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Epicteto · Capítulo 15 de 27

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Capítulo XXV

2. Carecerán de ayuda tus amigos. ¿Qué quieres decir que «carecerán de ayuda»? No obtendrán de ti dinerillo, ni les harás ciudadanos romanos. ¿Y quién te dijo que estas cosas dependen de nosotros y que no son asuntos de otros? ¿Quién puede dar a otro lo que no tiene él? «Gana dinero, dice uno de ellos, para que lo tengamos nosotros».

3. Si puedo adquirirlo, manteniéndome discreto y fiel y magnánimo, muéstrame el camino y lo adquiriré. Y si me consideráis merecedor de perder las cosas buenas que son mías, para que vosotros os procuréis las que no lo son, veréis qué poco ecuánimes sois y qué desconsiderados. ¿Qué preferís entonces?, ¿dinero o un amigo fiel y reservado? Ayudadme, pues, para esto

último y no me pidáis que haga eso otro[81] [82] por lo que perderé aquello.

4. «Pero la patria, en cuanto depende de mí, dice él, estará desamparada». De nuevo, ¿qué ayuda es esa?, ¿no tendrá pórticos ni baños por tu culpa?, ¿y

qué significa esto? Tampoco tiene[83] calzado por obra del herrero, ni armas por obra del zapatero; es suficiente con que cada cual cumpla su tarea. Si pusieras a disposición de la patria a otra persona, a un ciudadano fiel y discreto, ¿no prestarías ayuda a la patria? «Sí». Y de esta forma no le serías inútil.

5. Pues bien, ¿qué sitio tendré yo, dice él, dentro de la ciudad? El que puedas, cuidándote al mismo tiempo de ser fiel y reservado. Y si queriendo ayudarla, pierdes estas cualidades, ¿de qué utilidad podrías serle, habiéndote convertido en una persona desvergonzada y de no fiar?

 

XXV

 

1. ¿Alguien fue honrado más que tú en un festín, o en una salutación, o en ser tenido en cuenta en una deliberación? Si estos son bienes, debes alegrarte de que aquél los haya conseguido; y si son males, no te disgustes por no haberlos conseguido tú; recuerda que no puedes conseguir lo mismo si no haces las mismas cosas que ellos para lograr lo que no depende de nosotros.

2. Pues, ¿cómo puede obtener igual derecho el que no va frecuentemente a la puerta de uno que el que lo hace con asiduidad?, ¿el que no hace séquito

que el que lo hace?[84], ¿el que no hace elogios que el que los hace? Serás en efecto injusto e insaciable, si, sin dar eso a cambio de lo cual se vende aquello, vas a desear obtenerlo gratis.