Extasis Ritual: Magia Sexual Practica

Brandy Williams · Capítulo 9 de 35

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Extasis Ritual: Magia Sexual Practica

Seis

MANIFESTACIÓN DE LOS RESULTADOS,

CONTACTAR CON LO DIVINO

Como amantes, tratamos de obtener mayor placer, afecto, seguridad y devoción para nosotros y nuestros compañeros. Nos dedicamos a lograr salud, seguridad emocional, habilidad y conocimiento mágico, para entregar todo esto como regalo a los que queremos más, con el fin de lograr una buena vida.

Como magos entendemos que podemos dirigir la energía sin liberar del cuerpo para producir cambios rápidos y eficaces en nuestra vida física y en nuestro corazón, y para experimentar directamente la divinidad interior y exterior. Nada de estas cosas tiene un valor superior a las otras. Cada una depende de la otra: debemos mantener la salud para seguir haciendo el amor con los otros y con nosotros mismos; debemos generar un hogar estable y feliz para estar en libertad de concentrarnos en la experiencia de lo sagrado; y el contacto con lo divino constituye el foco central de nuestra vida, sin el cual la vida en el cuerpo, el hogar, los amigos y los amantes no tienen significado.

Lo importante es mantener el equilibrio. Para ser eficaces debemos ser capaces de generar cualquiera de los resultados posibles con la magia sexual, y saber cuándo debemos concentrarnos en cada uno de ellos.

La creación del cambio

Todos los ejercicios con el cuerpo sutil fortalecen la salud general.

Descubrirá que puede pasar el día con mayor rapidez, que duerme menos horas, que realiza más tareas con la energía disponible.

Uno: Curar el cuerpo. La energía sexual se puede dirigir específicamente al incremento de la fuerza y comodidad del cuerpo. La técnica es la misma para los problemas agudos: dolor en un músculo, un miembro roto; y para los crónicos; tensión en una parte del cuerpo, un órgano débil, un dolor de cabeza recurrente. Inmediatamente antes del clímax, durante él si es posible, e inmediatamente después, vea y sienta la luz blanca o dorada moviéndose a lo largo de la columna llegando a la parte afectada. Si es su compañero el que tiene el problema, coloque las manos sobre la parte débil del cuerpo. Visualice y sienta la energía de su propio clímax y del clímax de su compañero en esa parte, rodeándola y fortaleciéndola.

Además de concentrarnos directamente en un solo punto, la energía sexual puede extenderse por todo el cuerpo. Nuevamente antes del clímax, preferiblemente durante él y poco después, visualice y sienta el destello de energía que asciende por la columna, por el tronco del cuerpo, a lo largo de los brazos y las piernas, y hasta el cuello y la cabeza . Esto funciona igualmente al hacer el amor consigo mismo y para ayudar a curar a su compañero. Ese poder refresca el marco agotado y acelera la recuperación de la enfermedad.

Dos: Manifestación de la abundancia. La magia sexual puede ayudarnos a llevar el tipo de vida que soñamos. ¿Necesita ingresos o un lugar mejor donde vivir? ¿Hay algo en particular que aumentaría su libertad y la forma en que goza del mundo? Haga una imagen simple de aquello que necesita. Imagínese cuándo ha conseguido lo que quiere: ¿Cómo se siente? ¿Qué aspecto tiene?

Haga el amor consigo mismo o con su compañero. Dirija la energía del clímax al centro de la corona, colocando allí la imagen en ese mismo momento. Siéntase como lo hará cuando el cambio que ha deseado se produzca en su vida. Luego, inmediatamente, libere la imagen y la sensación. Si está trabajando con un compañero, ambos deben estar de acuerdo en el objetivo, la técnica funciona mejor si comparten la imagen y la sensación.

Recuerde que debe anotar el trabajo en su diario. Cuando lo que ha pedido se produzca, anótelo también.

Tres: Transformación del corazón. El entrenamiento del hetaira trata de eliminar el dolor de los traumas pasados, establecer una comunicación sincera y amable, fortalecer la confianza en uno mismo y una sensación de poder personal.

La energía sexual puede acelerar también un cambio específico en el que esté trabajando. En la sección destinada a la contención de la energía examinamos los bloqueos de los centros del cuerpo sutil y los efectos emocionales que aquellos producían. Puede dirigir ahora la energía del clímax hacia el centro con el que está trabajando, o al centro que su compañero trata de equilibrar. Imagine y sienta la energía rodeando ese centro, iluminándolo y calentándolo suavemente conforme éste se abre gradualmente.

Debe crear una afirmación que exprese el cambio que quiere hacer en sí mismo y la forma en que se ve a sí mismo: «Me amo. Estoy lleno de paz. Soy un eficaz hombre de negocios, músico, comunicador, terapeuta, etc. Expreso mi cólera en voz alta, calmadamente, con eficacia. Reconozco y aprecio mi belleza y la belleza que me rodea.»

Repítase esas afirmaciones mientras se hace el amor a sí mismo e inmediatamente después del clímax. Su compañero, si trabaja con uno, puede expresarle también esas afirmaciones inmediatamente después del clímax.

Imagine el aspecto que tendrá y cómo se sentirá cuando el cambio se haya producido. Coloque esa imagen en el centro de la corona cuando dirija allí su energía sexual.

Lo divino exterior e interior

¿Cómo percibe la divinidad? ¿Dónde reside la fuerza divina? ¿Qué aspecto tiene? ¿Cómo ha relacionado a la deidad con su vida? En el tiempo del hetaira, escriba una entrada del diario sobre esas cuestiones.

Busque o realice un dibujo que exprese su comprensión de la fuerza divina. Puede ser un dibujo de la tierra o una galaxia, el viento moviéndose entre los árboles, o una rosa, una deidad particular o una serpiente. Puede poner una pequeña mesa en su espacio del hetaira y colocar sobre ella la imagen. La meditación sobre la imagen concentra nuestra comprensión de lo sagrado y el lugar que éste ocupa en nuestras vidas.

Cuatro: Hacer el amor con la divinidad. Con independencia de cómo entendamos, nombremos o conozcamos a la divinidad, la sexualidad es la forma más íntima de veneración.

Al hacer el amor consigo mismo, dedique el placer al espíritu. En el clímax, coloque la imagen de la deidad en el centro de la corona, y ábrase a la sensación de su presencia. La imagen puede simplemente formarse y desaparecer. Puede descubrir que la imagen se mueve; el espíritu puede tocarle, o hablarle, una sensación puede recorrer sus sentidos. Acepte lo que ocurra con el corazón tan abierto como pueda, y permítase expresar -con palabras, en voz alta o en silencio, o simplemente con la emoción- su respuesta al espíritu.

Al trabajar con un compañero, ambos deben aceptar que dedicarán esta sección particular a la veneración de lo divino. No tienen que utilizar la misma imagen, y quizá no tengan la misma experiencia de respuesta. Pasen unos minutos tumbados cada uno en brazos del otro, y compartan lo que han visto y sentido. Recuerde que cada uno recibe el mismo amor de lo divino, aumentando su capacidad de amarse mutuamente.

Cinco: Usted es divino. Recuerde que cada uno es una expresión única de esa fuerza divina, y puede encarnar para el otro una imagen y experiencia de lo sagrado. Exprésense mutuamente y en voz alta afirmaciones al principio de la sesión amorosa y mientras dure ésta: «Eres sagrado. Tu cuerpo es un templo de la fuerza divina. La luz del espíritu brilla en tí.» Al tocar a su compañero, recuerde que está tocando a la divinidad, que esos genitales que pueden crear otro ser humano representan la fuerza que crea toda la vida.

Después del clímax, permanezcan abrazados y concédanse tiempo para hablar y compartir la experiencia. Recuerde que está escuchando las palabras de la fuerza divina; especialmente aquí, la voz del espíritu puede hablar a través de la garganta del amante.

No toda sesión amorosa, ya sea a solas o con un compañero, debe dedicarse a lograr un fin particular. Incluso cuando decida contener y canalizar la energía sexual, puede simplemente almacenarla en el centro de la corona para utilizarla posteriormente. Cuando decida empezar a conseguir uno de esos fines, lo más prudente es ejecutar

finalmente todos los actos con el fin de mantener el equilibrio del cuerpo, el corazón, la mente y la aspiración espiritual.

El amor es ilimitado. ¿Por qué limitar los objetivos que puede conseguir con el poder del amor?

Compartir alimentos sagrados fortalece la intimidad y dedica u n trabajo a la veneración de la divinidad.

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