Los 36 hombre justos

Sam Bourne · Capítulo 27 de 80

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Los 36 hombre justos

Capítulo 24

–De acuerdo, papá. Ahora voy a colgar. Hablaremos después. – No tenía tiempo para cortesías. Necesitaba que su padre colgara para poder atender la llamada que estaba entrando.

Pulsó los botones tan rápidamente como pudo, con los dedos insensibles por el cansancio, pero no se trataba de ninguna llamada. Lo que había oído era la señal de aviso de que acababa de recibir un mensaje de texto.

Notó que TC se apoyaba en su brazo y estiraba el cuello para poder ver la pantalla del móvil mientras permanecían de pie en medio de la calle.

«¿Leer mensaje?», preguntó estúpidamente el aparato.

–¡Pues claro que quiero leerlo! – exclamó Will, furioso, pulsando el botón de «OK».

Pero el teclado estaba bloqueado. ¡Maldición! Tuvo que apretar más botones y se vio obligado a seguir el camino más largo, escoger los mensajes de texto, abrir la bandeja de entrada y esperar un rato mientras la pantalla lo informaba de que estaba abriendo una carpeta. Por fin, apareció el mensaje: cinco palabras, cortas, simples y totalmente misteriosas.

Capítulo 24

Sábado, 11. 37 h, Manhattan

2 VERTICAL: MOISÉS HACIA BOND.

Después de que TC hubiera descifrado ya un código, aquel mensaje no le provocó perplejidad -Will sabía que resolvería su significado en breves momentos-, pero resultaba inquietante. Aquella serie de incoherencias quizá estuviera a punto de decirle algo. ¿Y si alguna de aquellas palabras se traducía como «Beth»?

TC cogió el móvil y empezó a teclear números, pero de repente se detuvo.

–Dos puede ser «A», «B» o «C». Sin embargo, la alternativa para «vertical» solo es «vertical». Debe de tratarse de un sistema diferente.

–Es una clave de crucigrama.

–¿Qué?

–Sí. Mira, «2 vertical» es como «4 horizontal» o «3

vertical». Es una clave de crucigrama.

–De acuerdo, ¿qué significa lo de «Moisés hacia Bond»?

¿Supone algún tipo de movimiento, como si tuviéramos que llevar a Moisés hasta Bond? Además, ¿qué demonios es Bond?

–¿James Bond? ¿Podría tratarse de un número, ya sabes, cero-cero-siete? – TC parecía perpleja-. Quizá es siete menos dos, lo cual nos daría cinco.

–Y eso nos daría los cinco libros de Moisés, pero no sé si vale como pista. Escucha, tengo frío. – Seguían en plena calle-.Allí -dijo TC señalando un McDonalds.

Con una hamburguesa de beicon en una mano y un bolígrafo en la otra, TC estaba escribiendo combinaciones de números y letras.

–¿Qué me dices de Bond Street? – propuso Will caminando alrededor de ella-. «Lleva a Moisés a Bond Street.»

TC lo fulminó con la mirada.

–Vale, vale, no he dicho nada.

–Mira, examinemos esto a fondo -dijo ella subrayando con una línea todo lo que había escrito-. ¿Qué le contestaste a YY tras su primer mensaje?

Will, que tenía la boca llena, se quedó petrificado justo cuando se disponía a coger unas cuantas patatas fritas.

–No le contesté.

–¿Cómo dices?

–Pensaba hacerlo. Me disponía a hacerlo, pero entonces oímos aquellas noticias de Bangkok y todo quedó olvidado.

Will casi esperaba que TC lo pillara en aquel desliz propio de aquellos a quienes ella solía definir como «cobardes pasivos». «Todo quedó olvidado» era la manera cobarde que Will tenía de decir que él se había olvidado. (TC acuñó ese término en honor de una antigua compañera de piso que,