur, para lo mismo. La fiesta de reapertura del Studio 54 no tuvo ninguna publicidad. La gente del Entertainment Tonight había ido, pero no habían visto a ningún famoso. La verdad es que había estrellas de segunda, como los B-52 y ¡ah!, ¿conté que Toni Curtis se me acercó y me dijo que ahora se dedicaba a hacer collages?
Domingo 20 de septiembre, 1981
Fui en taxi a Mortimer’s, a la cena que daba Nan Kempner en honor de Ungaro (3$). Le pregunté a Diana Vreeland: «¿Has visto Queridísima Mamá?.» Y ella me dijo: «¿Que si la he visto? ¡Es la historia de mi vida! Cuando me enfado me pongo así, destrozo a la gente, ¡no tiene ninguna gracia!». En la cena, oí durante dos horas a Fred hablando muy alto y con el mismo tono de voz que Diana. Cuando bebe le llamo: «Doctor Hyde y Mrs. Vreeland».
Martes 22 de septiembre, 1981
Me levanté muy temprano, no quería llegar tarde a mi cita con Nelson Lyon en el plató del Saturday Night Live. Fui en taxi al número 30 de Rockefeller Center (4,50$). Tuve problemas porque la chica rubia de 1,80 que había abajo no sabía quién era Nelson, no sabía quién era yo ni sabía qué era el Saturday Night Live. Era muy guapa pero muy estúpida. Al final conseguí llegar. Nos reunimos en una gran oficina con el productor y el director, Jean Doumanian. Querían que yo hiciese algo durante una semana, pero yo les dije que si no podía colaborar regularmente no lo haría. Nelson cree que tendría que hacer algo de tipo político.
La reunión acabó al estilo Hollywood. Allí las reuniones acaban de pronto y los demás te ignoran y se ponen a hablar de otras cosas. Nadie te dice: «Gracias, has sido muy amable por venir». De pronto te dejan colgado, pero estás allí sentado y es como si fueras invisible. Es increíble.
Luego Nelson y yo bajamos en el ascensor y yo le hablé de la guapa rubia de 1,80, que no sabía quién era él ni quién era yo, y él bromeó diciendo que siempre entiendo mal las cosas, y que probablemente la chica de abajo era negra y medía 60 cm. Bajamos y (risas) había una chica negra. Nos echamos a reír y yo le dije que no, que de verdad, que antes había una chica rubia.
Miércoles 23 de septiembre, 1981
Había quedado a comer en la oficina con Peter Brant. También estuvo allí una mujer que me había llamado y que me trajo un retrato porque una niña le había tirado una manzana y quería que se lo arreglase. Vino Peter Brant y fue muy antipático. Se llevó varias litografías y ahora ya estamos en paz con él por el dinero que invirtió en Bad. Mejor, así no tendrá que volver más.
Christopher vino a buscarme y fuimos a mi trabajo de modelo en Saks (taxi 7$). Llevé también a Rupert y creyeron que era un mensajero. Había dos modelos de Halston, Alma, que fue muy simpática, y una rubia que me ignoró. Esas modelos me hacen gracia, creen que voy a quitarles trabajos por el hecho de hacer de modelo.
Lunes 28 de septiembre, 1981
Me levanté temprano y aun así llegué media hora tarde a mi cita con Janet Sartin. Vi que Janet tenía un grano en la cara y se lo dije.
Hice unas llamadas a la oficina antes de empezar mi clase de gimnasia en casa de Lady Sharon. Cuando llegué, ella todavía estaba en la cama. Hice una hora de gimnasia. Me deja tan cansado que por las noches duermo de verdad, y también me da más hambre, como más.
La oficina estaba realmente atareada. Estaba Lucio Amelio. Vincent estaba negociando con la gente de Saturday Night Live. El trato es que cobraremos 3.000 dólares por el primer minuto semanal y, si sale bien, haremos más. Les tengo que mandar ejemplares de Filosofía.
Martes 29 de septiembre, 1981
Me levanté temprano porque tenía clase de yoga a las 9:30. Me sorprende que hace años no me gustara. Es casi como no hacer nada, sólo sentarse y estirarse. De hecho por eso dejé a Martha Graham hace años, porque en Pittsburgh di una clase con una de sus profesoras, que estaba casada con un hindú.
Vino Nelson, dijo que llevaba cuarenta y cinco horas levantado. Estuvo intentando hacer el diálogo para el anuncio que tenemos que rodar el viernes por la mañana. Quería que yo hablase del antiguo Saturday Night Live. Le dije que nunca lo había visto. Belushi está viviendo en su apartamento de Los Angeles.
Me tomé las vitaminas. Sentí como si estuviera flotando toda la noche.
Miércoles 30 de septiembre, 1981
Nelson se presentó con el guión del Saturday Night Live, y a mí con todo este asunto no me llegaba la camisa al cuerpo.
Pedí hora con el doctor Rees, el cirujano plástico. Dejé de tomar las vitaminas y me encontré mucho mejor.
Jueves 1 de octubre, 1981
Me levanté temprano, pero aun así llegaba tarde. Tenía hora con Janet Sartin a las 9:30. Luego fui a clase de yoga, pero como el yoga es para calmarse no quería ir corriendo, o sea que fui deprisa pero tranquilamente. Cuando llegué, la chica ya se había ido.
Había quedado a las 2:30 con el doctor Rees. Llamé a la oficina y le dije a Brigid que quedásemos en Tiffany’s y fuéramos de compras hasta la hora del médico.
Llegué a la consulta del doctor Rees, en la calle Setenta y dos Este, y tuve que rellenar unos formularios. Vi que el doctor se moría de ganas de operarme la cara y le dije que sólo quería unos cuantos miniliftings y que me lo quería hacer poco a poco y en distintos días. El me contestó que tenía que hacérmelo todo de golpe, que me cortaría alrededor de la oreja y me enseñó cuál sería el resultado. Me dijo que me quedarían moretones durante una temporada y que tendría que quedarme dos semanas en Nueva York. Le contesté que me lo pensaría.
Fui en taxi a ver a Don Munroe (6,50$). Vincent y él estaban preparándolo todo para el rodaje de nuestro trozo de Saturday Nigh Live. Leimos nuestros papeles y yo lo hice fatal. No me parece nada gracioso, para rodar tres bobinas estuvimos una hora y media. Luego Victor me dijo que a ellos les gustaba. Le pregunté si tenía que repetirlo y me contestó que no. Estoy muy asustado con esto del Saturday Nith Live. Jon cree que no debería hacerlo porque es muy malo y lo verá mucha gente. Espero que al final no salga.
Viernes 2 de octubre, 1981
Fui a mi clase de gimnasia a casa de Lady Sharon. Sharon no da la clase conmigo.
Diana Ross vino a las 3:00 y le encantaron los retratos. Me dijo: «Embaládmelos», y los metió en la limusina. Ella tenía una cita en casa de Bob a las 5:00. Quiere que yo le haga la portada de su próximo álbum.
Sábado 3 de octubre, 1981
Llamé a Vincent para saber si tenía noticias de Saturday Night Live y me dijo que sí, que estaban muy contentos y que iban a sacar lo que habían hecho con nosotros. Pero aún no tenían al invitado especial.
Jon vino a recogerme en su coche. Hicimos un montón de llamadas intentando averiguar dónde estaba la nueva zapatería de Maud Frizon (0,60$). Nos enteramos de que estaba en la calle Cincuenta y siete, entre Madison y Park (taxis 5$, 6$, 3$, 4,50$). Aun así no la encontramos. Había mucha gente en la calle y le pregunté a alguien si sabía dónde estaba la tienda de Maud Frizon. Me dijeron que allí donde había tanta gente mirando. Dijeron: «Está Cher dentro». Todo el mundo miraba la tienda mientras Cher se probaba unos zapatos. Entramos y fue un poco embarazoso mirarla. También estaba Sonny Bono con su novia, Susie Coelho, que es muy guapa.
Yo creo que esa gente no hace otra cosa en todo el día que comprarse ropa y zapatos, porque Rupert me contó que había visto a Rod Steward en Parachute, comprándose ropa por valor de varios miles de dólares y leyendo el Interview. Sonny y Susie se estaban probando zapatos, y Sonny llevaba una chaqueta de piel de Armani exacta a la que llevaba Jon, aunque la suya era marrón y la de Jon negra. Los zapatos que le gustaban a Jon se habían acabado. Le dijeron que el día antes, Rod Steward se había llevado diez pares.
Cuando nos íbamos, un empleado nos dijo si queríamos salir por la puerta de atrás, y añadió: «Cher ha dicho que se sentiría muy honrada si usted le hiciera su retrato». Me pareció fantástico. Jon me dijo que tenía que volver dentro y no dejar que se me escapara. Lo hice, estuve hablando con ella y me enteré de que vive en el Pierre.
Domingo 4 de octubre, 1981
Mucha gente debía de haber visto el Saturday Night Live porque en la calle, en vez de decir: «Mira, Andy Warhol, el artista», decían: «Mira, Andy Warhol, el de Saturday Night Live.» Habían visto la primera parte de la grabación la noche antes.
Leí el New York Times. Todavía no había salido la crítica sobre mi exposición Myths, la ignoraban. Roy expone en el Whitney y aún no he ido a verlo, seguro que será muy bueno. Es mi pintor favorito después de Rosenquist. Fui en taxi a casa de Jon a trabajar en una obra, un musical, que pensamos hacer con las transcripciones. Ya tenemos bastantes diálogos, pero me gustaría encontrar una historia rara donde ponerlos.
Lunes 5 de octubre, 1981
Me peleé con Ron Feldman por teléfono, es un mezquino, no quería quedarse con toda la serie de Myths, quería quedarse sólo con las imágenes concretas que se están vendiendo mejor. Me pareció muy mezquino. Acabé gritándole por teléfono y odio gritar por teléfono.
Martes 6 de octubre, 1981
Mucha gente seguía diciéndome que me había visto en el Saturday Night Live. Supongo que la gente se queda en casa, y no sé, me sorprende.
Jueves 8 de octubre, 1981
Me peleé con Jon y no me puse cuando me llamó.
Vino Rupert con algunos Dollar Signs, pero parecían de Jasper Johns o algo así. Vincent se había ido a Sotheby’s, a la subasta. Tenían varias carpetas mías y las compró, algunas de la sopa Campbells y otras de Mao. Pero no compró las de Marilyn porque han subido mucho y ahora están a 35.000 dólares cada una. Mrs. Castelli va a organizar pronto una exposición de litografías, y Vincent tuvo que pujar contra Castelli Graphics. Supongo que Leo se habrá enfadado, pero…
Vino Nelson y quería que trabajásemos con lo de Saturday Night Live. Creo que en el próximo programa pintaré y hablaré de pintura.
Viernes 9 de octubre, 1981
Llamó Jon y al final me puse. Le dije que podíamos hablar del guión en el restaurante de Joe Allen antes de ir a ver Nicholas Nickleby (entradas 200$).
Paul Morrissey estuvo en la oficina hablando de la propiedad de Montauk. Halston y Lauren Hutton quieren comprar tierras y él intentaba hacer averiguaciones.
Vino Leo Castelli con su novia, Laura de Copett. Leo bebió, y se puso a besar y a abrazar a la chica. Parece mentira que un hombre tan mayor… Esta es la chica que le pasa dinero a Jackie Curtis. Leo me ha encargado un retrato.
Sábado 10 de octubre, 1981
Quería ver a los de Duran Duran en el Savoy, porque su vídeo clip «Girls on Film» me pareció muy bueno. Cuando llegué, todavía estaba tocando el primer grupo. Los de Duran Duran son unos chicos muy guapos, no hay más que ver a Maxwell Caulfield, por ejemplo. Como querían conocerme, al final de la actuación fui a los camerinos y les dije que me habían parecido fantásticos. Iban muy maquillados, pero estaban con ellos unas novias que se habían traído de Inglaterra, o sea que deben de ser heteros, aunque me cuesta creerlo. Fuimos al Studio 54 en su limusina y Steve Rubell fue muy simpático con ellos. Les llevó al barracón y les invitó a copas. Me encontré con algunos viejos amigos y conocí a un montón de chicos nuevos. Me fui a casa a las 5:00 (taxi 5$).
Miércoles 14 de octubre, 1981
Bob me advirtió de que cuando fuese a Washington a entrevistar a Nancy Reagan para el artículo de portada de Interview, no le hiciera ninguna pregunta sobre sexo. No daba crédito a lo que estaba oyendo. De verdad, no podía creérmelo. ¿Se pensaba que yo me iba a sentar allí con ella y le iba a preguntar cuántas veces a la semana lo hacen? Luego Bob me dijo que parecía un imbécil con eso de mi carrera de modelo. Le dije que me daba igual, y me contestó que a él no le daba igual, y que si yo me portaba como un imbécil le complicaba la vida. Estuve trabajando hasta las 7:00.
Jueves 15 de octubre, 1981.
Nueva York-Washington-Nueva York
Llegamos antes de hora a nuestra cita en la Casa Blanca. Entramos, vino Nancy Reagan, y nos reunimos en esa misma habitación. Un camarero trajo cuatro vasos de agua. Doria venía con nosotros. Estuvimos hablando sobre la rehabilitación de drogadictos y fue muy aburrido. Yo cometí un par de errores, pero no me importó, porque estaba muy enfadado con Bob por haberme dicho que no hiciera preguntas de sexo. Ella tenía un ayudante que se sentó allí y tomó notas, y dijeron que no iban a hacer su propia grabación de la entrevista, pero estoy seguro de que sí la hicieron. Bob llevaba su magnetofón y yo el mío. Hice cuatro fotos. Mrs. Reagan le dio a Doria una caja Tupperware sin envolver ni nada y tres cajas de calcetines para Ron. Bob le estaba diciendo a Mrs. Reagan que era muy buena madre. Le preguntó qué iban a hacer en Navidad y ella le dijo que se quedarían en la Casa Blanca porque nadie se queda nunca en la Casa Blanca. A las 4:30 se acabó la entrevista. Doria y ella hablaron unos quince minutos mientras Bob y yo esperábamos a un lado. Luego cogimos un taxi al aeropuerto.
Llegamos a Nueva York y llamé a Jon a su oficina. Le di a Doria 20 dólares para el taxi cuando me dejó en casa. Cuando entré, el teléfono sonaba. Era Brigid, para preguntarme qué tipo de té nos había servido Mrs. Reagan. Entonces empecé a pensar y aún me enfadé más. Y es que ella se podía haber esmerado un poco más, podíamos haber hecho la entrevista en un buen salón, podíamos haber tomado el té con la porcelana china buena… Aunque fuera por su nuera, podía haber hecho algo mejor para la entrevista. Cuanto más lo pensaba más me enfadaba.
Viernes 16 de octubre, 1981
Le dije a Janet Sartin que Doria y yo habíamos ido a Washington a entrevistar a la primera dama y ella me contó que se moría de ganas de trabajar para Nancy y el presidente. Dijo que podía evitar que al presidente se le siguiera aflojando la piel.
Brigid me puso nerviosísimo. Estaba transcribiendo la entrevista con Nancy Reagan y dijo que era horrorosa. Fuimos donde Doria y le preguntamos si no era raro que ni nos hubiera ofrecido té ni nada, y que nos hubiera tratado como a unos don nadie. Doria nos dijo que creía que había sido culpa de la secretaria, que seguramente Nancy quería invitarnos al piso de arriba, pero que la secretaria debió de hacerle cambiar de idea.
Lunes 19 de octubre, 1981
Tuve que cerrar el trato del edificio y tuvimos que beber champagne con la gente que nos lo vendía.
Jueves 29 de octubre, 1981
Christopher expone sus fotos en California y va a dar mucha importancia a las fotografías en que salgo vestido de mujer. Ahora que hemos conseguido la entrevista con Mrs. Reagan, esto tendrá mucha publicidad. Probablemente saldrá en Time y en Newsweek y mi reputación quedará arruinada. Otra vez.
Estuve hablando con Jon, que estaba en Los Angeles y volverá el sábado por la noche.
Sábado 31 de octubre, 1981
Nos fuimos al Village a ver el cuarto desfile anual de Halloween. Era magnífico, muy divertido. Empezó a las 6:00 en punto e iba desde Westbeth hasta Washington Square. Había una gente divertidísima. Una persona iba disfrazada de mesa con su lámpara.
Recogí a Jon (taxi 7,50$), que le estaba haciendo agujeros a un pañuelo para hacerse una máscara. A las 2:00 fuimos al Studio, a la mejor fiesta que han hecho nunca. Había chicas con serpientes vivas y una casa de fantasmas. No vi a Steve Rubell. Chris iba de médico y Peter de enfermera. Estaba Robin Williams.
Domingo 1 de noviembre, 1981
Dormí hasta tarde, hasta las 12:00. Fui a buscar a Jon y le acompañé a la lavandería de Columbus a lavar la ropa.
Martes 3 de noviembre, 1981
Era el Día de la Elección y Jon tenía el día libre, pero como había perdido la agenda no se acordaba de mi número y no pudo llamarme.
Miércoles 4 de noviembre, 1981
Chris me despertó a las 7:15 para que viese el lanzamiento espacial en televisión. La puse, pero al cabo de treinta y un segundos suspendieron el despegue. Por lo visto, tenían las válvulas atascadas con aceite y no lo lanzarán hasta dentro de una semana.
Fuimos a nuestro nuevo edificio de la Treinta y tres con Madison. Era un día muy hermoso y soleado y cuando íbamos hacia allí todos los edificios se veían resplandecientes a la luz del sol. Hice dos llamadas (20 centavos). Llegamos a nuestro edificio y era sensacional, precioso, increíble.
Y el vecindario tiene de todo, cafeterías, esa comida casera puertorriqueña que les gusta a Ronnie y a Robyn, y Jean DeNoyer abre un nuevo restaurante, La Coupole, en la calle Treinta y dos. Toda la zona es fantástica. Hay un hotel precioso al otro lado de la calle, con putas, y están intentando echarlas. Entramos en el edificio y lo mejor es la azotea, es como la terraza de un apartamento precioso, glamouroso.
Lunes 9 de noviembre, 1981
Me puse de etiqueta para ir a la cena de la reina de Tailandia para la fundación de Ayuda a los Niños. No llevaba abrigo porque pensaba irme pronto para encontrarme con Jon. Fui en taxi al Waldorf (4$). No pude ver a Imelda Marcos, pero me dijeron que había estado allí, se había colado porque se hospedaba en el hotel. Paloma estaba hablando con Clare Boothe Luce, y al principio Clare no me reconoció, pero luego me dijo: «Estás más delgado, ¿por qué?». Y le expliqué lo de que era modelo. Ella parece muy vieja, pero es una persona joven vestida como una antigualla, tiene una pinta muy extraña. La comida estaba buenísima, es la vez que he comido mejor en ese sitio. La reina de Tailandia estaba en el estrado. Yo sólo podía pensar en sus joyas.
Miércoles 18 de noviembre, 1981
Me compré tres ejemplares del National Lampoon porque caricaturizaban al Interview.
Fui a un trabajo de modelo para L’Uomo Vogue (taxi 7$), en la calle Veintiuno Oeste. Estaban Way Bandy y un peluquero llamado Harry, un inglés muy gracioso y encantador, y Way fue maravilloso. Estuvimos hablando de comida naturista. El no suele llevar mucho maquillaje durante el día. Está muy bien. Se ha hecho un montón de liftings y hablamos también de eso. Se va a la cama a la 11:00 y se levanta a las 5:00, y se pasa dos horas y media haciendo yoga y esas cosas. Way y el peluquero ganan 1.000 dólares al día. Me gustaría contratarles veinticinco veces al año para que me arreglasen en ocasiones especiales. Pero él dice que sólo puede seis veces al año. Se fueron, y vinieron otras dos personas a ponerme punk, un negro y una peluquera llamada Mary Lou Green. Me pusieron una peluca de Blondie y parecía una chica. Luego me pusieron de Ronald Reagan.
Viernes 20 de noviembre, 1981. Nueva York-Toronto
Las aduanas americanas y las canadienses son las peores. Conrad Black había mandado una limusina para recogernos y llevarnos al Four Seasons Hotel. Yo tenía la suite 2910, desde la que se veía todo Canadá. Me lavé, me vestí y me fui a la oficina de Mr. Black. Era un edificio postmoderno, de esos con grandes columnas, y había una señora muy anticuada con el pelo crepado en una centralita también muy anticuada.
Mr. Black se había leído Popism la noche antes, había hecho sus deberes. Me recordó a Peter Brant pero en simpático. Tendrá unos treinta y siete años, es un poco gordo pero muy simpático y con una fortuna muy apetecible. Tiene minas, supermercados y periódicos.
Me vestí para la cena que daban en mi honor Mr. Black y su mujer, Lisa, en el museo. También iba a estar el marido de Gaetana Enders, Tom, que es subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos, y también Gaetana, por supuesto. Antes, él era embajador en Canadá. El mide 2 metros y Gaetana 1,25.
Llamé a la oficina de Nueva York y me enfadé porque quería invitar a Jon a la fiesta de T.T. Wachtmeister en honor del rey de Suecia, y me dijeron que ya no quedaban invitaciones.
Nos encontramos con Gaetana en el vestíbulo a las 7:00 y nos fuimos en taxi al museo. Había unas cuantas cámaras de televisión. Estuvimos criticando la publicidad hasta que nos enteramos de que Mr. Black era el dueño de la emisora. Había un cardenal. Como había sufrido un ataque de apoplejía, en realidad sólo estaba allí la mitad de él, y Mr. Black le llamaba Su Gracia. Por fin Bob se lo estaba pasando bien. Ultimamente refunfuñaba mucho, pero como la sala estaba llena de billonarios se le levantó el ánimo.
Durante la cena me presentaron al cardenal que me comentó: «Me he enterado de que tiene un sobrino sacerdote». Y yo le contesté: «Sí, pero se ha escapado con una monja mexicana». Cuando dije eso, Fred me apartó de un tirón y me echó la bronca, preguntándome cómo le podía decir eso a un cardenal que estaba casi en el otro barrio, habiendo sólo veinte cardenales en todo el mundo, y que por qué no me había limitado a decirle que sí y me había ido. El cardenal vio a Fred gritándome. Luego se lo llevaron, lo metieron en un coche y él bajó la ventanilla y dijo: «Andy Warhol es una persona muy honesta. Podría haberme mentido y haberme dicho que su sobrino estaba bien, pero me dijo la verdad. Y me encanta su obra. Además, sé que va a la iglesia todos los domingos».
Después hice un recorrido del museo, desde Gauguin hasta Moore. Henry Moore donó a ese museo toda su obra plástica y nadie sabe por qué. Es muy impresionante. Unas cuarenta esculturas y todas enormes. Mi trabajo parece una tontería comparado con eso. Debería empezar a odiarme a mí mismo. Lo único que hago es dar vueltas mientras todos los demás trabajan. Tengo que volver y hacer algo. Quizá sea muy conocido, pero no sé si seré bueno. No sé si seré capaz de hacer algo.
Sábado 21 de noviembre, 1981. Toronto-Nueva York
En la aduana se pusieron otra vez muy pesados. Cogí un taxi al centro (29$). Llegamos a la oficina a la 1:00. Por fin, T.T. Wachtmeister me dijo que podía llevar a Jon a la cena que se hacía en Reginette’s en honor del rey de Suecia. Le llamé y me dijo que no sabía si le apetecía ir. Empecé a ponerme nervioso y a tomar café. Tenía una inauguración a las 4:00, una retrospectiva de litografías en la Galería Castelli. Leo me llamó para preguntarme cuándo iría. Quería enseñarme una fotografía que me había hecho Hans Namuth y que resultó ser preciosa.
Me horrorizó la exposición. Ethel Scull me dijo: «¿Te acuerdas de mí?» (risas.)
Lester Persky me invitó a la fiesta que daba justo antes de la fiesta del rey de Suecia, pero yo no podía ir, porque la única forma de lograr que Jon fuera a la cena del rey de Suecia era llevándole a la fiesta sorpresa que Giorgio Sant’Angelo daba en honor de Marina Schiano.
Ah, se me olvidaba lo más glamouroso de toda la inauguración. Llegó Warren Beatty con Diane Keaton y yo metí la pata diciendo: «Acabo de leer ese artículo sobre vosotros en Playgirl,» y ellos me dijeron: «¡Dios mío!» y salieron corriendo. No sé si estaban interesados en comprar arte o si Diane Keaton quería hacer fotos, pero en cualquier caso, habían hecho un gran esfuerzo acudiendo a un acto con tanta gente. Fue muy amable por su parte.
Me encantó la cena del Reginette’s, me lo pasé muy bien. Al lado de Jon había una chica muy guapa, una modelo argentina de Ford, y fue muy mona porque se comió el pan que yo había autografiado. Estaba (risas) el rey de Suecia. Bob me contó que hacía unos meses, el relaciones públicas de Diana Ross no sabía si ella tenía que ir o no a esa cena, y le preguntó (risas) a Bob: «Bueno, ¿y quién más habrá además de ti, Andy y el rey de Suecia?».
Llegué a casa y me metí en la cama. La alarma se disparó a las 3:30. Me asusté. Como estaba Aurora, recorrimos la casa cogidos de la mano. Era una falsa alarma, no encontramos al fantasma.
Domingo 22 de noviembre, 1981
Decidí ir a la exposición de Roy Lichtenstein en el Whitney, llamé a Jon y le pregunté si quería venir. Fuimos andando a Madison (entradas 4$). Vimos la exposición y me pareció fantástica, me puse celoso.
Martes 24 de noviembre, 1981
Llegué a mi clase de gimnasia a casa de Lady Sharon hacia las 9:50 y pasé allí un buen rato, estuve una hora entera. La profesora, Lidija, llevaba una barra de labios rosa Revlon Moondrops, y como Chris me había dicho que tenía los labios demasiado pálidos, después de pagarle (30$) me fui a Bloomingdale’s y compré varias barras de labios (3,75$).
Trabajé, pinté un rato y después de darle tiempo a Vincent para que lo preparase todo, fui a casa de Larry Rivers, donde Vincent estaba filmando en vídeo (taxi 5$). Larry hizo una buena entrevista. Estaba raro, dijo que se había hecho un lifting de ojos y que le habían quitado una cicatriz; yo no me lo podía creer. Le pregunté: «¿Y por qué no te has arreglado la nariz?». ¡Y él contestó que porque le hubiera cambiado su personalidad! Larry habló de envejecer y yo le dije que no pensara así. Dijo que tenía que acostarse con John Bernard Myers para poder exponer en su galería, y caramba, no está mal, también fue novio de Frank O’Hara. La entrevista de Larry quedó muy bien en vídeo, pero ahora tengo que concederle una a cambio. Larry es muy raro, es bastante bueno como artista pero está un poco chiflado.
Decidí dar la cena de Acción de Gracias con dos días de antelación porque todos mis amigos se van fuera de la ciudad el día de Acción de Gracias. Le dije a Jon, a Christopher y a Peter que vinieran a las 8:00. Peter hace unos pasteles buenísimos. Pusimos las canciones de Navidad y comimos demasiado. Luego bajamos, Chris apartó los muebles y jugamos a Charadas.
Hacia las 10:30 decidimos ir al Studio 54, a la fiesta que Bob daba para Sao. Encontramos un sitio para aparcar y llegamos antes que Bob y Sao. Yo fui a la pista y bailé todas las canciones. Y si ahora he empezado a bailar es porque al fin me he dado cuenta de que nadie se fija en ti. Vi a Jon salir ahí y ponerse a saltar y brincar y pensé: Bueno, yo también puedo hacer eso. Es algo que he aprendido de él, quizá saque algo de este asunto después de todo. Así que ahora bailaré. Y luego oí que Jed estaba allí, y creo que debió de verme bailar. El podría haberme hecho bailar durante todos estos años, es algo que hubiera podido hacer por mí. Y tampoco es que estuviera borracho. Me sentía triste porque las cosas no resultan como tú esperas. Estaba de un humor fatal. Bebí sólo un sorbo de champagne. Luego estuve bailando con Gaetana, Sao y PH. Nunca me hubiera creído capaz de hacer algo así.
Jueves 26 de noviembre, 1981
Me levanté deprimido y tuve un día solitario. No recibí ninguna llamada de Jon. Comí un poco de chocolate de Bill Blass. Comí el pavo que quedaba. Llamé a Halston pero me equivoqué de número. Al fin, a las 5:45, fui andando a casa de Liza. Todo era muy hogareño. Estaban Liza, Mark Gero, sus padres, un tío, tres hermanos, una chica polaca, Halston y Victor Hugo.
La cena era en el vestíbulo, con todos mis retratos de Liza. Quedaba precioso. Le dije a Mark: «Creo que he visto esta casa en algunas revistas», y él contestó: «Sí, en los cómics de Batman». Es muy gracioso y es el más guapo de los hermanos. Liza trajo la crema. Descubrí que la madre es polaca, por eso todos ellos tienen ese aspecto polaco-italiano. Uno de los hermanos da clase en Harvard.
Yo estaba totalmente ido, como chiflado. Y además, bebí vino tinto del valle del Napa, y dije: «Y ahora que está toda la familia reunida, ¿quién es el mariquita?». Y el de Harvard puso voz de mariquita y preguntó: «Mamá, ¿quién es el mariquita?». Fue muy gracioso. La madre es muy guapa.
Estaba Martha Graham con su novio, Ron Protas, y con el novio de éste.
Sábado 28 de noviembre, 1981
Me pasé la tarde trabajando. Llamaron los gemelos Du Pont y me invitaron a la fiesta del dieciocho cumpleaños de Cornelia Guest que Nikki Haskell organizaba en Le Club. Les dije que había quedado con Peter y Christopher y me dijeron que les llevara.
Luego me propusieron ir al Underground, la disco que hay en la planta baja del 860 y a la que siempre me había negado a ir. Yo iba con Cornelia porque quería que le hicieran fotos conmigo, y Peter y Chris fueron por su cuenta. Cuando llegamos vi a unos tipos con aspecto de mafiosos, daban miedo. Estaba Ethel Scull. No podía creerse que yo bailase y me riese de mí mismo. Me invitó a su fiesta de cumpleaños de la noche siguiente para que volviese a hacer el tonto allí. Le dije que sí, aunque no pensaba ir. Los dueños nos invitaron a Dom Perignon. Los amigos de Cornelia eran muy monos. Había muchas chicas con joyas, todas de dieciocho años. Había un malabarista haciendo juegos malabares para Cornelia, y me dio uno de los objetos que usaba.
El Underground iba muy bien cuando el Studio 54 estaba cerrado, pero ahora que el Studio está abierto…
Domingo 29 de noviembre, 1981
Se suponía que Fred iba a ir a la fiesta que Jackie O. daba para John-John, pero se presentaron sesenta y cinco personas en su casa y no pudo. Además tenía que ir luego a Xenon, al Underground y al sitio que había abierto Paul García en la esquina de la Duodécima Avenida con la calle Veinticinco. Ah, y hay un nuevo sitio en el centro llamado AM/PM. Leí en los periódicos que Caroline y su nuevo novio, Edwin Schlossberg, habían estado allí la otra noche. Recuerdo que nuestra vieja amiga Roberta, allá en los sesenta, cuando era groupie de las Supremes y daba clases en Columbia, me decía: «Oh, tienes que conocer a un chico absolutamente brillante, Edwin Schlossberg. Es muy, muy, muy brillante». A Caroline le gusta una gente muy curiosa. Seguro que él le soltó unas cuantas intelectualidades y ella se quedó fascinada. Le soltaría unas cuantas citas raras o algo por el estilo.
Lunes 30 de noviembre, 1981
Earl McGrath celebraba su cincuenta cumpleaños en Trax y estaba muy nervioso. John Belushi pronunció un discurso diciendo que Earl le había ayudado: «Y no como ese cabrón de Laurence Olivier, que nunca hizo nada por mí». Estaba muy gracioso. Estuve hablando con Isabel Eberstadt, que acababa de terminar su novela. Va a ser un éxito total, lo sé.
Miércoles 2 de diciembre, 1981
Llamó Laura de Coppet y no sé, me contó un rollo de que su amante le había destrozado uno de los retratos que Leo me había encargado y se lo había hecho pedazos. Y yo le dije: «Bueno, pero ¿por qué me lo cuentas a mí?». Y ella me contestó: «Porque es tuyo». Y yo le dije: «No, es tuyo.» Y ella me contestó: «¿Quieres que te lo mande?». Y yo le dije: «No. Háblalo con Leo y ya me dirás algo».
Domingo 6 de diciembre, 1981
Perdí una lentilla y la encontré una hora después en un trozo de jabón. Parecía una burbuja. Llevaba unas lentillas permanentes y unas para la noche, y veía muy bien.
Recogí a Jon y fuimos al Rainbow Room a recibir el premio que me había concedido la revista The Best (taxi 7$). Estaba lleno de cámaras de televisión y periodistas. Perdí a Jon al cabo de un segundo. Massimo Gargia, el que montó The Best, me dijo que como yo había tardado tanto en aceptarlo, el mío era el único premio que no llevaba el nombre escrito. Yo le dije que me parecía perfecto. El premio era de cristal, en forma de pene, con una cadena alrededor que parecía de oro. Le pregunté a Ralph Destino, el presidente de Cartier, si era oro —porque llevaba la marca «Cartier»—, y él me contestó (risas): «Imagínate que es oro.»
Lunes 7 de diciembre, 1981
Estoy haciendo un desplegable para la revista Artforum. No sabía si hacer un desplegable en plan travestido o un desplegable anunciando mi carrera de modelo, pero al final he decidido poner un Dollar Sign, ya que Leo hizo un anuncio con ello. Leo me llamó y me dijo que el retrato de Laura estaba destrozado y yo no sé qué decir, no les voy a regalar otro. Si quieren otro tendrán que pagarlo, no es mi problema, es su problema. Fred se pasó el día fuera ayudando a Diana Vreeland porque supongo que estaba nerviosa por la exposición que tiene que inaugurar en el Met. Halston se llevó a diez de sus modelos y seis limusinas, cada uno íbamos en una distinta y fue muy gracioso. En el museo, Marisa Berenson tenía que hacer algo para Entertainment Tonight, y fuimos a una sala a que nos hicieran fotos. Había montones de fotógrafos. Estaban todas las señoras despampanantes de la ciudad, Brooke Astor, Enid Haupt…, todas con vestidos muy lujosos. Raquel Welch estaba muy simpática, y muy contenta porque se ha colocado en el primer puesto del Woman of the Year.
La exposición era de vestidos del siglo XVIII, los típicos vestidos de falda muy muy ancha con los que no se podía pasar por las puertas. ¿Qué sentido tendrían? ¿Eran para ir al baño sin enseñar nada? Eso es lo que me dijo una vez Patti LuPone.
Ah, estuve hablando con Douglas Fairbanks, Jr. y fue muy divertido. Es muy elegante.
Martes 8 de diciembre, 1981
En la inauguración de Iolas me encontré con Warner Erhard, que estaba con la Stassinopoulos. ¡Es tan guapo! ¡Es tan guapo! Tendría que ser actor. Espero que salga lo de su retrato porque entonces conseguiría un montón de encargos de sus discípulos del EST, todos queman retratos.
Viernes 11 de diciembre, 1981
Fui a mi clase de gimnasia (30$) en el apartamento de Lady Sharon. Lidija dijo que le había oído comentar a la doncella —que se suponía que no debía contarlo—, que Sharon quería echarnos. Nosotros esperábamos que no fuese verdad. Ahora Sharon está en Inglaterra, pero el otro día cuando bajamos juntos en el ascensor, no parecía muy contenta. O a lo mejor es que quiere que salga más con ella, no lo sé. Está engordando. A Fred le habían invitado a casa de Mrs. Marcos, que está en la calle Sesenta y seis, entre Madison y la Quinta. Es la casa que se compró hace cinco años. Ella vive ahora en Nueva York y da muchas fiestas. Fuimos a su casa, que está en la misma calle que la mía, y es el doble de grande. Tenían un árbol de Navidad en cada piso y una discoteca en el ático, pero no había calefacción central y tenían que poner estufas eléctricas por todas partes. Entonces me acordé de que yo había estado recibiendo en mi casa las facturas del edificio Con Ed de los Marcos, con una nota diciendo que cortarían la luz si no pagaba. La dirección estaba mal escrita y me llegaban a mí al 57 de la Sesenta y seis Este y yo las abría. La doncella me enseñó la casa y fue muy gracioso. Personal de seguridad y gente con abrigos de piel acurrucándose junto a las estufas. Una gente tan rica. Una gente tan importante. Y todos en Nueva York. ¿Qué significa? Es aterrador. Realmente aterrador. A lo mejor están aquí pasando las Navidades, pero resulta aterrador.
Estaba Cristina Ford, es muy distinguida. Imelda bailaba con Van Cliburn. Servían el champagne como si fuese agua. He oído que Imee Marco vuelve a salir con Lupo Rattazzi. Le di las buenas noches a Mrs. Marcos y me fui andando a casa.
Sábado 12 de diciembre, 1981
Halston me llamó y me invitó a la cena en honor de Jade Jagger. Le llevé a Jade un cuadro de la serie Dollar Sign. Bianca se las da de comunista, ahora es guerrillera nicaragüense. Halston estuvo muy gracioso, le decía todo el rato lo guapa que estaba y lo caros que eran sus vestidos. Yo le conté que acababa de ver a Mrs. Marcos y ella me contestó que cómo podía. Yo le dije que si caía el régimen de Marcos tendríamos otro Irán.
Estaba Steve Rubell y luego llegó Ian. Ian tiene un lío con Jane Holzer, yo no lo sabía pero él creía que sí y me hablaba como si yo lo supiera, intentando sonsacarme sobre Jane. Pero también andaba detrás de Bianca y quería acompañarla a casa. Calvin llamó un par de veces a Steve. Calvin es fantástico. Siempre hace lo que quiere: se anuncia en Interview y en WWD, va al 54 y a Xenon, no deja qué nadie le coma el coco.
Bianca va a ir a Washington a dar su testimonio a favor de Nicaragua. No sé qué cree que está haciendo.
Domingo 13 de diciembre, 1981
Fui en taxi a casa de Jon, pero se le habían fundido los plomos y salimos a buscar fusibles porque queríamos trabajar en los guiones. Luego fuimos a mi casa en taxi (4,50$) y vimos Apocalypse Now, que quedaba muy bien en televisión. En pantalla pequeña Dennis no estaba tan mal, y Mar-Ion Brando tampoco. Jon se marchó a las 11:00.
Lunes 14 de diciembre, 1981
Empiezo a tener un buen cuerpo. Me gustaría haber empezado a hacer ejercicio cuando era joven. Podría haber tenido un buen cuerpo toda mi vida.
Nevaba mucho. Fui a Interview y me quedé allí buscando errores tipográficos en el número de Nancy Reagan. No veo por qué tiene que haber ni uno solo. Y es algo que la gente nota. Es como esa secretaria de Interview que me dijo que me había visto en la lavandería de Columbus Avenue con Jon, que iba a lavar su ropa. Es algo que choca y la gente lo recuerda.
Martes 15 de diciembre, 1981
Me tomé un Vibromicine y después, en la clase de belleza, me dieron náuseas, así que me tomé una galleta y un poco de agua. Fuera llovía, hacía un tiempo fatal y muy húmedo. Vi a John Reinhold y fuimos al sitio habitual, que se llama Think Thin. Hablamos del diseño de joyas.