Pólvora sola
Tres Cartas
I
QUERIDA amiga: Te escribo
casi loca de contenta.
Vas á caer en la cuenta
cuando te diga el motivo:
¡Tengo otro novio! ¡y van tres!
Creo que el gozo se explica.
No es muy rico, pero, chica,
¡si vieras qué guapo es!
Sobresale en cualquier parte;
¡le sienta tan bien la ropa!
Te advierto que no es de tropa,
¡no vayas á figurarte!
No hay remedio; hay que quererle,
y le querré aunque me muera,
porque anda de una manera...
en fin... que da gusto verle.
Y es atrevido, y me mira
con una pasión y un fuego...
me dice:—¡te adoro!—y luego
señala al pecho y suspira.
¡Qué de guiños! ¡qué de enredos!
Como mimos inocentes,
me envía besos ardientes
con las puntas de los dedos.
Con esto estamos los dos
en baños de agua de rosas;
porque, hija mía, estas cosas
saben á gloria de Dios.
Me embriaga el amor bendito
que en Fernando voy hallando,
¡porque se llama Fernando!
¿eh? ¡qué nombre tan bonito!
En fin, hija, no me pesa
de lo mucho que le quiero.
Adiós. Ya no es tuyo entero
el cariño de—TERESA.»
II
«Querida amiga Leonor:
¿No sabes lo que me pasa?
Que Fernando entra en la casa
con permiso del tutor.
No puedo pasar sin él;
¡qué vida más deliciosa!
¡Soy dichosa, muy dichosa
con sus palabras de miel!
Y no pasamos en vano
el tiempo, ¡pues bueno fuera!
¡estamos la tarde entera
cogiditos de la mano!
¡Si vieras con qué embeleso
nos miramos! Ya no cabe
más amor. ¡Y qué bien sabe
así, á hurtadillas, un beso!
Con injusticia notoria
á calumniarlo se atreven...
¡si es como el néctar que beben
los ángeles en la gloria!
Y no creas que hay doblez
en tal cariño, ¡jamás!
¡Y eso que Fernando es más
atrevido cada vez!
Ayer me dijo... Contigo
tener secretos no debo;
pero, ¡ay! esto no me atrevo
á decirlo... y no lo digo.
No te incomodes por esa
leve falta de amistad;
ya sabes que de verdad
te quiere siempre—TERESA.»
III
«De horrible dolor soy presa;
me paso el día llorando.
¿Te acuerdas de aquel Fernando?
¡Pues es un pillo!—TERESA.»
___________
OceanofPDF.com