Paria Z
Agradecimientos
En primer lugar, me gustaría expresar mi eterna gratitud a John Schoenfelder. Tras haber leído mi primera novela, John me localizó para ver si tenía algo más bajo la manga, así que le hablé de Paria y me pidió que se la enviara. Le encantó y, a pesar de que no pudo darle salida, en lugar de dejarla morir, hizo algo realmente extraño y generoso y se la pasó a la siguiente persona a la que también deseo expresar mi agradecimiento: mi fantástico editor, Eric Raab. Eric compartió la pasión de John por Paria y la publico en Tor, lo que me lleva a la siguiente persona, Tom Doherty, sin cuya labor no existiría Tor ni este acuerdo. Gracias también a Whitney Ross, la hábil ayudante de Eric. Me gustaría además dar las gracias a Irene Gallo y Jamie Stafford-Hill por hacer posible que Paria tenga un aspecto tan terrorífico. Gracias a Bob Mecoy, por ser el intermediario de este trato. A Kirsten Wolf, por proporcionar otro par de ojos de lince. A Helene y Saul, mis maravillosos padres, por (entre otras muchas cosas) inculcarme el amor por la palabra escrita. Sería negligente por mi parte no expresar mi profundo agradecimiento y admiración a George A. Romero, por acuñar al zombi moderno; incluso cuando añadimos nuestros propios y novedosos enfoques, lo único que hacemos es jugar con los juguetes del señor Romero. Y una vez más, mi agradecimiento, mi amor y mis mejores deseos para mi maravillosa, cariñosa y hermosa esposa, Michele, por su apoyo. Creo que he superado mis cuarenta y cinco segundos asignados.
«El hombre necesita sufrir. Cuando no tiene pesares reales los crea.
Los pesares lo purifican y lo preparan».
JOSE MARTÍ