Los gitanos

Jean-Paul Clébert · Capítulo 53 de 70

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Los gitanos

Pubertad y virginidad

He aquí, a título de ejemplo, los nombres más comentes entre los [426] kalderas:

Para los chicos, Frinkelo, Pero, Yakali, Miya, Vaya, Yerko, Chávala, Ilika, Terkari…;

para las chicas, Dunicha, Tereina, Malilini, Saviya, Oraga, Tekla, Orka…

Él bautismo gitano es sumamente importante. Antes de esta doble ceremonia, el

niño es impuro, o, mejor dicho, no existe. Y es probable que la impureza del niño no

bautizado y sin nombre recaiga sobre la madre.

El bautismo se celebra en presencia de un padrino y una madrina gitanos (kirvo y

kirvi), cuya importancia es considerable. Según la tradición de Zanko, «el padrino y

la madrina son los verdaderos padres del niño, más que su padre y madre naturales,

porque son ellos los que lo tocan primero en el bautismo y hacen de él un hombre».

El bautismo gitano tiene, evidentemente, ciertas variedades. (En Turquía se

acompaña con el rito musulmán de la circuncisión). Según la religión oficial

practicada por la tribu, un segundo bautismo tiene lugar según el ceremonial católico,

protestante, anglicano u ortodoxo…

Diversos ritos de magia acompañan el bautismo gitano. Ya he evocado el papel

que desempeñan en él las hadas. Para alejar el mal de ojo, ciertos gitanos todavía

recurren al tatuaje. Pero éste se reduce a uno o dos puntos situados cerca del ojo. El

tatuaje parece haber tenido antaño una función mucho más importante. Sobre todo, en

la India. Volveremos a hablar de él a propósito de los adornos.

Desde el bautismo hasta la pubertad, los niños gitanos no tienen historia. Vagan

con toda libertad por el campamento. Si bien los golpes son la recompensa algo

demasiado frecuente de sus proezas, no dejan de ser «los predilectos» de toda la tribu.

Sin embargo, hay que advertir la ausencia casi total de juguetes, y este problema, que

yo sepa, todavía no ha sido planteado.

 

PUBERTAD Y VIRGINIDAD

 

No he encontrado rastro de ritos de pubertad entre los gitanos, como tampoco

informaciones exactas sobre la edad aproximada de su pubertad. Lo que es cierto, en

todo caso, es que, cuanto más se trata de gitanos próximos al Oriente Medio, más

precoz es la aparición de las primeras menstruaciones. Incluso en nuestros climas, las

muchachas gitanas parecen ser púberes antes de los trece años.

Los gitanólogos no están de acuerdo sobre la importancia que se da a la

virginidad. Martin Block dice que es un bien soberano. En cuanto a Serboianu,

pretende que las muchachas gitanas se ofrecen al primero que llega. Liquidemos

inmediatamente este problema: la prostitución gitana no existe. Las muchachas que

se vendiesen serían, automáticamente, excluidas de la tribu. Es posible,

evidentemente, que en los Balcanes, en España o en Pigalle se encuentren prostitutas

disfrazadas de «gitanas». No creo que sean auténticas. Por lo menos, si hay ovejas

descarriadas, son las excepciones que confirman la regla.

En cambio, las muchachas que se entregan con amor, tienen circunstancias atenuantes. En general, la cuestión de la virginidad no se plantea hasta el momento