Encuéntrame

Gilly Macmillan · Capítulo 78 de 86

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Encuéntrame

Rachel

 

Me levantaron de la alfombra, que era tan nueva que todavía soltaba pelusas azules

que se habían pegado a las rodillas de mis pantalones, a mi frente y a mis brazos.

Me sacaron del piso envuelta en una manta y me metieron en una ambulancia que

estaba aparcada en la calle.

La prensa también estaba allí, cómo no. Solo unos pocos habían llegado lo

bastante rápido para fotografiar cómo me metían en camilla en la ambulancia, pero

no hacía falta más que uno con una cámara.

—¡Rachel! ¡Rachel! —gritaban mientras sonaban los ruidos de las cámaras—.

¿Está bien? ¿Puede contarnos lo que ha pasado?

Dentro de la ambulancia un sanitario me hizo algunas pruebas y preguntas.

Dijeron que tenían que tratarme por un shock.

Me negué a tumbarme. Me quedé sentada, envuelta en la manta. No tenía fuerza

para hacer nada más. Todo mi cuerpo temblaba tanto que parecía tener convulsiones.

Después fue el turno de la policía. Me dijeron que estaban buscando a Joanna

May. No dijeron nada de Ben. Sus semblantes eran sombríos y me di cuenta de que

no tenía voz para hacerles preguntas.

Veía cosas. Sentía como si trozos de mí se estuvieran separando de mi cuerpo y

cayendo. Me imaginé la sangre cubriendo poco a poco la periferia de mi visión, una

marea roja. Era porque sabía que era demasiado tarde. Había estado allí y ahora no

estaba… ¿Qué posibilidades había de que estuviera vivo todavía?

Sentí que me perdía. Abandoné toda esperanza.

Y entonces, por encima de los murmullos de la gente que me acompañaba, oí la

radio de la ambulancia. Era una llamada para que alguien acudiera a una emergencia

en el bosque Leigh Woods. Ubicación precisa desconocida. Habían encontrado a un

niño. Estado por determinar.

Tuvieron que sedarme. La oscuridad cayó sobre mí tan rápido como la hoja de

una guillotina.

TRANSCRIPCIÓN DE LLAMADA A EMERGENCIAS 29-20-12 A LAS 10 HORAS, 38 MINUTOS Y 28 SEGUNDOS

 

Operador: Hola, emergencias, ¿cuál…?

 

Llamada: Oh, Dios mío, gracias, Dios mío. Me he quedado sin

cobertura. ¿Me oye? He estado intentando llamar, volver a hablar

con ustedes. Estaba hablando con alguien, pero se me apagó el

teléfono y me ha costado recuperar la cobertura. He encontrado a

ese niño. Lo he encontrado. Pero está muy mal.

 

Operador: ¿Dónde está?

 

Llamada: Dense prisa, por favor.

 

Operador: ¿Puede decirme dónde se encuentra?

 

Llamada: En el bosque Leigh Woods, al lado de un columpio. Junto

al camino. ¿Nos están buscando? ¿Debería acercarme al camino?

 

Operador: Espere un momento… [consulta con alguien unos segundos].

Bien, la ayuda ya está en camino, ya casi están con usted, pero es

mejor que se quede con el niño y necesito que me diga si puede si

el niño respira.

 

Llamada: Respira, pero con mucha dificultad. No le encuentro el

pulso en el brazo. Hace muchísimo frío. Le he echado un abrigo por

encima.

 

Operador: Vale, ¿está consciente?

 

Llamada: No.

 

Operador: Bien. Lo está haciendo muy bien. ¿Ve si tiene alguna

herida? ¿Hay sangre?

 

Llamada: No veo sangre. Tiene moratones en el brazo. Y hace ruidos

raros.

 

Operador: Bien, póngale boca arriba con cuidado, rápido, por

favor, y mírele la boca para ver si tiene algo obstruyéndola.

Manténgalo tumbado lo más estirado posible.

 

Llamada: Lo estoy haciendo. Dios, está helado y calado hasta los

huesos. Oh, Dios. ¿Pero dónde están?

 

Operador: Ya casi han llegado. ¿Me puede decir qué tal respira

ahora?

 

Llamada: Mal.

 

Operador: Pero sigue respirando, ¿no es así?

 

Llamada: Ya le he puesto boca arriba.

Operador: Mírele la boca. ¿Tiene algo dentro? ¿Comida o vómito?

 

Llamada: No. Tiene los labios azules.

 

Operador: ¿Sigue respirando?

 

Llamada: Sí. Me voy a tumbar a su lado. Para darle calor corporal.

 

Operador: Está bien. Solo están a unos minutos del lugar donde

está, ya van por el camino principal del bosque. ¿Me puede dar más

detalles de dónde se encuentra, decirme a qué altura tienen que

abandonar el camino principal?

 

Llamada: Hay un montón de troncos frente a la entrada. Troncos

cortados formando una pila. Más o menos a la mitad del camino.

 

Operador: Ahora mismo se lo digo.

 

Llamada: Me he tumbado junto a él. Respira con mucha dificultad.

 

Operador: ¿Puede gritar? Quiero que se quede con él y me avise si

en algún momento deja de respirar, pero ¿puede gritar para que le

encuentren más fácilmente? Están muy cerca, pero no le ven.

 

Llamada: ¡AYUDA! ¡AQUÍ! ¡AYUDA!

 

Operador: Bien. Le han oído. Siga gritando.

 

Llamada: ¡AYÚDENNOS! ¡AYUDA! ¡AQUÍ! ¿Dónde están?

 

Operador: No se preocupe, le han oído y ya le ven.

 

Llamada: Yo también les veo. ¡AQUÍ! ¡RÁPIDO! ¡ESTÁ AQUÍ!

 

Operador: ¿Ya están con usted?

 

Llamada: Sí, están aquí.

 

Operador: Bien, le dejo con ellos, ¿vale?

 

Llamada: Sí, gracias.

 

Operador: Gracias a usted, adiós.