Los gitanos
Pubertad y virginidad
He aquí, a título de ejemplo, los nombres más comentes entre los [426] kalderas:
Para los chicos, Frinkelo, Pero, Yakali, Miya, Vaya, Yerko, Chávala, Ilika, Terkari…;
para las chicas, Dunicha, Tereina, Malilini, Saviya, Oraga, Tekla, Orka…
Él bautismo gitano es sumamente importante. Antes de esta doble ceremonia, el
niño es impuro, o, mejor dicho, no existe. Y es probable que la impureza del niño no
bautizado y sin nombre recaiga sobre la madre.
El bautismo se celebra en presencia de un padrino y una madrina gitanos (kirvo y
kirvi), cuya importancia es considerable. Según la tradición de Zanko, «el padrino y
la madrina son los verdaderos padres del niño, más que su padre y madre naturales,
porque son ellos los que lo tocan primero en el bautismo y hacen de él un hombre».
El bautismo gitano tiene, evidentemente, ciertas variedades. (En Turquía se
acompaña con el rito musulmán de la circuncisión). Según la religión oficial
practicada por la tribu, un segundo bautismo tiene lugar según el ceremonial católico,
protestante, anglicano u ortodoxo…
Diversos ritos de magia acompañan el bautismo gitano. Ya he evocado el papel
que desempeñan en él las hadas. Para alejar el mal de ojo, ciertos gitanos todavía
recurren al tatuaje. Pero éste se reduce a uno o dos puntos situados cerca del ojo. El
tatuaje parece haber tenido antaño una función mucho más importante. Sobre todo, en
la India. Volveremos a hablar de él a propósito de los adornos.
Desde el bautismo hasta la pubertad, los niños gitanos no tienen historia. Vagan
con toda libertad por el campamento. Si bien los golpes son la recompensa algo
demasiado frecuente de sus proezas, no dejan de ser «los predilectos» de toda la tribu.
Sin embargo, hay que advertir la ausencia casi total de juguetes, y este problema, que
yo sepa, todavía no ha sido planteado.
PUBERTAD Y VIRGINIDAD
No he encontrado rastro de ritos de pubertad entre los gitanos, como tampoco
informaciones exactas sobre la edad aproximada de su pubertad. Lo que es cierto, en
todo caso, es que, cuanto más se trata de gitanos próximos al Oriente Medio, más
precoz es la aparición de las primeras menstruaciones. Incluso en nuestros climas, las
muchachas gitanas parecen ser púberes antes de los trece años.
Los gitanólogos no están de acuerdo sobre la importancia que se da a la
virginidad. Martin Block dice que es un bien soberano. En cuanto a Serboianu,
pretende que las muchachas gitanas se ofrecen al primero que llega. Liquidemos
inmediatamente este problema: la prostitución gitana no existe. Las muchachas que
se vendiesen serían, automáticamente, excluidas de la tribu. Es posible,
evidentemente, que en los Balcanes, en España o en Pigalle se encuentren prostitutas
disfrazadas de «gitanas». No creo que sean auténticas. Por lo menos, si hay ovejas
descarriadas, son las excepciones que confirman la regla.
En cambio, las muchachas que se entregan con amor, tienen circunstancias atenuantes. En general, la cuestión de la virginidad no se plantea hasta el momento