Extasis Ritual: Magia Sexual Practica

Brandy Williams · Capítulo 23 de 35

Páginas del PDF

Extasis Ritual: Magia Sexual Practica

Vida

Venero el altar de tu cuerpo. Amante, tú eres mis herramientas: tu boca es mi cáliz; tus manos el disco; tu lengua un cuchillo; y donde nos unimos hay incienso, humo y llamas, amor mío. Ascendemos.

Dicen que tú eres el sol y yo la luna, mi amor, que yo reflejo tu luz; pero cuando nos elevamos juntos, brillamos con igual resplandor, reflejamos nuestro placer compartido con una alegría igual.

Dicen que tú inicias, mi amor, y yo debo aceptarlo y ser receptivo.

¡Pero ay! ¡Sonríes cuando tomo el poder de actuar y te entregas!

Dicen que soy una puerta, mi amor, y que mi contacto te hace sagrado. ¿Entonces quién abrirá para mí las puertas del amor para que me inunde y limpie?

Dicen que somos diferentes, amor. Yo soy lo que tú necesitas. Yo puedo dar sin límites y tú debes conservar, y mienten.

Cuando respiro en tu boca, inhalo tu respiración, entrando y saliendo de tu alma, cuando deslizo mi alma dentro y fuera de tí, el poder es el mismo. Cuando yo soy llama y tú ardes y te agitas con el calor de nuestras almas selladas, dulce amante, lo sabes, el poder es el mismo.

La mayoría de los análisis del ritual sexual llevan finalmente a la cuestión de la polaridad. La idea básica es que una energía de atracción late entre dos opuestos, y que al atraer los opuestos logramos una totalidad. Los polos u opuestos más evidentes que se presentan en la magia sexual son

masculino y femenino, hombre y mujer. La atracción entre los sexos es desde luego una poderosa forma de energía. Sin embargo, la polaridad de géneros puede atraparnos en un pensamiento de «o esto o lo otro» que excluye a algunas personas de determinados tipos de poder.

O bien es masculino o bien es femenino. Eso puede significar, por ejemplo, que tiene una energía masculina, solar y de fuego, o que la tiene femenina, lunar y de agua. El argumento puede extenderse hasta la concreción de características o conductas, asignando mayor valor o flexibilidad a uno de los polos. Si es mujer, tiene que generar siempre energía lunar, y, por lo tanto, ser siempre pasiva en un trabajo. En la práctica esto significa a veces que se establecen sistemas de trabajo con la energía que benefician a los magos masculinos y heterosexuales.

Por ejemplo, hace no muchos años un autor occidental sugería que el practicante masculino encuentra a una practicante femenina que no es demasiado inteligente, la mantiene en la oscuridad con respecto a lo que él está haciendo, le borra la conciencia de su identidad como individuo y la imagina en cambio como la encarnación de su diosa particular. Con eso trataba de unir su ser masculino con la esencia de la feminidad, para poder llegar así a una comprensión mística del universo. No podemos entender qué beneficio obtendría de ello la mujer, ni que la negación de la participación de humanidad a uno de los actuantes en la magia sexual pudiera generar una conciencia trascendente.

El coautor ofrecía la opinión de que las mujeres tienen cantidades ilimitadas de energía, mientras que los cuerpos masculinos generan cantidades finitas, y, por lo tanto, las mujeres pueden hacer el amor entre ellas, mientras que los hombres pecan contra la naturaleza al hacerlo. En justicia, los textos tántricos orientales están a menudo escritos dentro de sistemas de valores similares, y muchos autores occidentales se limitan a seguir ese camino.

Nuestro género físico no determina el tipo o cantidad de energía a los que tenemos acceso, ni determina tampoco los papeles que debemos interpretar en los trabajos de magia sexual. La polaridad mágica no tiene que estar basada en el género: el mundo ofrece muchos pares de fenómenos o ideas. Las parejas del mismo sexo, los que trabajan a solas y también las parejas heterosexuales pueden

beneficiarse de la tensión entre los opuestos, y la unidad puede y debe beneficiar por igual a ambas partes.

Trabajos de polaridad para una persona

La física nos proporciona un teorema místico moderno. El material universal, la materia del mundo y el cosmos, al que llamamos energía.

Percibimos la energía compuesta de ondas y partículas: estáticas o en movimiento. El cuerpo humano puede representar la interrelación de esas fuerzas y el movimiento. El cuerpo representa la forma, mientras que el poder de la sexualidad que liberamos con nuestra magia es fuerza: energía en movimiento. Medite sobre eso la próxima vez que haga el amor consigo mismo. Puede pronunciar esas afirmaciones: «Mi cuerpo es tierra; mi placer es fuerza, mi placer es espíritu.»

Cuando visualizamos y sentimos la deidad en el globo suspendido por encima de la cabeza establecemos una polaridad humano/divina, ofreciendo nuestro poder mortal como regalo para los dioses. En el tiempo del hetaira, séllese diciendo: «Dedico mi cuerpo como templo a la veneración de (Afrodita o Dionisos)». Luego haga el amor consigo mismo, imaginando al dios o la diosa en el centro de la corona, y diciendo: «Afrodita (o Dionisos), te doy mi alegría para que te complazca.»

La energía se mueve entre los polos, pulsando en un latido. Nuestros pies contactan con la fuerza de la tierra, mientras atraemos la luz del sol y de la luna hacia el centro de la corona. En el tiempo del hetaira, visualice y sienta la luz blanca moviéndose desde el centro de la corona a los pies durante una respiración. En la respiración siguiente, vea y sienta la energía dorada ascendiendo desde la tierra a través de los pies hasta el centro de la corona. Puede utilizar este ejercicio para formar la energía mientras ofrece su placer a la divinidad elegida.

OceanofPDF.com

Trabajos de polaridad para parejas

Los compañeros pueden elegir representar papeles basados en polaridades distintas a la masculina y femenina. La pareja de opuestos inmediatamente más poderosa es activo y receptivo.

El miembro activo puede dirigir los movimientos físicos y la circulación de la energía durante toda la sesión, mientras el receptivo se concentra estrictamente en el gozo, el placer del momento, la entrega voluntaria y gozosa a la dirección activa del otro. Aquí hay dos reglas decisivas. La primera es: analice previamente el trabajo. Puede ser una oportunidad excelente para experimentar con nuevas técnicas amorosas. Si a un miembro de la pareja le gusta particularmente una actividad y al otro no, ambos pueden decidir incluir aquí la conducta, como regalo de un compañero al otro. ¡Sin embargo, esto no es necesario! El compañero receptivo puede trazar límites, y los parámetros de lo que es y lo que no es aceptable deben entenderse de antemano. Se trata aquí de dar una licencia para el juego, y no para la dominación auténtica.

La palabra de advertencia para detener la sesión puede ser en este caso de utilidad. Si alguno de los miembros cree que se han cruzado los niveles de comodidad, puede decir «tiempo muerto» o «azul», o

«palomitas de maíz», o la palabra que previamente se haya acordado.

Entonces tendrán que pasar al espacio de confianza para establecer con mayor firmeza las directrices.

La segunda regla decisiva es ésta: cambien los papeles. Al principio es una buena idea cambiar de papel en cada trabajo. Si uno juega un papel activo en un trabajo, deberá aceptar el papel receptivo en la siguiente sesión. Esto permite un desarrollo igual de ambos compañeros, mantiene una relación equilibrada y fortalece la confianza. Les permite compartir una serie de experiencias similares: los dos serán conscientes de las alegrías y problemas especiales de cada papel. El cambio de papel fortalece también el pulso de la polaridad, el movimiento de la energía entre los polos. Estas reglas sirven para todo tipo de trabajo de polaridad.

Puede gustarle estructurar una fantasía alrededor de la interpretación del papel. El compañero activo puede ser un príncipe oriental y el

receptivo una concubina, si es mujer, o calamita (si es hombre). El compañero receptivo puede ser un trovador y el activo la dama que pide que se le entregue absolutamente, o la dama puede seducir a su criado. El marco de la fantasía puede llevar ambos compañeros a entrar libremente en el espíritu del trabajo, y puede marcarlo también con mayor fuerza en sus mentes: esto es un juego, una actividad especial que aumenta otros tipos de trabajo, pero no los suplanta.

Estos marcos de referencia sicológicos pueden desenterrar cuestiones serias relacionadas con el control y la entrega. Uno o varios compañeros pueden descubrir miedos sobre la pérdida de control, o deseos secretos que están controlados, o entregarse absolutamente.

También es posible que uno o ambos recuperen un recuerdo de abusos pasados.

Por ser poderosas, estas técnicas deben manejarse cuidadosamente, después de que se haya establecido alguna confianza entre los compañeros. Si uno se siente incómodo con el trabajo, hay que cerrarlo inmediatamente, y ninguno debe presionar al otro para que participe en una sesión de polaridad. Si descubre algún trauma que afecta a sus actitudes hacia la sexualidad, debe buscar la curación inmediatamente; visite a un terapeuta y busque el apoyo de su compañero y amigos. Si el compañero descubre un trauma anteriormente no explorado, fortalecerá tremendamente la confianza mutua y apoyará cualquier acción que adopte éste al respecto.

Por otra parte, el juego de papeles puede llegar a equilibrar y curar los efectos de experiencias pasadas. La mujer y el hombre que hayan sido pasivos en sus relaciones, aceptando la dirección de sus compañeros del pasado, pueden aumentar la energía y confianza adoptando un papel activo en un trabajo de polaridad. Los que estuvieran acostumbrados a mantener el control encuentran aquí la oportunidad de descubrir la alegría de liberarse de la responsabilidad y la consciencia constante de lo que está ocurriendo, para pasar simplemente a gozar del momento de placer y confianza. También puede descubrir que disfruta plenamente representando uno de los papeles, y que el otro le cuesta un esfuerzo. Se trata de una característica humana y normal. Como magos, es esencial que nos formemos para ser capaces de adoptar cualquier papel. Como

individuos, es importante que reconozcamos las preferencias que forman nuestro carácter único.

Como estos trabajos son poderosos, no debe abusarse de ellos. Quizá quiera realizar una sesión de polaridad doble (para dar a ambos compañeros la oportunidad de representar cada uno de los papeles), concentrándose luego en otros tipos de trabajos durante al menos dos sesiones.

Hay otras parejas que puede representar sin que para ello tenga que tomar o abandonar el control de un trabajo. Por ejemplo, el sol y la luna, cielo y tierra, caliente y frío, agua y fuego, anciano y joven. Cada una de las parejas representa un tipo de energía, un estado de conciencia, una serie de conductas y movimientos. Puede preferir representar cada una separadamente, o vincularlas: el cielo y el fuego son calientes, la tierra y el agua son frías.

Conforme vaya tomando mayor conciencia de los movimientos de energía que se producen en un trabajo, observará diferencias en hechos y movimientos entre un momento y otro y entre cada trabajo. Las diferencias se basan en la velocidad, temperatura, textura, color y calor. Las energías del cielo o el aire son de color claro y temperatura baja. La energía del fuego es más pesada, más brillante, y genera más calor. La energía del agua es más fresca, se mueve más lentamente, y es de color más oscuro, mientras que la energía de la tierra es la más pesada.

Decidan previamente qué parte de la pareja representará cada uno.

Después elijan la ropa, joyas y colores que reflejen esas características.

Como siempre, al principio de la sesión asuman la personalidad mágica. Puede sellar a su compañero utilizando afirmaciones que reflejen el polo que ha decidido encarnar: «Dedico tu cuerpo como templo a la rosa que florece por la noche, la inspiración fresca y delicada de la luna» o «tu cuerpo es el templo del sol, el fuego ardiente de la pasión». Durante todo el trabajo, utilice las voces y movimientos corporales que reflejan esos papeles.

Tanto si trabaja a solas como si lo hace con un compañero, cuando el trabajo se haya completado, afirme que las energías unidas se han combinado en su interior o en el interior de ambos. «Soy

OceanofPDF.com

fuego y agua, aire y tierra. Tú eres cálido y fresco, ligero y sólido, sol y luna, controlas y te entregas. Somos brillantes y oscuros, viejos como el tiempo y nacidos en este momento. Somos cuerpo y espíritu, humano y divino, todos los opuestos se han hecho uno dentro de nosotros. Estamos unidos, somos la unión misma.» Todas las cosas se vuelven completas en el amor.

OceanofPDF.com

SEIS